Una perspectiva psicológica de la crisis de refugiados

Los refugiados son todas aquellas personas que deben dejar su país por cuestiones de seguridad, empezando una travesía que, por lo general, nunca es sencilla de afrontar.
Una perspectiva psicológica de la crisis de refugiados
Fátima Servián Franco

Escrito y verificado por la psicóloga Fátima Servián Franco.

Última actualización: 23 julio, 2024

Es evidente que cualquier movimiento migratorio masivo tendrá pros y contras y los problemas que puede plantear rara vez tendrán una solución perfecta y única. Desde un punto de vista psicológico, la crisis de refugiados se puede explicar en función los sesgos cognitivos que se relacionan con la creación del pensamiento político-social.

Cuando entran en juego los sesgos, podemos llegar a pensar de una manera muy concreta y polarizada, llegando a creer que nuestras opiniones son las únicas acertadas. Los sesgos pueden ser útiles en la medida en que no estamos preparados para procesar toda la información que nos llega a través de los sentidos.

Estos sesgos nos ayudan a seguir en nuestra zona confort mental creyendo que la realidad social está más cerca de lo que nosotros pensamos que de lo que piensan nuestros oponentes ideológicos.

Las limitaciones de nuestra memoria inmediata, la falta de información o la incertidumbre acerca de las consecuencias de nuestras acciones provocan que las personas recurramos de forma sistemática a los heurísticos o atajos mentales. Utilizamos estos atajos para simplificar la solución de problemas, lo que nos lleva a realizar evaluaciones en función de datos incompletos y parciales.

 

Las ideologías exigen una convicción que luego no complacen

¿Por qué nos cuesta tanto aceptar la opinión del otro?

Para entender la crisis de los refugiados tenemos que analizar la posición de todas las partes implicadas. Para ello es necesario comprender cómo funciona la mente humana en la formación de los pensamientos.

Te invito a que reflexiones sobre un hecho: en la formación de nuestras opiniones hay hechos mezclados con errores cognitivos que condicionan nuestra percepción de la realidad (pasada, presente y futura).

De manera objetiva, eliminando los errores de pensamiento al procesar la información, todo conflicto surge porque existen una o más posiciones enfrentadas.

Los contras de la inmigración podemos encontrarlos en los problemas de identificación de las personas que llegan de forma masiva o mediante el tráfico de mafias, y en los problemas laborales que los mismos pueden encontrarse al cambiar de país

Los pros los encontramos en las miles de personas que escaparán de la pobreza y de los conflictos armados en su país, salvando de esta manera su vida y la de sus familias. Además de mejorar su calidad de vida, miles de personas han escapado de la pobreza o superado la hambruna gracias a la inmigración.

Los problemas sociales aparecen cuando en los conflictos humanos solo elegimos y procesamos la información que se ajusta a nuestras expectativas, casi sin importarnos si es la realidad o es mentira. La realidad social tiene tantos prismas como miradas, y nuestros errores al procesar la información en determinadas ocasiones solo nos dejan ver uno de los prismas, generando opiniones férreas y vehementes.

No nos perturban las cosas sino las opiniones que de ellas tenemos

En el conflicto de los refugiados, ¿dónde quedan las personas?

Llegamos a creer, gracias a los sesgos de confirmación y autojustificación, que la única manera de observar y solucionar un conflicto tiene que partir de nuestra percepción del mismo, que siempre creemos fiel a la realidad. Pero no somos más que víctimas de estos errores de pensamiento, que son producidos por nuestro cerebro para simplificar la solución de los problemas.

Todos cometemos alguna vez errores al procesar la información, es más este articulo está escrito bajo uno de ellos. Para no perturbar mis creencias más profundas, para no abandonar mis ideas sobre la humanidad, muestro mi más absoluta fe en el ser humano, indudablemente sesgada por el heurístico de confirmación.

Da igual el contenido de la idea, la bondad o maldad de las intenciones o el digno político. En el momento que alguno de estos contenidos mentales quede aislado de cualquier tipo de duda razonable, nos estaremos acercando peligrosamente al fundamentalismo.

En referencia al conflicto de refugiados sirios, cuando logro zafarme de mis sesgos de pensamiento, comprendo a las personas que por miedo o por situaciones personales son contrarias a  una entrada masiva de personas a su país.

Entiendo el miedo que pueden tener a que junto a miles de personas inocentes se muevan también otras que quieran acabar con la democracia que tanta sangre nos ha costado conseguir en occidente. entiendo sus reparos ante el choque cultural y las consecuencias que este pueda tener.

Pero, sobre todo, y debido en parte a mis sesgos de procesamiento de la información, estoy más cercana a las personas que ayudan a otras personas estando equivocadas o no en su pensamiento. En conflictos políticos, ideológicos o religiosos, todo puede valer, pero cuando hablamos de personas creo que tendríamos que abordarlo desde una perspectiva humanitaria.

 

“Yo no sé de ningún gran hombre, excepto de aquellos que han prestado un gran servicio a la raza humana”

-Voltaire-


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.