Cómo reducir el estrés en el trabajo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 27 septiembre, 2013
Okairy Zuñiga · 27 septiembre, 2013

Todos nos hemos enfrentado a alguna situación laboral que nos genera estrés, es más, quizás tú mismo has dejado algún empleo porque ya no soportabas la situación, ¿te suena familiar? ¿Cómo actuar cuando somos víctimas de chismes? ¿Qué hacer cuando eres el nuevo? Sigue leyendo para responder a estas y otras preguntas.

Cualquier empleo puede causar estrés, incluso para aquellos que hacen de su trabajo su pasión. Entre las situaciones más comunes que provocan en estrés están:

1. Ser el nuevo de la empresa

Cualquier inicio es difícil y más si tenemos poca experiencia o no conocemos a nadie. Para evitar sentir estrés por esta razón simplemente comienza la interacción con tus compañeros. Piensa que ellos también se pueden sentir temerosos si consideran que podrías ser una amenaza laboralmente. El paso básico es salir y hablar con ellos, puedes preguntarles sobre su experiencia y dejarles ver que te interesa quiénes son ellos. Cuando te pregunten sobre tu historial laboral responde de manera natural y sólo lo que te han preguntado.

2. Un ascenso rápido

Todos esperamos tener mejores puestos laborales, pero cuando nos convertimos en los jefes de nuestros compañeros podemos sentir un gran estrés. Esto se puede deber a que no nos sentimos seguros, o a que nuestros compañeros se sienten molestos y nos tratan diferente. Lo que debemos hacer para vencer el estrés es recordar que llegamos ahí por méritos propios y hacer el mejor trabajo posible.

3. Un romance de oficina que salió mal

Los romances de oficina están prohibidos en algunas empresas por una buena razón: cuando salen mal pueden afectar la productividad de los empleados. Aquí se pueden argumentar muchas cosas, pero si ya llegaste a este punto lo mejor será actuar de forma responsable y profesional para combatir el estrés. Es decir, cuando debas trabajar con tu expareja, es mejor que lo hagas sin pretextos y sin mezclar las cosas. Recuerda, los problemas de casa se quedan en casa y los de oficina en la oficina (o así debería ser, al menos). Por cierto, una relación sentimental no corresponde a la oficina aunque se haya iniciado ahí.

4. Estár en boca de todos por un chisme

Las personas tendemos a hablar de otros y para muchos esto se convierte en un deporte. Puede darse el caso de que el chisme sea inventado o la exageración de algún hecho sin importancia, aunque también puede ser cierto. De cualquier modo, es mejor que hables con tu jefe y con el departamento recursos humanos sobre la situación si crees que puede afectar a tu empleo. En caso contrario, sólo sigue haciendo lo tuyo y verás que pronto se olvidarán del asunto o encontrarán algo mejor de qué hablar.

Racionalizar el estrés para quitarle poder

El estrés se origina en la inseguridad en nosotros mismos, en nuestra capacidad o por la forma en que nuestra imagen puede ser afectada. Por lo tanto, se puede combatir tomando conciencia de nosotros mismos, nuestras capacidades reales y los hechos verdaderos.