Philippe Pinel y los albores de la psiquiatría

Edith Sánchez · 6 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 6 mayo, 2019
En épocas de Philippe Pinel era normal que a los “enfermos mentales” se les encadenara a las paredes o se les infligiera castigos físicos. Este médico logró reglamentar las instituciones psiquiátricas y proponer una nueva forma de entender las patologías mentales.

A Philippe Pinel se le considera el padre de la psiquiatría en Francia. Su gran aporte fue el de haber abordado a las personas consideradas como “enfermos mentales” con una visión más humana. También haber propuesto una categorización novedosa de las enfermedades mentales, la cual sentó las bases para las clasificaciones modernas.

Pinel tuvo el pragmatismo y la suficiente disciplina como para hacer una observación minuciosa de las personas enfermas y elaborar apuntes sistemáticos. Todo ello aportaba guías para el tratamiento clínico, así como para la clasificación de las distintas manifestaciones mentales.

Un diluvio de estudios molestísimos, de vanas compilaciones escritas en el lenguaje propio de las escuelas, y con aquel furor de explicarlo todo, es un defecto común a casi todas las ciencias”.

-Philippe Pinel-

Gracias a Philippe Pinel, las instituciones psiquiátricas abandonaron varias prácticas muy crueles en Francia. También presentó un conjunto de hipótesis sobre las causas de los problemas mentales y enfatizó en la importancia de ofrecer un tratamiento integral.

Mente de una persona con cuadrados negros

Philippe Pinel, un comienzo difícil

Philippe Pinel nació en Jonquières (Francia), el 25 de abril de 1745. Era hijo de un modesto cirujano. Realizó sus estudios básicos en el colegio de Lavaur y luego abrazó la carrera religiosa. Durante su paso por el seminario, aprendió lenguas clásicas. Sin embargo, duró poco allí.

Al abandonar la vida religiosa fue a estudiar matemáticas y medicina a Toulouse. Allí se doctoró en 1773, cuando tenía 28 años de edad. Poco después, fue a Montpellier, donde se familiarizó con los planteamientos de Boissier de Sauvages y de Barthez.

No le fue fácil iniciar la práctica médica. Inicialmente, para sostenerse, elaboraba tesis de grado para los estudiantes ricos y haraganes. Ninguna de ellas tenía planteamientos novedosos. En 1778, se trasladó a París y sobrevivió dando clases privadas de matemáticas y redactando artículos médicos.

Una nueva etapa

Philippe Pinel también tradujo varias obras médicas, durante sus primeros años en París. Entre ellas, los Elementos de medicina práctica de Cullen. En principio no atendió pacientes, pero en 1786 tuvo ocasión de tratar algunos enfermos mentales, en el manicomio del doctor Belhomme.

El principal objetivo de Pinel era tener una vida económica un poco más holgada. Al comienzo, quiso vincularse con algunas instituciones académicas, pero no lo logró. También buscó convertirse en médico de las “Mesdames”, que eran las tías de Luis XVI. Tampoco lo consiguió.

Simpatizó con la Revolución Francesa, que estalló en 1789, pero luego se distanció de la actividad política durante la época del terror. Sin embargo, hizo amistad con Thouret y este le ayudó para que fuera nombrado médico en el hospicio de Bicêtre. Allí trabajó desde 1793 hasta 1795.

Una nueva psiquiatría

En el hospicio de Bicêtre había un celador, no médico, cuyo nombre era Jean-Baptiste Pussin. Pese a que él no tenía a su cargo el tratamiento de los enfermos, Pussin había implementado por su cuenta varias medidas que llamaron la atención de Philippe Pinel.

Pussin aplicaba lo que se denominó un tratamiento moral a los internos. Partía de la idea de que todos ellos conservaban intacta una parte de su razón y acudía a esa faceta para intentar que mejoraran. También pensaba que los enfermos no debían ser sometidos a tratos crueles.

Pussin encontró en Philippe Pinel un gran aliado y viceversa. Este último solicitó permiso para no atar con cadenas a los enfermos, ya que en aquel tiempo esta era una práctica cotidiana. Al principio, no lo logró, pero luego George Couthon lo escuchó. Era paralítico y aún así visitó el hospicio para atender a las peticiones de Pinel.

Hombre triste por duelo

Grandes cambios

Philippe Pinel fue nombrado jefe del hospital de la Salpêtrière en 1795. Allí comenzó a implementar reformas similares a las que había adelantado en el hospicio de Bicêtre. Prohibió que los enfermos fueran atados con cadenas e hizo varias mejoras en la calidad del internamiento psiquiátrico.

Introdujo una perspectiva psicológica en el tratamiento de los enfermos. Sus métodos fueron precursores de lo que sería luego la psicoterapia individual. Creía que la enfermedad mental incluía aspectos físicos y también “problemas morales”. Estos últimos debían tratarse a través del diálogo con el paciente.

Pinel trabajó toda su vida por reglamentar el internamiento psiquiátrico. Antes de él, la función del “manicomio” era similar a la de una cárcel. Así mismo, definió cuatro enfermedades mentales o “vesanías” básicas: melancolía simple, manía, idiocia y demencia.

En 1801, publicó el Tratado médico-filosófico de la alineación mental. Este es el antecedente directo de los manuales de diagnóstico psiquiátrico modernos. Fue condecorado por Napoleón y por sus sucesores. En 1822, fue destituido de su cargo y murió en París cuatro años después.

  • Peset, J. L. (2003). La revolución hipocrática de Philippe Pinel. Asclepio, 55(1), 263-280.