Reconocer los errores para crecer

Cristina Pérez · 15 enero, 2014

Cometer errores es de lo más habitual y normal, todos los cometemos, pero dependiendo cómo actuemos ante ese error, creceremos y aprenderemos o nos quedaremos estancados. Hay dos maneras de actuar ante un fallo cometido: esconderlo o reconocer los errores para crecer.

“Si no vas a reconocer los errores, no es justo que señales los errores ajenos”

-Anónimo-

¿Por qué nos cuesta reconocer los errores?

Nos cuesta reconocer los errores porque desde nuestra más tierna infancia hemos seguidos unos patrones de conducta nocivos que nos han instado a hacer lo siguiente.

Intentar esconderlo, culpar a otros o evadirlo. Actuar así trae malas consecuencias, porque no se aprende del fallo cometido y podría repetirse más veces, además, interiormente pueden quedar secuelas de autoculpa y frustración.

Podemos engañar a la gente, haciéndoles ver que somos “perfectos”, pero jamás nos podremos engañar a nosotros mismos. No reconocer un fallo nos impide madurar y crecer como personas. Cuando se esconden cosas se limita la libertad. En cambio, cuando son reconocidas y salen a la luz, hacemos consciente una realidad que puede ser modificada.

Reconocer el error con humildad y ganas de aprender para la próxima vez. Actuar así nos puede abrir las puertas del cambio. Además nos aportará tranquilidad. Si ignoramos un error y lo escondemos, ¿cómo vamos a aprender? En el momento en el que una persona se abre y es capaz de reconocer lo que hizo mal, todo se transforma.

Aceptar los errores es de valientes, porque demuestra el coraje de enfrentarte a las consecuencias y posibles críticas exteriores. Reconociendo un error, este se hace más pequeño y todo se ve desde otra perspectiva, así analizando la situación se aprenderá para la próxima vez

Mujer pensando en los resultados de sus acciones

Quien no ha fallado nunca es porque no ha arriesgado

No hay ser humano perfecto que nazca con todo el aprendizaje. Además, aunque nos aconsejen, se suele aprender más de las experiencias propias vividas. Las personas que afirman no haber cometido errores, probablemente es que no han arriesgado mucho y se han mantenido en su zona cómoda o conocida.

Cuantos menos riesgos haya en nuestra vida, menos errores cometeremos. Si un barco siempre navega por lo conocido y seguro no surgirán problemas, pero tampoco habrá oportunidades de vivir nuevas experiencias y ver nuevos paisajes.

“Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme”

-Charles Chaplin-

Cuando queremos dar la imagen de perfección y no apostamos por reconocer los errores, nos situamos en una posición que nos perjudica, porque actuamos como un jefe de empresa que siempre tiene razón, que nunca falla y cuando algo sale mal desplaza la culpa hacia el exterior.

Si vamos por la vida con esa actitud, los demás no verán nuestro lado humano, y podría suceder que no quisieran acercarse a nosotros de una manera honesta y amistosa. Nadie busca amigos perfectos que se sitúen por encima de los demás.

Las personas que quieren dar la imagen de jefes o padres perfectos que nunca se equivocan, lo que consiguen es no tener amigos de verdad ni personas realmente interesadas en tener un vínculo honesto y verdadero.

Chica pensando con los ojos cerrados

5 efectos positivos de reconocer los errores

Existen algunos efectos positivos que tiene reconocer los errores que no podremos obtener si intentamos esquivar esta responsabilidad nuestra o huir de cada equivocación por miedos y creencias.

  • Nos situaremos en un lado más humano, por lo tanto los demás nos verán personas humildes y sinceras y atraeremos eso hacia nuestra vida.
  • Ganaremos en autoconocimiento, nos conoceremos mejor a nosotros mismos. No solo es bueno conocer las virtudes de uno, para lograr la aceptación personal, sino que es imprescindible conocer tanto lo bueno como los defectos.
  • Viviremos una vida más sincera con nosotros mismos y eso se traduce en seguridad y bienestar.
  • La felicidad estará más próxima, puesto que ya no será necesaria la perfección en nuestra vida. Errar es algo normal y no significa fracaso sino aprendizaje.
  • Adquiriremos buenas herramientas para superar adversidades en la vida, ya que cada error que cometamos y sea aceptado y superado nos hará tener más tolerancia a la frustración.

Errar no es algo tan negativo, significa que se ha tenido el valor de arriesgar, de vivir nuevas experiencias. Si somos capaces de reconocer lo que nos sale mal seremos más libres, porque lo que opine la gente sobre nuestra vida no es relevante.

Si escondemos ese lado humano e imperfecto en el fondo nos dañaremos a nosotros mismos porque seremos presos de nuestras propias mentiras

Cuando nos damos la libertad de equivocarnos aprenderemos a ser flexibles, a ser tolerantes con nosotros mismos, y esas herramientas nos ayudarán a abrir nuevas puertas y crecer.