Verdades y mentiras sobre la psicología positiva - La Mente es Maravillosa

Verdades y mentiras sobre la psicología positiva

Eva Maria Rodríguez 25 Noviembre, 2013 en Psicología 0 compartidos

En la jerga popular es bastante común asociar la psicología positiva solamente con las emociones positivas y el optimismo, reduciendo y desvirtuando el sentido de esta ciencia tan joven. Por eso es importante aclarar en qué consiste y qué pretende esta rama de la psicología.

La psicología positiva es una rama de la psicología que surgió a finales del siglo XX de la mano del profesor Martin Seligman, profesor de la Universidad de Pennsylvania y antiguo Director de la Asociación Americana de Psicología, junto a otros profesionales como Nancy Etcoff, Dan Gilbert y Mike Csikszentmihalyi.

En parte, la psicología positiva nace en oposición a la psicología tradicional, que se encarga solamente de los aspecto relacionados con enfermedad mental. En contra de esta perspectiva, la psicología positiva busca mejorar la vida de todas las personas, no sólo de las que sufren enfermedades o trastornos mentales.

La psicología positiva estudia, por una parte, las bases de la felicidad y el bienestar psicológico y, por otra, la virtudes y fortalezas humanas, como son el optimismo, la creatividad o la resilencia (capacidad para sobreponerse a los traumas), entre otros.

Podríamos decir que, en cierto modo, la psicología positiva estudia los fundamentos de la felicidad y cómo hacer que las personas sean más felices. En palabras del profesor Seligman, la psicología positiva es “una ciencia lo que hace que la vida valga la pena”.

Tres maneras de ser feliz

Existen tres formas diferntes de entender la felicidad, las cuales están relacionadas con la forma de entender la vida. Así, econtramos un tipo de felicidad que se refiere la vida placentera, otro tipo que se refiere la vida de compromiso y otro tipo referido a la vida significativa

LA FELICIDAD ENTENDIDA COMO VIDA PLACENTERA

La vida placentera está llena de emociones positivas y para la que es posible desarrollar habilidades para amplificarla. Este tipo de felicidad se basa en la experimentación de todos los placeres que se pueda.
Esta felicidad se puede potenciar desarrollando habilidades como la conciencia o la visualización. Pero la felicidad así concebida tiene una gran cantidad de inconvenientes, y no es de lo que trata la psicología positiva. Si fuera así, habría que denominarla “felizología”, o algo parecido.

LA FELICIDAD ENTENDIDA COMO VIDA DE COMPROMISO

La felicidad que está relacionada con la vida de compromiso intervienen el trabajo, la crianza de los hijos, el amor, etc. La felicidad así entendida hace que el placer deje ser pensamiento y puro sentimiento durante el cual se sabe bien lo que ocura. Las personas que experimentan este tipo de felicidad, la relacionada con la vida de compromiso, experimentan lo que se denomina “estado de flujo”, durante el cual no sienten absolutamente nada porque la concentración intensa en la que se sumergen hacen que el tiempo se detenga.
El estado de flujo es una de las características de lo que la psicología considera tener una buena vida, y está íntimamente relacionado con el desarrollo de cinco fortalezas básicas que es necesario desarrollar y recomponer, y que son el trabajo, el amor, el juego, la amistad y la crianza de los hijos.

LA FELICIDAD ENTENDIDA COMO VIDA SIGNIFICATIVA

El tercer tipo de felicidad hace referencia a la vida significativa. Esta es el concepto de felicidad más elevado y también el más anhelado.

Para lograr esta felicidad es necesario conocer cuáles son la propias fortalezas y utilizarlas en favor de algo más grande.

Qué nos hace felices

Los experimentos realizados por el profesor Seligman y su equipo sobre la satisfacción de las personas ofrecieron resultados muy interesantes. Mientras intentaban averiguar hasta qué punto la búsqueda del placer, la emoción positiva, la vida plancentra, la búsqueda de compromiso el estado de flujo o de significación ayudaban a las personas a obtener satisfacción, descubrieron que la búsqueda de compromiso y de significación son más importantes que la búsqueda del placer. Comprobaron que el placer sólo importa cuando disfruta de una vida de compromiso y a la que le has encontrado significado.

En conclusión, la vida plena sería el resultado de los tres componentes: placer, compromiso y significado. Por el contrario, la vida vacía es aquella en la que faltas los tres componentes anteriores.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para [email protected] los que leéis este blog.

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