¿Por qué soñamos?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 29 marzo, 2018
Iago R · 13 septiembre, 2013

Los sueños constituyen una parte irremplazable de lo que significa ser humanos. Podemos acordarnos o no, pueden ser agradables o terroríficos, pero lo cierto es que todos soñamos, todos.

Es por ello que los sueños aparecen reflejados en la historia, en la mitología y en la religión. Pero, ¿son los sueños una parte sin importancia de nuestra existencia o trascienden realmente a lo anecdótico?

“Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.”

-William Shakespeare-

Pero, ¿cuánto soñamos?

Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Sin embargo, solo soñamos por ráfagas de pocos minutos. Si calculamos un promedio, a lo largo de nuestra vida soñamos seis años enteros.

Imágenes de lo que soñamos
Durante este proceso, el cerebro se activa casi en su totalidad necesitando para ello que el flujo de sangre en el mismo sea el doble que el necesario durante el estado de vigilia. Solo una parte del cerebro deja de funcionar mientras dormimos: el centro lógico.

Es por esta razón por la que los sueños adquieren muchas veces matices de irrealidad. Además, para no exteriorizar nuestros sueños, el cerebro envía señales a la médula espinal paralizando así nuestros miembros de manera temporal.

Lo único que movemos mientras soñamos son nuestros ojos, que se mueven de manera acorde con nuestra actividad en el sueño. Y es algo que sucede durante la fase conocida como REM.

“¿Acaso el sueño no es el testimonio del ser perdido, de un ser que se pierde, de un ser que huye de nuestro ser, incluso si podemos repetirlo, volver a encontrarlo en su extraña transformación?”

-Gastón Bachelard-

¿Cuál es la función de los sueños?

Una función importante que cumple el cerebro durante el sueño es la de desechar y seleccionar los recuerdos. Por eso al día siguiente de haber estudiado recordaremos mejor la materia si no pasamos la noche entera mirando apuntes y dormimos el tiempo necesario. Hay que dormir bien para que lo que hayamos estudiado permanezca en nuestra memoria al día siguiente.

Mujer soñando
Cuando soñamos, nuestro cerebro intenta solucionar los problemas que nos ocupan durante el día. Por eso, dormir puede ser la solución a un problema que no conseguimos resolver.

Asimismo, un sueño puede ser un reflejo fiel o, en la mayoría de los casos, simbólico de lo que ocupa nuestra mente, de nuestros miedos y de nuestros deseos. Por eso son comunes pesadillas que evocan temores como la falta de confianza en uno mismo que se refleja muchas veces en un sueño en el que la persona se encuentra desnuda en un lugar público.

Pero a veces, es el sueño el que ayuda a eliminar esos temores. Es, al menos lo que señalan algunas teorías. Al soñar con eso que nos da miedo en un contexto diferente lo que ocurre es que se rebaja ese temor. No siempre ocurre, es cierto, pero puede servir como una vía de escape.

“La mente es como un iceberg, flota con una séptima parte de su volumen sobre el agua.”

-Sigmund Freud-

Lo que decía Freud

Sigmund Freud es, sin duda, una de las figuras más relevantes que ha estudiado todo lo relacionado con el mundo de los sueños. Freud sostenía que la función de los sueños era satisfacer nuestros deseos y, desde luego, no se equivocaba. Sin embargo, esta es solo una de las muchas respuestas a la pregunta: ¿por qué soñamos? o ¿qué función cumplen los sueños?

La realidad es que el mundo de los sueños sigue siendo un misterio. Ni los cientos de páginas de La interpretación de los sueños de Freud, ni los múltiples estudios que se han hecho acerca de los sueños, han podido contestar de manera fehaciente a todas las preguntas acerca de los sueños.

Pero una cosa sí sabemos: no perdemos una tercera parte de nuestra vida durmiendo.