El arte de vivir aquí y ahora

Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
El arte de vivir en el presente, experimentando el aquí y el ahora en perfecta armonía con nuestra interioridad y con el entorno es una de las grandes claves de la salud mental
 

¿Conoces el poder del vivir aquí y ahora, de experimentar conscientemente el presente? Aunque saber disfrutar el momento presente parece una obviedad, son muy pocos los que lo logran, ¿por qué? Porque la verdadera presencia es más que estar físicamente en un lugar; es estar conectados con nuestra esencia, nuestra interioridad en perfecta armonía con el entorno.

Lamentablemente, esa paz interior se ve perturbada, a veces violentamente, por nuestros pensamientos y emociones, que nos alejan del momento presente, del aquí y ahora.

«El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente».

-Gustave Flauvert-

El arte de vivir aquí y ahora

A continuación, una breve exposición para darte unas claves básicas para aprender a vivir el aquí y ahora.

1. Eres mucho más que el contenido de tus pensamientos

Mujer pensando en el aquí y ahora

Descartes, el famoso filósofo francés del siglo XVII dijo: «Pienso, luego existo». Esta frase define la forma con la que el ser humano moderno se identifica a sí mismo. Es decir, a través de sus ideas y pensamientos. Sin embargo, en la actualidad existen otras visiones que permiten disentir del planteamiento cartesiano tradicional.

 

Y es que, aunque los pensamientos e ideas son poderosos e importantes, no dejan de ser lábiles y efímeros. Es decir, si nos definiéramos a nosotros mismos por lo que pensamos, estaríamos asentando nuestra identidad sobre arenas movedizas.

Así, lo que pensamos de nosotros mismos, no nos define. Sino que son solo conceptos que no logran abarcar nuestra verdadera esencia. Además, la cadena interminable de pensamientos que constituye nuestro diálogo interno produce un ruido que nos desconecta de nuestra esencia y del presente.

 2. Eres mucho más que tus emociones

Desde que Freud expuso su teoría del inconsciente, y otros autores conectaron el inconsciente con las emociones, de forma mecanicista, pareciera que nuestra voluntad es doblegada ineluctablemente por fuerzas ajenas a nuestra consciencia, efímeras y caprichosas.

Siguiendo esta idea, las emociones influirían en nuestro pensamiento, y este en nuestra conducta. Aunque es innegable que las emociones son parte de nuestro ser, estas son pasajeras y no constituyen la parte más profunda ni real de nuestra persona. Además, hoy en día existen multitud de técnicas eficaces para aprender a gestionar correctamente las emociones. Por lo tanto, ni estamos predeterminados por ellas, ni son parte de nuestra esencia más profunda.

 

Las emociones son fenómenos temporales como lo son las tormentas. Siempre pasan, y el imperturbable firmamento reaparece porque en realidad siempre estuvo allí, a pesar de lo escandaloso que haya podido haber sido el fenómeno meteorológico (o psicológico).

Por lo tanto, como diría Eckhart Tolle, autor de El poder del ahora, “no te tomes tus emociones demasiado en serio”. Estas solo se instalan si nos identificamos con ellas y dejamos que se posesionen de nosotros.

3. Eres mucho más que aquello que te limita

Hombre aburrido por error en el trabajo

Hay otras variables que pueden estar impidiéndote conectar con tu verdadera esencia y ser en el tiempo. Como muchas veces no sabemos quienes somos, tendemos a identificarnos con elementos espúreos. Por ejemplo, al identificarnos con nuestras habilidades o con el rol que ocupamos en la sociedad (soy inteligente, o soy tonto), posesiones (soy rico o pobre), logros o títulos (soy ejecutivo, doctor, o delincuente).

Todas estas condiciones van y vienen, y son relativas, no son más que máscaras que nos permiten ver lo que subyace a la misma, nuestro universo interior. Ser uno consigo mismo es ser uno en el tiempo y, por tanto, ser en el aquí y ahora.

 

Cómo conectar con el aquí y ahora

Thich Nhat Hanh, uno de los maestros budistas zen más importantes y conocidos de nuestro tiempo, nos dice que «aunque no estemos hablando con alguien, leyendo, escuchando la radio, mirando la televisión o interactuando en Internet, la mayoría de las personas no nos sentimos centradas o en calma […]. Incluso mientras estamos sentados en quietud, sin recibir estímulos del exterior, seguimos manteniendo un interminable diálogo en nuestra cabeza»

Si queremos conectar con el aquí y ahora lo mejor que podemos hacer es centrar la atención en aquello que estamos haciendo. Nuestra mente tiende a divagar muy fácilmente. Disponemos de un potencial inmenso, pero está desperdiciado. Debemos simplificar y enfocarnos en lo que hacemos; te sorprenderá ver lo rápido que se esfuman los pensamientos automáticos cuando nuestra consciencia se centra con una tarea concreta.

También podemos llevar a cabo técnicas que nos ayudarán en nuestro día a día. La meditación es una herramienta muy poderosa que, sin duda, nos aportará enormes beneficios para centrarnos y vivir el presente.

En definitiva, hemos hablado de la importancia de conectarnos con el momento presente y vivir en paz y armonía, para ser verdaderamente auténticos y conectarnos con nuestra verdadera esencia, oculta tras la máscara de las prisas, las preocupaciones, los traumas. Quien sabe vivir en el presente, vive en la eternidad.