El hermoso mensaje de Stephen Hawking contra la depresión

Edith Sánchez · 16 enero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 10 julio, 2018

Stephen Hawking ha sido, sin duda alguna, una de las mentes más privilegiadas de nuestra época. Más allá de sus importantes aportes al mundo de la física y del origen del universo, la suya es una historia que tiene tintes de leyenda.

El 7 de enero de 2016, Stephen Hawking dio una conferencia en la Royal Society. A diferencia de lo que muchos pudieran pensar, el tema central de su intervención no fueron los misterios del Big-Bang, ni de la luz o el espacio. Hawking decidió hablar a las personas con depresión y otros problemas emocionales.

No importa cuán difícil la vida pueda parecer porque pierdes toda esperanza si no puedes reírte de ti y de la vida en general”.

-Stephen Hawking-

Su mensaje ha tenido un enorme valor. No solo porque pertenece a uno de los cerebros más lúcidos de nuestro tiempo, sino principalmente porque él mismo ha sido un ejemplo. Vivió una vida mucho más difícil que la del promedio. Sin embargo, se mantuvo firme en la lucha por sus objetivos y sueños. De ahí que el discurso de Stephen Hawking sobre la tristeza no sea uno más, él tenía suficiente autoridad para hablar sobre este tema.

Trazos de la vida de Stephen Hawking

Stephen Hawking nació en una familia que apreciaba profundamente el valor del conocimiento. Se padre era un prestigioso biólogo. Stephen fue el hijo mayor y tuvo además dos hermanas y un hermano adoptado. De niño fue un buen estudiante, pero nunca de los más brillantes. Terminó estudiando ciencias naturales en Oxford y se especializó en física.

Stephen Hawking de joven

A los 21 años, Stephen Hawking fue diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica o ELA. Una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular. Estaba a punto de casarse y los médicos no le dieron más de 2 o 3 años de vida. Sin embargo, contra todos los pronósticos, a día de hoy continúa con vida a sus 76 años. A pesar de haber ido perdiendo cada vez más capacidades motrices.

Pese a todo, Hawking llevó una vida feliz y productiva. Recibió 24 galardones por su trabajo. Entre ellos, la Medalla Albert Einstein y el premio Príncipe de Asturias. Sus principales aportes a la física están relacionados con la conceptualización y descripción de los agujeros negros.

El mensaje de Hawking

La vida no fue fácil para Stephen Hawking. Se vio obligado a nadar contra la corriente, debido a su enfermedad. Sin embargo, la progresiva pérdida de sus facultades no le impidió continuar con su trabajo, con su vida familiar y con su papel como gran faro en el mundo científico y humano. Se le veía feliz. Bromeaba y se mostraba interesado por la suerte de los demás.

agujeros negros de Stephen Hawking

En su conferencia de 2016, se dirigió particularmente a las personas que se encuentran deprimidas. Haciendo un símil con la física, este científico dijo: “El mensaje de esta charla es que los agujeros negros no son tan negros como los pintan. No son prisiones eternas como alguna vez se pensó. Las cosas pueden salirse de un agujero negro desde ambos lados y posiblemente hacia otro universo. Entonces si te sientes en un agujero negro, no te rindas: hay una salida”.

Indudablemente estaba haciendo un llamado a la esperanza. Sus palabras invitaban a no rendirse porque siempre hay una salida. Lo dijo él, que desde su más tierna juventud tuvo que vivir atado a una silla de ruedas y sin poder llevar una vida como la de los demás.

Unos valiosos consejos

Stephen Hawking ha sido una prueba viviente de que lo importante no es lo que sucede, sino la actitud que se elige para afrontarlo. En la misma conferencia dijo: “A pesar de la enfermedad que sufro, he sido muy afortunado en casi todo. He tenido mucha suerte de trabajar teoría física en un época fascinante y es una de las pocas áreas en las que mi discapacidad no ha sido una desventaja”.

Stephen Hawking en el espacio

El mensaje es claro. Su gran enseñanza es no haberse enfocado en todo aquello de lo que la vida le privaba. Todo lo contrario. Lo suyo fue sacar el máximo partido de lo que sí tenía, de lo que sí podía hacer, de lo que sí podía disfrutar. De seguro atravesó muchos momentos de desesperanza. Lo importante es que pudo vencerla y convertirse en lo que fue.

Hawking también habló de la importancia de aceptar la realidad tal y como es. Indicó que no es inteligente dejarse llevar por las emociones negativas. Estas solo lo empeoran todo e impiden ser felices con lo que se tiene. Una multitud lo aplaudió en aquella ocasión. Ahora, sus palabras resuenan y seguramente pueden tener eco en quien necesita una voz de aliento.