Los 6 métodos de motivación más efectivos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 26 octubre, 2017
Ines Gómez · 26 octubre, 2017

Con la caída de las primeras hojas parece que nuestro ánimo también anda por los suelos. No encontramos razones para estar alegres, nos cuesta conciliar el sueño y la falta de objetivos empieza a hacer mella en nuestras labores. En momentos así, es necesario conocer los métodos de motivación más efectivos si no queremos acabar hundidos.

Este sentimiento de desgana y agotamiento a veces es producido por la denominada astenia. La fatiga, el estrés y el desánimo pueden ser crueles aliados de una incipiente depresión si no intentamos hacer algo para impedirlo. La influencia de los cambios estacionales en el el humor no tiene por qué ser mala, siempre y cuando sepamos llevarla con optimismo y positividad.

Los métodos de motivación más efectivos son aquellos en los que realmente uno tiene que poner de su parte. No basta con decir que se quiere cambiar de hábitos: es necesario pasar de las palabras a los hechos. Dentro de cada uno de nosotros existe una tremenda fortaleza, pero es responsabilidad nuestra elegir que hacer con ella.

“Las personas fuertes crean sus acontecimientos; las débiles sufren lo que les impone el destino”

-Alfred Victor de Vigny-

Mujer con paraguas iluminado

6 métodos de motivación

1. Haz una lista con tus objetivos a corto y largo plazo

Compaginar el trabajo con las tareas, las relaciones personales, las ambiciones y el propio descanso a veces es tarea casi imposible. Siéntate y haz una lista de lo que quieres conseguir a corto y a largo plazo. En la primera céntrate en cosas más realistas y accesibles; en la segunda permítete pensar a lo grande.

El esfuerzo y la determinación son cualidades excepcionales. Todos sabemos que la suerte no viene sola: hay que estar preparado para cuando te encuentre. Establecer una serie de objetivos a cumplir te mantendrá ocupado y te hará perseguir un fin que puede acabar cambiando tu percepción de muchas cosas.

2. Actúa como si te sintieras motivado

Puede parecer una tontería, pero es completamente real. Si le dices a un niño desde pequeño que es tonto aunque este sea el más listo de la clase, acabará comportándose como tal. El denominado Efecto Pigmalión se encarga de sacar lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros.

Compórtate como si realmente estuvieras enamorado de la vida. Sé amable, piensa en positivo y contagia tu alegría a los demás. Aunque al principio te cueste y sientas que estás actuando de manera hipócrita, terminarás por comprobar que a medida que te lo repites vas convirtiéndote en lo que proyectas.

3. Concéntrate en lo que estás haciendo

La fatiga y la desgana proviene muchas veces del exceso de trabajo. Uno de los mejores métodos de motivación que existe es concentrarse en lo que se está haciendo. No pienses en la siguiente actividad ni en la anterior. Tampoco te pares a procrastinar ni a preguntarte qué harás al llegar a casa.

Atiende a lo que tienes delante y da lo mejor de ti, como si te fuera la vida en ello. Lograrás unos resultados espectaculares, eliminarás el agobio y además, te permitirá acabar antes.

4. Usa el humor como arma

Reír es una de las mejores medicinas naturales. Esta acción libera endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Ellas se encargan de que después de una buena sesión de carcajadas te sientas relajado y positivo, lo que obviamente afecta a tu manera de ver las cosas.

Rodéate de personas divertidas y con buen sentido del humor; acude a monólogos; ve comedias en el cine y en la televisión o deleitate con un buen libro satírico. Notarás que la vida no es tan gris como te parecía poco antes. Ser feliz no es una opción, es una obligación.

Amigos en la montaña hablando sobre los mejores métodos de motivación

5. Plantéate un cambio de aires

Un cambio de aires nunca viene mal. Decídete a hacer algo espontáneo cada día, alguna actividad que se salga completamente de tu rutina. Escucha música que nunca habías escuchado, haz un viaje a algún sitio en el que nunca habías pensado, organiza por sorpresa una quedada con amigos o simplemente, permítete comer algo que se salga de tu dieta.

La monotonía puede ser muy peligrosa. Trata de mantener tu mente y tus emociones activas. Empieza a estudiar algo que te interese, date un capricho o atrévete a hacer algo que provoque que tu corazón palpite a mil por hora. Nunca es tarde para empezar a virir.

6. Mímate

Quiérete. Pero no solo en el plano superficial y metafórico. Cuida tu cuerpo con esmero, y trátalo como si fuera tu templo. Permítete tiempo para ti, para relajarte y dejar la mente en blanco. Lee una buena novela de misterio al lado de una copa de vino, haz deporte y siéntete libre.

Trátate como nos han enseñado que hay que tratar a los demás: con gentileza, amabilidad y cortesía. Muchos de nuestros problemas vienen porque aplicamos esas máximas a la gente en general, pero nunca a nosotros en particular. Mímate todo lo que puedas.

La motivación puede surgir en cualquier momento, pero para ello es necesario estar abiertos a todas las posibilidades. Los métodos de motivación más efectivos se centran en tratar de mantener una actitud positiva, animarse a hacer cosas nuevas o focalizarse en metas. Lograr seguir esta serie de consejos puede implicar algo de esfuerzo al principio, pero todo lo que merece la pena lo requiere.