La belleza de los mimos en la cama - La Mente es Maravillosa

La belleza de los mimos en la cama

Pedro González Núñez 1 noviembre, 2017 en Pareja 0 compartidos
Pareja haciéndose mimos en la cama

Decía con su habitual sabiduría y humor Marcel Marceau “nunca hagas hablar a un mimo. No se detendrá”. Obviamente, se refería a su profesión. Sin embargo, los mimos en la cama, en sentido figurado, tampoco se detienen, ni hablan… Pero sí dicen mucho.

Darse mimos, estar abrazados, mostrar con nuestros gestos afectividad e intimidad… Todo ello tiene un significado especial. De hecho, pueden transformarse en una rutina muy positiva y aprovechable.

Los beneficios de los mimos en la cama

Un simple gesto, un abrazo o una caricia, algo que podríamos considerar como banal o incluso casual, en realidad es muy beneficioso. Comportan una serie de ventajas que van más allá del simple bienestar momentáneo. Pueden incluso mejorar nuestras vidas, ya que aportan mucho a nivel psicológico e incluso físico. Toma nota.

Pareja en la cama haciendo mimos

Elevan el nivel de oxitocina

La oxitocina es la hormona que segrega nuestro cuerpo cuando experimentamos felicidad e intimidad. Una simple caricia o una mirada cómplice puede producirla en buena cantidad para hacernos experimentar la sensación de estar viviendo algo íntimo con el otro.

Esta es la razón de que nos sintamos más relajados y alegres cuando intercambiamos mimos con nuestra pareja en la cama. Incluso, si se convierte en algo habitual, asociaremos a esa persona con la intimidad y cada vez que pensemos en ella, sin importar si está a nuestro lado o no, la relación se reforzará y se volverá más íntima.

Mejoran la resistencia al dolor

La oxitocina no solo es la hormona de la felicidad, sino que también ayuda a soportar mejor el dolor. Ella es la responsable de hacernos sentir “como en una nube” y de que experimentemos esa sensación agradable cuando nos encontramos con nuestra pareja.

Al segregarla, nuestra atención deja a un lado los estímulos desagradables y se focaliza en aquellos que nos provocan de algún modo bienestar. Un abrazo sincero en un momento de bajón o una caricia de apoyo cuando nos encontramos desanimados nos ayudarán a sentirnos mejor.

Enriquecen la relación

Tanto si eres una persona que vive en pareja o está casada, los mimos en la cama son excelentes ‘compañeros’ extra, ya que enriquecen la relación. 

Asociar la cama con dormir y tener relaciones sexuales es lo habitual, pero también puede ser un lugar de encuentro con el otro para reforzar la intimidad y la confianza. Un espacio para intercambiar y consolidar sentimientos profundos.

La cama no es solo para dormir. De hecho, cuantos más usos le demos, mayor será el enriquecimiento personal y relacional. Los abrazos, las caricias y los mimos forman parte de ese uso extra, más allá del simple y necesario descanso.

Pareja en la cama

Combaten el estrés

El contacto físico placentero con un ser querido reduce los niveles de ansiedad y estrés de forma significativa. Si además, lo hacemos en la cama, junto con alguien amado, no cabe duda de que el beneficio es total.

Hoy en día vivimos en sociedades donde todo parece pasar a gran velocidad. De hecho, el cortisol, la hormona que se segrega en gran cantidad cuando estamos estresados, se rebaja mucho durante el contacto con una persona amada.

Un abrazo, un roce de la piel o un mimo son gestos excelentes para mejorar nuestro estado mental.
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Mejoran el desarrollo infantil

Al hablar de mimos no nos podemos olvidar de los niños y  los bebés. Porque en la maternidad, el contacto físico es fundamental.

Se ha descubierto que el desarrollo cognitivo de los bebés que pasan mucho tiempo en la incubadora es peor que el resto de niños. En parte, se debe a la falta de contacto físico durante sus primeros días de vida, de ahí que sea tan importante no olvidar este detalle y dar todo nuestro amor al bebé a través del roce de la piel y los mimos.

Madre haciendo mimos en la cama a su bebé

Ya sabes que los mimos en la cama no solo son bellos, también son muy beneficiosos. Es más, incluso podríamos decir que son necesarios. ¿A qué esperas?

Pedro González Núñez

Escritor, amante de la vida, de mi chica y de mi gente. La filosofía y la psicología, especialmente infantil, son mi auténtica pasión. Me encanta la libertad que me dan mis ideas.

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