Consejos de Helen Fisher sobre el amor

05 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Mirarse a los ojos. Una de las recomendaciones de la antropóloga Helen Fisher para encender y reforzar el amor, es cuidar de lo que define como «mirada de anclaje», es decir, conectar emocional y psicológicamente a través del contacto visual. Hablamos sobre ello.
 

Los consejos de Helen Fisher sobre el amor parten de una dimensión muy concreta: el romanticismo. No obstante, su enfoque no tiene nada que ver con esa imagen culturalmente construida a modo de trampa y de falsas expectativas. Para esta antropóloga de la Universidad de Rutgers, el secreto del afecto verdadero está en nuestro cerebro y en comprender una serie de dimensiones.

Es posible que entender las relaciones afectivas desde un punto de vista biológico y neuroquímico sea para muchos algo frío y dudosamente válido. Sin embargo, la verdad es que nos hemos acostumbrado a entender el amor desde un encuadre básicamente cultural. El cine, los libros y el arte siempre han reforzado esa visión alimentada por falsos mitos y emocionalidad frágil que trae consigo dependencias afectivas y sufrimientos.

Sin embargo, el amor es pura biología y océanos de química. De ahí que Helen Fisher nos hable de dopamina, oxitocina, impulsos, deseos, apego biológico… Todo ello son procesos que edifican la pasión entre dos personas, esa que va más allá incluso del deseo sexual. Porque las relaciones estables se alimentan también de dimensiones como la admiración, los elogios, el optimismo…

Nuestro cerebro es un órgano perfecto para sentir, disfrutar y dar felicidad a través del amor. Entender sus mecanismos nos puede permitir actuar con más acierto en esa aventura de la vida que siempre merece la pena.

Mano con corazón representando los consejos de Helen Fisher sobre el amor
 

Consejos de Helen Fisher sobre el amor

Gran parte de los consejos de Helen Fisher sobre el amor los encontramos en uno de sus más interesantes trabajos: Por qué amamos, la naturaleza del amor romántico. En este libro, comprendemos, por ejemplo, la razón por la que nos sentimos atraídos por unas personas y no por otras o qué es lo que deberíamos hacer para reavivar nuestra relación de pareja.

Un dato interesante sobre esta antropóloga biológica de la Universidad de Rutgers e investigadora del Instituto Kensey sobre sexualidad y bienestar humano es que no duda en definir el amor como algo mágico. A pesar de ofrecer datos puramente científicos sobre esos procesos que median en el enamoramiento, la intimidad o la sexualidad, señala que hay algo especial en este sentimiento.

Nada nos produce tanta felicidad o tanto sufrimiento. Pasión, deseo, fascinación, obsesión… El cerebro dispone de unos circuitos preparados exclusivamente para ese fin, para experimentar ese sentimiento. Aunque hubo un tiempo en el que se decía que el fin último del amor en los seres humanos es facilitar la reproducción, Helen Fisher pone matices.

El amor, como la amistad, son dimensiones que facilitan el que podamos crear vínculos, lazos entre nosotros. Y esas relaciones revierten directamente en nuestro bienestar, esa es la gran relevancia. Por tanto, saber cuidar de esas relaciones revierte en nuestra felicidad. Veamos cuáles son los consejos de Helen Fisher sobre el amor.

 

Ten clara tu personalidad antes de iniciar una relación

La doctora Fisher es asesora científica en Match.com. Algo que señala a menudo en sus investigaciones es que las personas nos enamoramos de otras por diversas razones. La primera es por simple atracción física. Otra es la proximidad, también porque todos tenemos una serie rasgos inconscientes que construimos en la infancia sobre el tipo de persona que nos es más confiable o que nos atrae más.

Un factor más es el misterio. Los hombres o mujeres que nos resultan misteriosos actúan como un desafío para el cerebro y nos sentimos atraídos por ellos. Ahora bien, uno de los consejos de Helen Fisher sobre el amor es que debemos ser capaces de ir más allá de estos factores. Si queremos que una relación funcione, debemos conocernos a nosotros mismos. Saber cuáles son nuestros valores, límites y necesidades es prioritario.

La compatibilidad intelectual importa

Las investigaciones que ha llevado a cabo la doctora Fisher han evidenciado que conectar intelectualmente hace que la relación no solo sea más feliz, también será más duradera. Tener intereses comunes e incluso un cociente intelectual similar es un factor significativo en la estabilidad de una pareja.

Corazón sobre el cerebro de una persona
 

El apego en la pareja como sinónimo de intimidad y seguridad

El apego desde un punto de vista biológico poco tiene que ver con la dependencia o con esa obsesión que no deja aire para respirar ni espacios para ser uno mismo. Desde una perspectiva neurobiológica, el apego es sinónimo de intimidad, de crear un vínculo con el otro con el cual dejar que fluya la reciprocidad, la intimidad, la atención y el cuidado mutuo.

Cultivar sentimientos positivos, evitar la rutina

Uno de los consejos de Helen Fisher sobre el amor es que debemos facilitar en el día lo que ella define como “momentos profundos o con significado”. ¿Qué significa esto? Implica que, en la medida que nos sea posible, hay que evitar caer en la rutina, en esa monotonía en la que dar los afectos por sentado.

Es necesario seguir creando instantes en los que esté presente el interés por sorprender, por hacer cosas nuevas, por seguir soñando juntos y situando nuevos objetivos en el horizonte. Algo así se logra mediante la capacidad de elegir los sentimientos positivos frente al reproche, el sentido del humor frente a la crítica.

Consejos de Helen Fisher sobre el amor: mirada de anclaje

Mirar es reconocer al otro. Ser capaces de buscar siempre ese contacto para comunicar, para dejar que las horas pasen envueltos en una conversación o, simplemente, para hablar con los ojos y transmitir afecto en silencio. Este es un pilar esencial en toda relación.

Helen Fisher lo define como mirada anclaje. Ese es un nutriente excepcional en el amor, porque mirar es mucho más que ver u observar, es ser capaces de hacer llegar sentimientos y emociones.

 

Tengámoslo presente, esta serie de consejos nos pueden ser muy útiles no solo para encontrar a nuestra verdadera pareja, también para conservar a quien ya hace vida con nosotros y con quien vivimos el mejor de los viajes y la más bella de las aventuras.

Fisher, Helen (2005) Por qué amamos: naturaleza del amor romántico. Debolsillo