Pensar demasiado

06 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga y periodista Sara Clemente
 

¿Pienso demasiado? ¿Te has hecho esta pregunta alguna vez? Si estás asintiendo con la cabeza, así es, piensas demasiado. Pero no te preocupes, porque pensar demasiado es algo muy común, casi todos lo hacemos. Sin embargo, la cuestión que hoy nos proponemos resolver es si es bueno o no hacerlo.

A menudo darle vueltas a las ideas nos lleva a caer en la melancolía (quien no la haya sentido alguna vez que levante la mano). En las obsesiones, en las fobias, en las depresiones y, en última instancia, en los sentimientos y a las pasiones, también están presentes.

Imaginemos que nuestra pregunta  es una semilla. Esta pequeña semilla podría ir creciendo, generando cada vez más y más ramas. Esto es, una pregunta puede ser la primera de muchas otras a las que da pie, pudiendo ser constantes y no terminarse nunca. Así, se va creando un círculo vicioso que sólo se romperá cuando dejemos de pensar en ello. Para la mente es agotador y puede provocar dolores de cabeza o migrañas.

Pensar demasiado, a veces, se convierte en un bucle infinito que nos genera malestar, del cual no sacamos nada en claro y no obtenemos solución.

Los inconvenientes de pensar demasiado

Además de agotarnos mentalmente a nosotros mismos, pensar demasiado tiene otros inconvenientes. ¿Alguna vez has dejado de hacer algo porque dedicaste demasiado tiempo a pensarlo? ¿Alguna vez has pensado lo que le habríais dicho a otra persona si hubieras tenido tiempo para hacerlo? Los trenes pasan y se pueden perder.

 
Mujer sin poder dormir por pensar demasiado

Si nos quedamos en la misma estación, los trenes pueden volver a pasar… O no. Pero, en cualquier caso,  no podemos incurrir siempre en el mismo error. Si no hemos hecho algo que queríamos por las dudas que nos invadieron y se apoderaron de nuestra mente, es muy probable que a la próxima vez hagamos lo mismo. Y las oportunidades no tienen un horario fijo, no sabemos cuándo van a llegar.

Todo veneno tiene un antídoto. Voltaire dijo: “una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.” Como sabéis, los antídotos se fabrican a partir del veneno, aunque si nos pasamos de la dosis adecuada, no nos curaremos, sino todo lo contrario.

Pensar demasiado entre cientos de pensamientos caóticos puede llevarte a afirmar lo que quizá no sea verdad.

Si queremos evitarlo, podemos hacerlo. Por ejemplo, podemos ponernos a hacer otras cosas alejándonos de ese pensamiento que nos atormenta: hacer deporte, escuchar música, ir al cine… Sin embargo, si los pensamientos están fuertemente instalados en nuestra mente, quizás nos cueste esfuerzo distraerlos con esto.

 
Mujer leyendo para no pensar demasiado

Por eso, es importante ir al meollo de la cuestión. Descubrir qué es lo que está provocando que nos encontremos en esta situación. A veces, es un exceso de preocupación que no nos lleva a ninguna parte, pero, ser conscientes de lo poco productivo que es, es un paso muy importante.

Meditar, una gran ayuda para dejar de pensar demasiado

Una buena forma de dejar de pensar demasiado es meditar. Al contrario de lo que se suele entender en Occidente, no significa pensar y pensar, sino todo lo contrario; no pensar en nada, dejar la mente en blanco, como un folio virgen. Dejémonos guiar por nuestros pensamientos, pero que no nos controlen.

A veces, será complicado dejar la mente totalmente en blanco, pero esto no quiere decir que lo estemos haciendo mal ni nos tenemos que terminar agobiando. La meditación ayuda a observar esos pensamientos sin aferrarnos a ellos y soltándolos para que sigan su curso. De esa manera, no los estaremos masticando de una forma constante y dañina y sabremos salir de ese círculo de pensamientos en los que nos habíamos sumergido y no sabíamos salir.

«Se trata simplemente de sentarse silenciosamente observando los pensamientos pasando a través de ti. Simplemente observando, no interfiriendo, no juzgando, porque en el momento en que juzgas, has perdido la pura observación. El momento en que dices «esto es bueno, esto es malo» has saltado en el proceso de pensamiento».

-Osho-

 
Mujer meditando para dejar de pensar demasiado

Somos nosotros los propietarios de nuestras vidas y debemos hacer uso de ella de la mejor manera posible. Eliminar pensamientos negativos no sólo nos beneficiara a nosotros, sino también a nuestros amigos, conocidos y familiares cercanos.