La etapa de las operaciones concretas del desarrollo de Piaget

06 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Angela Carrascoso Tobias
La etapa de las operaciones concretas forma parte de la conocida teoría del desarrollo de Piaget que explica la formación del pensamiento lógico en niños.
 

La etapa de las operaciones concretas forma parte de la teoría del desarrollo propuesta por Jean Piaget, cuyos descubrimientos han sido fundamentales en el devenir de la psicología positiva. Según la misma, el pensamiento del niño tiene unas características únicas que irán variando en función de la etapa madurativa y la interacción con el ambiente.

En este artículo, te explicamos cómo funciona la lógica de un niño que se encuentra iniciando la etapa de las operaciones concretas, cómo es su visión del mundo y qué problemas es capaz de resolver.

La teoría del desarrollo cognitivo de Piaget

Si se puede decir algo del psicólogo suizo Jean Piaget es que revolucionó por completo las teorías del desarrollo infantil y el concepto de inteligencia que se tenía hasta entonces. Con su teoría del desarrollo, puso en duda que los niños fueran pensadores menos competentes que los adultos o que fueran moldeados a merced del ambiente, como se pensaba hasta los años cuarenta.

De esta forma, Piaget demostró a través de ingeniosos experimentos que las formas de pensamiento infantiles no eran inferiores a las de los adultos, sino totalmente distintas. Con su teoría del desarrollo, describió a los infantes como unos “pequeños científicos” que operan activamente con el ambiente, experimentando y modificando su pensamiento en función de sus hallazgos.

Para Piaget, los niños van construyendo una serie de representaciones mentales del mundo conformes a su etapa madurativa. A medida que van interaccionando con el ambiente, observan las discrepancias entre este mapa mental que poseen y la realidad que perciben. Esto les permite ir modificando esta concepción progresivamente.

 
Niño

La etapa de las operaciones concretas

Piaget dividió su teoría del desarrollo en cuatro etapas principales: la etapa sensoriomotora, la preoperacional, la etapa de las operaciones concretas y, por último, las operaciones formales. Todos los niños transitan las etapas en el mismo orden hacia un pensamiento que evoluciona en complejidad y abstracción.

Según la teoría piagetiana, la etapa de las operaciones concretas se adquiere entre los siete y los once años de edad. Aunque, el autor reconoce la existencia de una gran variabilidad individual y cultural. Esta tercera etapa de la teoría del desarrollo se considera fundamental al plantearse como el inicio del pensamiento lógico u operativo en el niño.

En la etapa de las operaciones concretas, el niño ha adquirido la suficiente maduración biológica para empezar a operar a través de reglas. Es decir, esta etapa se caracteriza por el desarrollo de un pensamiento lógico que ya no necesita de tanto de una manipulación física. Además, le permite una reflexión mucho más flexible, no basada únicamente en las apariencia de los objetos.

Según los experimentos de Piaget, un niño que se encuentra en la etapa de las operaciones concretas podría ordenar una serie de palitos por tamaño mentalmente. Sin tener la necesidad de manipularlos de forma física.

 

La etapa de las operaciones concretas: seriación, clasificación y conservación

Según la teoría del desarrollo de Piaget, en la etapa de las operaciones concretas el niño adquirirá tres operaciones fundamentales que se describen a continuación:

  • La seriación es la capacidad que permite comparar elementos y ordenarlos en base a sus diferencias. Esta operación es necesaria para el manejo de los conceptos como los números, el tiempo, las medidas o la orientación. En un ejemplo práctico, un niño que todavía no ha llegado a la etapa de las operaciones concretas tiene un concepto del tiempo en el cual no diferencia entre un minuto y una hora.
  • La clasificación es la habilidad que permite clasificar los objetos según sus características y determinar si pertenecen a un conjunto determinado o a una jerarquía. Así, un niño que no ha llegado a adquirir las habilidades propias de la etapa de las operaciones concretas no entendería la relación jerárquica entre ser humano y mamífero. Es decir, no llegaría a comprender que todos los seres humanos son mamíferos pero no son los únicos mamíferos entre los seres vivos.
  • Por último, la operación que hace referencia a la conservación se refiere a que el objeto puede ser el mismo a pesar de los cambios en su apariencia. Dicho de otra forma, la redistribución de un elemento no afectaría a cualidades como su masa, volumen o longitud. Un posible experimento al respecto podría consistir en mostrar a un niño un vaso de agua y verterlo, sin variar la cantidad, en otro más pequeño. Si preguntáramos a un niño -que no ha iniciado la etapa de las operaciones concretas- si hay la misma cantidad, nos respondería negativamente.
 
Niño contando números

La etapa de las operaciones concretas: “el niño práctico”

La teoría del desarrollo cognitivo de Piaget construyó las bases de la psicología evolutiva actual. Por primera vez, se propuso una visión del pensamiento particular y único del niño. Además, se describieron los procesos de maduración biológica y la relación con el ambiente que subyace al desarrollo de los procesos mentales.

La etapa de las operaciones concretas supone la tercera etapa de las fases descritas por las teorías piagetianas. En esta etapa fundamental, el niño adquirirá nociones lógicas y gozará de un pensamiento más flexible. Las operaciones principales que se adquieren en esta etapa de las operaciones concretas son la seriación, la conservación y la clasificación. Estas tres habilidades le permitirán resolver problemas de forma más sistemática.

La etapa de las operaciones concretas se suele describir como el nacimiento de “el niño práctico”, ya que este ha superado las anteriores etapas relacionadas con el aprendizaje a través de la actividad y la intuición. Se convierte en un niño práctico que deja de aprender por ensayo o error, adquiriendo una lógica propia de un pequeño científico.

 
Piaget J. (1968). Educación e instrucción. Buenos Aires: Proteo. Piaget J. (1961). La formación del símbolo en el niño. México: Fondo de Cultura. Richmond, G. (1961). Introducción a Piaget. España: Fundamentos