Los mejores comienzos llegan tras los peores finales

23 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
¿Quién no ha hecho un cambio de 180 grados en su vida y ha empezado de cero. ¿Cuáles son las ventajas de hacerlo? ¿Y los inconvenientes?

Creemos que todo está perdido en los momentos en los que la vida nos lleva a una encrucijada, y no sabemos qué camino tomar. Muchas veces podemos incluso llegar a creer que no hay salida, ni solución posible. Tal vez nos falten nuestras fuerzas y caigamos en la desesperanza. Es en estos momentos en los que una voz nos dice: “tienes que empezar de cero”.

Pero, ¿es realmente posible empezar de cero? ¿Puede llevarnos la vida a un laberinto de donde es imposible salir? Racionalmente, es casi imposible empezar de cero, ya que.., ¿cómo podríamos dejar atrás ser nosotros mismos? Incluso si llegásemos a cambiar totalmente nuestra forma de ser se produciría por un cambio en la historia anterior que marcó nuestro “ser en el mundo”.

Desde la lógica racional es casi imposible “empezar de cero”, pero sí es posible marcarnos un nuevo rumbo en nuestras vidas. No se trata de hacer tabla rasa con lo anterior. Se trata de que, partiendo de esa base, construyamos algo diferente a lo que estábamos haciendo.

“El momento que más miedo me da es siempre justo antes de empezar.”

Stephen King

Empezar de cero cambiando el rumbo

Mujer qeu quiere empezar de cero caminando por una vía

Vivir implica tomar decisiones. Pero ahora llega la pregunta del millón: ¿cómo y cuándo debemos de hacerlo? Sencillamente, siempre. Pero, sobre todo, cuando nuestro balance vital es negativo, y necesitamos cambiar el rumbo. Desgraciadamente, las decisiones son algo muy personal. Solo de nosotros depende.

¿Y es posible conseguir aquello que llamamos “felicidad” con este cambio de rumbo? Lo que está claro es que no la conseguiremos manteniéndonos en el mismo sitio, haciendo más de lo mismo. Elegir implica enfrentar la adversidad y arriesgarse, pero por un bien presente y/o futuro.

Pero pasada esta marea, ese tsunami emocional que implica tomar decisiones y elegir nuestras condiciones de vida, es posible volver a recuperar ese concepto tan personal como es la “felicidad” y, por supuesto, llegar sentirla.

Un aprendizaje

reloj simbolizando empezar de cero

Empezar de cero también implica tomar decisiones con la información que disponemos, decisiones que implican un riesgo, un disconfort.

Tomar decisiones importantes que pueden cambiar nuestra vida requiere que seamos concienzudos a la hora de valorarlas ya que, muy posiblemente, va a generar consecuencias importantes en nuestro entorno, consecuencias a las que también deberemos enfrentarnos.

Empezar de cero no implica olvidar, sino aprender. Aprender de nuestro pasado y de nuestro presente y estar dispuestos a generar un nuevo futuro, puesto que con cada aprendizaje ampliamos nuestra oportunidad de elegir, aumentamos nuestro bagaje y generamos oportunidades de vida.

¿Quién no ha experimentado un cambio de pareja, un cambio de trabajo, una mudanza o un cambio de residencia? Este tipo de sucesos suelen ir de la mano con un “me toca empezar de cero”.

El ejemplo de los demás

Posiblemente en muchas ocasiones hemos podido escuchar las experiencias de personas que han sobrevivido a una enfermedad o a un accidente atroz y, como consecuencia, algo ha despertado en ellos, dándoles la fuerza necesaria para cambiar el rumbo de sus vidas.

Mujer triste que necesita empezar de cero

Estas personas empezaron a vivir de un modo más inteligente a raíz de un suceso traumático, que por desgracia son los que nos suelen hacer espabilar. Y, ¿qué es lo que ellos cambian? En primer lugar, comienzan a hacer las cosas con las que siempre soñaron, comparten su tiempo con las personas que aman o realizan los viajes que de otra forma nunca harían.

Estas personas empezaron de cero, o quizá valoraron desde otra visión el increíble viaje de su existencia, de saborear cada segundo que pasa y de respirar tan hondo hasta sentir que cada momento de nuestra vida es un regalo.

En conclusión, cada día de nuestra vida es una oportunidad para un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de ser quienes queremos ser, de sentir el aire, el sol y las estrellas. Pero, sobre todo, es una nueva oportunidad de sentir y experimentar que hacemos lo correcto.