Piaget y su teoría sobre el aprendizaje

La teoría del aprendizaje de Piaget defiende que el conocimiento no es una copia de la realidad, sino una construcción que el ser humano elabora con esquemas que ya posee y lo que genera en su interacción diaria con el medio que lo rodea.
Piaget y su teoría sobre el aprendizaje
Fátima Servián Franco

Escrito y verificado por la psicóloga Fátima Servián Franco.

Última actualización: 16 mayo, 2022

Jean Piaget es uno de esos nombres escritos con letras de oro en la psicología. Su teoría sobre el aprendizaje cognitivo infantil hace que lo conozcamos hoy en día como el padre de la pedagogía moderna. Descubrió que los principios de nuestra lógica comienzan a instalarse antes de la adquisición del propio lenguaje, generándose a través de la actividad sensorial y motriz en interacción con el medio, especialmente con el medio sociocultural.

El desarrollo psíquico, que se inicia con el nacimiento y finaliza en la edad adulta, es comparable al crecimiento orgánico: al igual que este último, consiste esencialmente en una marcha hacia el equilibrio. Es decir, así como el cuerpo evoluciona hasta un nivel relativamente estable, caracterizado por el final del crecimiento y por la madurez de los órganos; también la vida mental puede ser concebida como si evolucionara en la dirección de una forma de equilibrio final, representado por la persona adulta. 

La influencia de Piaget en la psicología del aprendizaje parte de la consideración de que este se lleve a cabo a través del desarrollo mental, mediante el lenguaje, el juego y la comprensión.

Para ello, la primera tarea del educador es la de generar un interés como instrumento, con el que poder entender y actuar con el alumno. Estas investigaciones, llevadas a cabo desde hace casi cuarenta años, no intentan únicamente conocer mejor al niño y perfeccionar los métodos pedagógicos o educativos, sino que incluyen también a la persona.

Madre educando a su hija

La idea principal de Piaget es que resulta indispensable comprender la formación de los mecanismos mentales del niño para captar su naturaleza y su funcionamiento en el adulto. Su teorización pedagógica se basó en la psicológica, lógica y biológica. Así queda plasmado en su definición de la acción de pensar, donde se parte de unos pilares condicionados por la genética y se construye a través de estímulos socioculturales.

Así es como se configura la información que la persona va recibiendo. Esta información la aprendemos siempre de un modo activo por más inconsciente y pasivo que parezca el procesamiento de la información.

Un enfoque constructivista

Para comprender mejor la teoría del aprendizaje de Piaget es pertinente recalcar que ésta se enmarca dentro del enfoque constructivista. Por tanto, defiende que el conocimiento no es una copia de la realidad, sino una construcción que el ser humano elabora con esquemas que ya posee y lo que genera en su interacción diaria con el medio que lo rodea.

En este sentido, los padres, maestros y demás miembros del grupo social no son la pieza principal que permite la adquisición del conocimiento, sino que son facilitadores del cambio que se está gestando en la mente del aprendiz.

Es decir, para los constructivistas, el aprendizaje no es la simple asimilación de la información que nos llega desde el entorno; sino que existen procesos y contenidos mentales que intervienen de manera activa en la generación de conocimiento.

El concepto de “esquema”

Para referirse a la organización cognitiva preexistente en el sujeto Piaget creó la noción de esquema, que refiere a la forma en que unas ideas son ordenadas y relacionadas con otras. Para este autor, un esquema es la estructura mental a partir de la cual la realidad va ser interpretada; por tanto, resulta una pieza fundamental en la construcción del conocimiento.

Por ejemplo, en las primeras etapas de la niñez uno de los esquemas es el de objeto permanente, que permite al niño hacer referencia a objetos que no se encuentra percibiendo en ese momento. Más adelante, el niño alcanza el esquema de “tipos de objetos”, mediante el cual es capaz de agrupar en función de sus cualidades y características.

Cabe resaltar que la idea de “esquema” en Piaget es bastante similar a la noción tradicional de “concepto”, pero con la salvedad de que la primera hace referencia a estructuras cognitivas y operaciones mentales, en vez de clasificaciones de orden perceptual.

