Lexatin: características y efectos secundarios

El Lexatin es un medicamento recetado para tratar la ansiedad severa, y cuya administración debe realizarse bajo estricta vigilancia médica.
Lexatin: características y efectos secundarios
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 17 mayo, 2022

El Lexatin es un fármaco derivado de las benzodiacepinas que se administra de forma habitual para tratar la ansiedad severa. Reduce la tensión, el nerviosismo y en dosis más elevadas actúa como relajante muscular. De forma general, el tratamiento con este tipo de psicofármaco debe ser puntual y de corta duración.

A pesar de que las instituciones médicas y farmacológicas adviertan que este tipo de medicamentos no deben prescribirse más allá las 12 semanas (incluyendo la retirada gradual del propio tratamiento), cabe decir que a día de hoy, y en algunos casos, sigue haciéndose un mal uso de ellos. De hecho, su consumo se excede más allá del tiempo recomendado en ocasiones.

¿Qué es el Lexatin?

El principio activo del Lexatin es el bromazepam, el cual pertenece al grupo de fármacos llamados benzodiazepinas. El bromazepam, administrado a dosis bajas, alivia la tensión psíquica, la ansiedad y el nerviosismo; en dosis más altas actúa como un relajante muscular.

Algunas personas combinan por su cuenta el Lexatin con otros medicamentos y sustancias depresoras del sistema nervioso central, como por ejemplo el alcohol o incluso el diazepam. Este uso inadecuado tiene consecuencias, como el aumento de accidentes de tráfico.

El Lexatin, así como cualquier otro fármaco, debe consumirse siguiendo al pie de la letra las indicaciones terapéuticas. Asimismo, los profesionales sanitarios deben regular y supervisar el buen uso de este tipo de medicamentos cuyo fin es por sí mismo muy importante: reducir la sintomatología asociada a los trastornos de ansiedad.

mujer que se coge la cabeza con ansiedad y que necesita lexatin

Lexatin, ¿para qué sirve?

Lexatin es la marca comercial con la que se comercializa el bromazepam. Lo más relevante que debemos saber sobre este fármaco es que es un derivado de las benzodiacepinas. Estamos ante un compuesto químico que potencia el efecto del neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico (GABA), el cual nos confiere una sensación sedante, hipnótica, ansiolítica, antinconvulsiva y relajante muscular.

Ahora bien, el Lexatin es, ante todo, un agente depresor del sistema nervioso que actúa en un área muy concreta de nuestro cerebro: el sistema límbico. De este modo, lo que consigue, además de relajar nuestro cuerpo y sus funciones, es reducir la tensión psicológica, el estrés o la angustia emocional.

No obstante, no solo se usa para trastornos relacionados con la ansiedad. Veamos a continuación qué finalidades terapéuticas tiene el lexatin:

  • Tratar los procesos relacionados con la ansiedad.
  • Tratar los trastornos obsesivos, fobias, hipocondría, crisis de pánico, etcétera.
  • Reducir conductas agresivas o autolesivas.
  • También resulta muy útil en ciertas somatizaciones provocadas por una excitación psíquica intensa.
  • Combatir los episodios de insomnio.
  • Asimismo, el Lexatin es también muy eficaz como medicamento relajante previo a una cirugía menor.
Hombre con ansiedad que necesita lexatin

Precauciones a tomar con el Lexatin

El Lexatin es un tipo de benzodiacepina más suave que el clásico diazepam. Ahora bien, aunque su mecanismo de acción no es tan potente como este último, sus efectos secundarios, así como su tolerancia y dependencia, es similar. Es decir, estamos ante un fármaco con un impacto negativo a nivel psicológico y orgánico siempre que hagamos, eso sí, un mal uso de él. Por ello, es necesario que conozcamos las precauciones relacionadas con el Lexatin:

  • Debemos contar siempre con la supervisión de nuestros médicos.
  • El Lexatin no se debe administrar como único tratamiento en caso de ansiedad relacionada con la depresión. Su efectividad es baja en estos casos.
  • En caso de que abandonemos el Lexatin de un día para otro, podemos sufrir un efecto rebote, es decir, los síntomas originarios de la ansiedad se agravan. Así, siempre que estemos siguiendo un tratamiento con benzodiacepinas y debamos proceder ya a su retirada, lo haremos de forma gradual.
  • Mientras un paciente tome Lexatin no es recomendable que realice tareas que requieran de una atención elevada o de una buena capacidad de reacción. Por tanto, se limitarán tareas como la conducción o el manejo de maquinarias peligrosas.
  • Las embarazadas, así como pacientes con problemas renales o hepáticos, deben tomar dosis menores o incluso optar por otras alternativas más adecuadas según características y necesidades.
  • El Lexatin no debe administrarse a niños sin que su médico haya efectuado una valoración cuidadosa del caso.
  • Informar al médico si está tomando otros medicamentos, especialmente analgésicos, y/o medicamentos para tratar otras afecciones mentales. Ya que su combinación puede favorecer efectos adversos.
  • Los ancianos de edad avanzada tienen más sensibilidad al Lexatin que los pacientes jóvenes. Si el paciente pertenece al primer grupo, el médico debe recetar una dosis inferior y comprobar su respuesta al tratamiento.

Efectos secundarios

Por lo general, al principio del tratamiento suelen manifestarse algunos de los siguientes efectos adversos; los cuales tienden a desaparecer al continuar la administración del Lexatin.

  • Confusión.
  • Somnolencia.
  • Cambios emocionales.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos, náuseas y vómitos.
  • Reducción del estado de alerta.
  • Ataxia (falta de coordinación).
  • Diplopía (visión doble).
  • Debilidad muscular y fatiga.
  • Trastornos cardiacos.

Sin embargo, el Lexatin no es un fármaco que pueda tomarse de forma regular. Al cabo de unas semanas, se genera tolerancia y los efectos hipnóticos se reducen hasta el punto de necesitar dosis más elevadas. Si nos excedemos más allá de los tres meses o si tomamos más gramos de los recomendados, experimentaremos la siguiente sintomatología:

  • Cefalea.
  • Dolor muscular.
  • Fatiga.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Despersonalización.
  • Hiperacusia (nos molestan los sonidos).
  • Entumecimiento en las extremidades.
  • Pesadillas.
  • Trastornos gastrointestinales.
  • Sensación de embotamiento.
  • Problemas de coordinación y dificultades de concentración.
  • Irritabilidad.
  • Alucinaciones.
  • Aparición o empeoramiento de trastornos psiquiátricos.
Mujer con dolor de estómago debido al lexatin

 

Asimismo, y para terminar, conviene tener en cuenta que el Lexatin interacciona con otros muchos medicamentos, sobre todo con aquellos que actúan sobre el sistema nervioso central, como los antidepresivos, los analgésicos opioides, los antipsicóticos e incluso con los antihistamínicos sedantes. Por tanto, no olvidemos nunca seguir las indicaciones de nuestros médicos y ver el Lexatin como un tratamiento puntual para los trastornos de ansiedad.

La química, en estos casos es un alivio en un momento dado pero nunca la solución definitiva a un problema. Recuerda siempre que no debes automedicarte y contar con la ayuda de un profesional de la psicología.

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