5 pautas para superar la vergüenza - La Mente es Maravillosa

5 pautas para superar la vergüenza

Edith Sánchez 14 febrero, 2018 en Desarrollo personal 227 compartidos
chica tapándose la cara intentando superar la vergüenza

A veces pensamos que la vergüenza es lo mismo que la timidez. Se habla, por ejemplo, de superar la vergüenza a hablar en público o a expresar una opinión en una charla cotidiana y distendida. Sin embargo, la vergüenza es mucho más que simple timidez. Alude, sobre todo, a un sentimiento de indignidad personal. Cierta convicción de que se es merecedor de muy poco.

Superar la vergüenza arraigada en este marco no es sencillo. Normalmente esta tiene su origen en una fuerte experiencia (o sucesión de experiencias repetidas durante la niñez) de desvalorización durante la niñez. También, por supuesto, puede ser el resultado de una experiencia traumática de abuso o severo maltrato infantil. El sentimiento echa raíces en zonas profundas y luego no es fácil de erradicar.

Vergüenza es la mentira que dices cuando hablas de ti mismo”.

-Anais Nin-

En estos casos la vergüenza es un mecanismo que le permite al niño autoprotegerse. El adulto, supuestamente cuidador, rechaza algunas expresiones del niño, o incluso su personalidad incipiente. En esas edades tempranas, el afecto del adulto lo es todo. Por eso el pequeño aprende a ser como el adulto quiere que él sea. Desarrolla un yo impuesto y cualquier comportamiento que se salga de ese esquema le parece vergonzoso.

Generalmente, la vergüenza está asociada con la depresión. Y por extraño que parezca, también hay miedo hacia uno mismo. Desconfianza frente a lo que uno es o puede eventualmente hacer. También hay ira contenida, que muchas veces se vuelca contra sí mismo. Todo esto hace que la persona se aleje precavidamente de los demás y así se priva del afecto de los otros. Sin embargo, superar la vergüenza es posible. Y estas son cinco pautas para lograrlo.

1. Profundizar en el autoconocimiento para superar la vergüenza

Para superar la vergüenza es necesario entender cómo se produce. Mantén una actitud de observación frente a ti mismo. Si es necesario, lleva contigo una libreta para anotar todo lo que vayas encontrando. De lo que se trata es de detectar cuáles son exactamente las situaciones en las que sientes vergüenza.

Es importante que trates de identificar qué es lo que te avergüenza. Qué aspecto de ti mismo está más relacionado con ella. Presta mucha atención a las autocríticas que te formulas. ¿Qué palabras o mensajes vienen a tu mente cuando sientes vergüenza? Toda esa información será de gran ayuda para comenzar a superar el problema.

hombre ante laberinto intentando superar la vergüenza

2. Revisar el pasado

Trata de pensar en las personas más importantes de tu infancia. ¿Cómo eran en general? ¿Cómo se comportaban contigo? ¿Por qué actuaban como actuaban y no de otra manera? ¿Qué rechazaban de ti y por qué crees que lo hacían?

Muchas veces, cuando miramos en la distancia hacia esas figuras amadas y temidas de la niñez, logramos adoptar una nueva perspectiva. Encontramos, por ejemplo, que quizás su problema no era con nosotros, sino consigo mismos. Es bueno desligar su rechazo de nuestro ser. Es decir, comprender que no había nada malo en nosotros para ser rechazados. Lo que había era un problema en quienes lo hacían.

3. Desarrollar una actitud compasiva hacia uno mismo

Es necesario que aprendamos a ser aliados de nosotros mismos. Un buen amigo solo hace críticas constructivas. No permanece todo el tiempo señalando las fallas con el dedo. No mira al otro con desconfianza o enfatizando sus errores. Así tenemos que ser: buenos amigos de nosotros mismos.

Para superar la vergüenza es indispensable que aprendamos a vernos con bondad. En otras palabras, que seamos capaces de mirarnos con amor. Deberías intentarlo aunque al principio no creas que esto es eficaz. Podrías sorprenderte de los resultados.

Hombre pensando

4. Trabajar en la autoaceptación

Aceptarse a uno mismo es indispensable para poder avanzar. Y aceptarse es no querer ser otro, comprender que no somos ni más ni menos que nadie. Somos lo que somos, simplemente; hay partes de nosotros que no podremos cambiar, o que podemos cambiar con tiempo y paciencia, no de hoy para mañana. En cualquier caso, cualquier cambio tiene que partir de la aceptación, de reconocer que estamos en un determinado lugar, y que sí, que nos gustaría llegar a otro. Por eso la honestidad con nosotros mismos es tan importante para evolucionar.

Por otro lado, conocer mejor nuestro sentimiento de vergüenza, analizar el pasado y desarrollar una actitud comprensiva hacia nosotros mismos debe servir para nutrir la autoaceptación. No es nada fácil. La mente lleva años haciendo algo diferente y hasta el cerebro puede estar más o menos programado para ello. Sin embargo, sí es posible lograrlo poco a poco, superando así la vergüenza.

Pies entre plumas avanzando para superar la vergüenza

5. Exponerse gradualmente

El proceso de superar la vergüenza va de dentro hacia fuera y viceversa. A medida que avanzas en tu empeño es bueno que también definas metas. Exponerte a lo que te produce vergüenza, comenzando por lo que te inspire menos miedo y aumentando de manera gradual la dificultad.

Estas cinco pautas son eficaces si se aplican de manera sistemática y con perseverancia. Sin embargo, muchas veces estos procesos requieren la ayuda psicoterapéutica para ser exitosos. Básicamente, el camino será el mismo, pero contarás con la ayuda y el apoyo de un profesional. Vale la pena que consideres esa opción.

Edith Sánchez

Escritora y periodista colombiana. Ganadora de varios premios de crónica y de gestión cultural. Algunas de sus publicaciones son "Inventario de asombros", "Humor Cautivo" y "Un duro, aproximaciones a la vida".

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