Aprendemos para adaptarnos

Además de entender el aprendizaje como un proceso de constante organización y modificación de los esquemas mentales, Piaget cree que éste también es fruto de la adaptación. En otras palabras, el aprendizaje es un proceso que sólo tiene sentido ante situaciones de cambio. Por eso, aprender implica saber adaptarse a esas novedades.

Para reflejar esta idea, el autor afirma que el aprendizaje se realiza mediante dos procesos que veremos a continuación: la asimilación y la acomodación.

Asimilación

Refiere a la forma en que un individuo incorpora la nueva información en función de su esquema mental preexistente, aunque no significa necesariamente que el individuo la integre con la información que ya posee.

Por ejemplo, la asimilación hace que una persona con una baja autoestima interprete los cumplidos por sus aptitudes como una muestra de lástima, para hacerla sentir mejor.

Acomodación

En cambio, mediante la acomodación la persona modifica su esquema mental preexistente en función de la nueva información.

El resultado final de la interrelación entre los procesos de acomodación y asimilación es el equilibrio, el cual que se produce cuando se han conciliado las discrepancias o contradicciones que surgen entre la información nueva que hemos asimilado, la información que ya teníamos y la que hemos acomodado.

Piezas de puzzle

Así, mediante la asimilación y la acomodación vamos reestructurando cognitivamente nuestro aprendizaje a lo largo del desarrollo (reestructuración cognitiva).

“La inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer”
-Jean Piaget-

Socialización a través del lenguaje

Durante la primera infancia asistimos a una transformación de la inteligencia. De ser simplemente sensorio-motriz o práctica, se transforma en pensamiento propiamente dicho, bajo la doble influencia del lenguaje y la socialización.

El lenguaje, en primer lugar, al permitir que el sujeto pueda explicar sus acciones, facilita la reconstrucción el pasado, y por tanto da pie a evocar en su ausencia los objetos hacia los que se han dirigido las conductas anteriores.

También nos permite anticipar las acciones futuras, aún no ejecutadas, hasta sustituirlas a veces únicamente por la palabra, sin llevarlas nunca a cabo. Este es el punto de partida del pensamiento como proceso cognitivo.

El propio lenguaje aúna, en efecto, conceptos y nociones que pertenecen a todos y que refuerzan el pensamiento individual mediante un amplio sistema de pensamiento colectivo. En este último pensamiento está sumergido virtualmente el niño cuando puede dominar la palabra.

De esta forma, con el pensamiento sucede lo mismo que con la conducta considerada globalmente. En vez de adaptarse totalmente a las nuevas realidades que descubre y construye paulatinamente, el sujeto debe empezar por una laboriosa incorporación de los datos a su yo y a su actividad, y esta asimilación egocéntrica caracteriza tanto los inicios del pensamiento del niño como los de su socialización.

Niños hablando

“La buena pedagogía debe enfrentar al niño a situaciones en las que experimente en el más amplio sentido de la palabra. El lenguaje nos ayuda a anticipar esas situaciones”

-Jean Piaget-

El comportamiento como motor de la evolución

En 1976, Piaget publicó un pequeño libro titulado El comportamiento, motor de la evolución. En él expone una perspectiva acerca de la función del comportamiento como factor determinante del cambio evolutivo y no como un mero producto del mismo, que sería resultado de mecanismos independientes de la acción de los organismos.

Piaget discute, principalmente, con las posturas neodarwinianas; ya que considera que la evolución biológica no se produce sólo por selección natural. Entendida exclusivamente como el producto de una variabilidad genética aleatoria y tasas diferenciales de supervivencia y reproducción en función de ventajas adaptativas verificadas a posteriori.

Desde esta perspectiva, se trataría de un proceso independiente de las conductas del organismo y solo se explicaría por las consecuencias (favorables o desfavorables) de los cambios fenotípicos causados por mutaciones absolutamente azarosas y su transmisión a lo largo de las generaciones.

