Pensamientos tóxicos versus pensamientos sanadores

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 29 agosto, 2013
Paula Aroca · 29 agosto, 2013


En este preciso momento, mientras escribo este artículo, tengo la opción de ver el trabajo color de rosa o color de hormiga. Si elijo esta última, lo más posible es que me piquen las hormigas, que son esos pensamientos negativos que tanto nos mortifican. Es una cuestión de libre albedrío, así de simple… y de complejo.

Obviamente, no siempre es posible tener una sonrisa de oreja a oreja y pensamientos coloridos, pero mantener a raya aquellos pensamientos que alimentan la frustración, el miedo, la rabia, la tristeza o la desesperanza y sintonizarse con pensamientos que alimenten la esperanza, la alegría, la confianza, el optimismo y el bienestar, definitivamente nos hace la vida más llevadera.