¿Continúas atrapado en el pasado o vives el ahora? - La Mente es Maravillosa

¿Continúas atrapado en el pasado o vives el ahora?

Claudio Navarro 5 Agosto, 2013 en Psicología 0 compartidos
Mujer atrapada entre las ramas de un árbol

Desde que conozco a Martha, cada vez que suena la misma canción su cara se transforma y de inmediato la quita. Es instantáneo, no puede disimular que se trata de un recuerdo, uno que definitivamente le afecta todavía…

Hace poco supe el motivo: el hombre con quien estuvo a punto de casarse – y no lo hizo por razones de infidelidad -, se la había dedicado en pleno romance. Tenía sentido la explicación porque cada vez que mi amiga conseguía una foto de su ex olvidada en algún lugar, causaba la misma reacción en ella.

Todo esto me hizo reflexionar sobre el “pasado”… y me pregunto ahora, ¿qué es el pasado?… Por supuesto, es un tiempo que dejó de ocurrir; aunque yo describiría al pasado como una ilusión que podría cobrar vida y confundirse con el “presente”, reclamando protagonismo ¿Qué pasaría si le permitiéramos la entrada a este fantasma en nuestra casa?, pues tal vez quiera adueñarse de todos los espacios… ¡sin considerar la privacidad!

Mente sana, cuerpo sano

Necesitamos recordar, claro. Por algo la mente le permite a nuestro organismo codificar, almacenar y evocar la información que procesamos. Reconocer las experiencias que nos hacen ser quienes somos hoy en día es incluso un ejercicio sano para el funcionamiento de la memoria. Lo importante es que no se convierta en una peligrosa constante, que no sea un estímulo involuntario que limite significativamente nuestra concentración en los asuntos del ahora.

Sin embargo, la manera en que procesamos o gestionamos nuestro pasado proyecta el estado mental en el que nos encontramos. Este termómetro nos indica cuándo un hecho producido hace tiempo atrás nos perjudica al tomar decisiones o afecta nuestra estabilidad emocional en el acontecer diario.

Terapia para superar el pasado

Si vamos a una librería, seguramente encontraremos varios textos dedicados a la autoayuda. Cada vez existen más autores que se dedican específicamente a formular técnicas para la sanación de traumas que provienen del pasado. A continuación, te presentamos un ejercicio alternativo para drenar asuntos ocurridos en períodos anteriores y que aún te generan malestar e inseguridades.

Mujer escribiendo ejercicio para superar el pasado

Toma un lápiz y papel. Escribe todo aquello que represente tus angustias y temores. Canaliza ese desafortunado evento que recuerdas con cierta culpa, describiendo cada hecho con detalle, pero sin analizarlo. Puede ser también una situación donde te hayas sentido vulnerable, como un insulto que recibiste sin merecerlo, momentos embarazosos o complejos ocultos.

Luego, si así lo deseas, puedes continuar con el ejercicio en otro momento. En esta segunda oportunidad, relee el producto de tu escritura y reflexiona detenidamente en cada elemento. Trata de comprender la raíz de cada temor, dolor o sufrimiento anclado en el pasado.

Si has anotado muchos puntos no podrás reflexionar sobre todos ellos en un mismo día. Pero cada vez que quieras hacerlo, plantéate cuestiones como estas: ¿Qué me hizo sentir de esa forma? ¿Fue provocado por alguna persona o circunstancia externa? ¿El inconveniente surgió de mi propio interior sin la intervención de alguien o algo más? Etc.

También puedes anotar tus pensamientos y sentimientos al respecto. No es necesario que muestres lo que escribiste a otras personas, puedes deshacerte del papel sin haber compartido su información.

Un peso menos

Las cargas emocionales pueden aliviarse cuando, después de comprenderlas, las liberamos, las dejamos fluir. Hay que atreverse a eliminar todas esas etiquetas que atentan contra nuestra autoestima, y si no podemos hacerlo solos, entonces podría ser necesario buscar la ayuda de un profesional.

Estos consejos te ayudarán a liberar las tensiones psicológicas acumuladas durante años que podrían estar bloqueando tu bienestar mental y, en consecuencia, físico.

Es necesario que los viejos miedos no se conviertan en un gran “pero” en nuestra vida; debemos superarlos con valor y estar dispuestos a enfrentarlos. Solo así podremos ubicarnos en el momento en el que nos encontramos, en el “aquí y ahora”, para ser capaces de mirar hacia el futuro confiadamente, con esperanza y serenidad.
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Claudio Navarro

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