En cambio, para Piaget el comportamiento constituye una manifestación de la dinámica global del organismo como sistema abierto en interacción constante con el medio. Sería también un factor del cambio evolutivo, y para intentar explicar los mecanismos por los cuales el comportamiento cumpliría dicha función, recurre al concepto de epigénesis y a su propio modelo explicativo de la adaptación en términos de asimilación y acomodación.

Por epigénesis se entiende la interacción recíproca entre genotipo y ambiente para la construcción del fenotipo en función de la experiencia.

“Cuando le enseñas a un niño algo, le quitas para siempre su oportunidad de descubrirlo por sí mismo”

-Jean Piaget-

Niña jugando

Piaget sostiene que toda conducta entraña la necesaria intervención de factores internos. También señala que todo comportamiento animal, incluido el humano, involucra una acomodación a las condiciones del medio, tanto como su asimilación cognitiva, entendida como integración a una estructura comportamental previa.

Aportes de Piaget a la educación actual

“El objetivo principal de la educación en las escuelas debería ser la creación de hombres y mujeres que son capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras generaciones han hecho; hombres y mujeres que son creativos, inventivos y descubridores, que pueden ser críticos, verificar y no aceptar, todo lo que se les ofrece”

-Jean Piaget-

Los aportes de Piaget a la educación son considerados de extrema importancia. Uno de ellos fue el de haber dejado fundamentado que, en los primeros años de educación en el niño, el objetivo que se quiere alcanzar es su desarrollo cognitivo. Para ello, es indispensable que la familia haya enseñado y estimulado al infante, dándole a aprender algunas reglas y normas que le permitan asimilarse en un entorno escolar.

Otro aporte de Piaget, que lo podemos ver reflejado hoy en día en algunas escuelas, es que la teoría que se da en una clase no es suficiente para decir que el tema ha sido asimilado y aprendido. En este sentido, el aprendizaje involucra más métodos de pedagogía como son la aplicación de los conocimientos, la experimentación y la demostración.

Por su parte, otras contribuciones de Piaget al ámbito educativo pueden resumirse en:

  • Los objetivos pedagógicos empezaron a centrarse más en el niño, partir de las
    actividades del alumno.
  • Los contenidos educativos dejaron de verse como fines en sí mismos, para considerarse como instrumentos al servicio del desarrollo evolutivo natural.
  • Las experiencias de aprendizaje empezaron a estructurarse de manera que se privilegie la
    cooperación, la colaboración y el intercambio de puntos de vista.

El objetivo de la educación según Piaget

“El segundo objetivo de la educación es formar mentes que puede ser criticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece. El gran peligro de hoy son los lemas, opiniones colectivas, las tendencias ya hechas de pensamiento. Tenemos que ser capaces de oponernos de forma individual, para criticar, para distinguir entre lo que está bien y lo de lo que no”

-Jean Piaget-

Clase de primaria

La meta principal de la educación es crear personas que sean capaces de innovar, no simplemente de repetir lo que otras generaciones han hecho. Personas que sean creativas, inventoras y descubridoras. La segunda meta de la educación es la de formar mentes que sean críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les trasmite como válido o verdadero.

Un recorrido por la teoría de Piaget permitiría a cualquier profesor conocer cómo evoluciona la mente de los alumnos. La idea central de la teoría de Piaget es que el conocimiento no es una copia de la realidad, sino que es el producto de una interrelación de la persona con su entorno. Por lo tanto, sería siempre individual, particular y peculiar.

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  • Piaget, J. (1987). El criterio moral en el niño. Ediciones Martínez Roca.
  • Piaget, J. (1981). La teoría de Piaget. Infancia y Aprendizaje, 4(sup2), 13-54.
  • Piaget, J. (1985). La construcción de lo real en el niño.
  • Piaget, J. (1969). Psicología y pedagogía. Barcelona: Ariel.
  • Piaget, J. (1991). Seis estudios de psicología.
  • Piaget, J., & Inhelder, B. (1997). Psicología del niño (Vol. 369). Ediciones Morata.
  • Solís, H. (2000). Aportes Educativos de Piaget. Theorethikos: La revista electrónica de la UFG. III (4). Recuperado de: http://www.ufg.edu.sv/ufg/theorethikos/aportes02.htm