6 cualidades para alcanzar tus metas - La Mente es Maravillosa

6 cualidades para alcanzar tus metas

Eva Maria Rodríguez 17 Marzo, 2016 en Psicología 4 compartidos

Tienes grandes sueños, objetivos por los que merece la pena el esfuerzo. Pero cuando miras dónde estás ahora y lo comparas con tus ambiciones, el hecho de alcanzar tus metas parece casi imposible. Esta es la razón por la mayoría de la gente relega a la categoría de “sueños imposibles” su metas más altas, considerándolas inasequibles e inalcanzables, como un mero entretenimiento mental para huir de la dura realidad cotidiana.

Lo más curioso de todo esto es que las personas no sabemos de lo que somos capaces hasta que lo intentamos. No importa lo ambiciosa que sea tu meta, solo si empiezas a caminar hacia ella podrás acortar la distancia para alcanzarla. Sin embargo, para alcanzar tus metas tienes que hacer algo más.

Además de definir tus objetivos claramente, establecer un plan de acción, descubrir qué es lo que verdaderamente te mueve y te motiva y establecer hábitos que te ayuden a mantenerte en el buen camino, es necesario que desarrolles una serie de habilidades o cualidades que te ayudarán en el camino.

Cualidades que necesitas para alcanzar tus metas más altas

Alcanzar el éxito requiere desarrollar una serie de cualidades. Da igual lo alta que esté tu meta, lo difícil que sea alcanzarla o lo que te tengas que hacer para llegar allí. Todas requieren de unas habilidades sin las cuales te costará mucho más mantenerte firme en tu empeño.

Ser positivo y optimista

El primer paso es fundamental para emprender el camino hacia tus metas. Pero ese primer paso debe darse con una mentalidad positiva, con optimismo. Esa actitud debe mantenerse paso tras paso, debe ser el motor que mueva tus acciones y retoalimentarse con las pequeñas metas.

Caras enfadadas y una cara sonriendo

Sin embargo, no siempre es fácil mantener el optimismo. Tienes que ser proactivo para mantener una actitud positiva. Evita la gente que te impide avanzar y rodéate de gente positiva y optimista. Si no es posible, siempre puedes recurrir a la máxima “más vale solo que mal acompañado”.

Empieza el día escuchando o leyendo algo inspirador, algo que te ayude a encontrar la motivación más fácilmente. Escribe un diario con tus progresos, en el que anotes todos tus triunfos y cómo has superado los obstáculos. Llénalo de palabras bonitas, incluso aunque no hayas tenido un buen día.

Ser persistente

Siempre encontrarás en tu camino alguien que se ría de ti, alguien que te diga que no puedes o alguien que te haga dudar sobre las razones que te empujan a luchar por tu sueño. Pero tienes que ser persistente y no dejar que las críticas o las palabras de desaliento calen en tu mente. 

Si los demás resultan demasiado tóxicos o dañinos o consumen gran parte de tu energía, tal vez deberías considerar cambiar de estrategia. Se pueden conseguir grandes resultados con pequeños cambios. Un pequeño cambio no te desvía, simplemente te ayuda a caminar por una senda menos tortuosa, aunque sea un poco más larga.

Ser resiliente

Tarde o temprano te encontrarás con personas y situaciones que tratarán de despistarte de tu camino al éxito. En estas ocasiones, desarrollar la resiliencia, que es la capacidad para sobreponerse al dolor emocional y a las situaciones adversas, te ayudará a mantener la persistencia y el optimismo.

Planta en el interior de un tronco

La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos para adaptarnos a las nuevas circunstancias y necesidades. Esto supone que, además de sobreponerse a las adversidades, las personas resilentes son capaces de ir un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial, convirtiendo los obstáculos en oportunidades para crecer.

Estar dispuesto a aprender

Siempre hay algo nuevo que aprender que te permitirá crecer y avanzar. Esta actitud abierta te ayudará a lograr un gran éxito. Debes tener una mente abierta a las posibilidades y oportunidades que hay a tu alrededor.

Rodéate de gente que pueda enseñarte cosas nuevas. Ábrete a nuevas experiencias. Arriésgate con soluciones diferentes cuando compruebes que lo de siempre no funciona. Aprende a pensar antes de negarte a algo, a tomarte tiempo para reflexionar y valorar las opciones.

Ser flexible

Saber adaptarse te permitirá sacar lo mejor de cada situación. Pero para ser flexible y poder adaptarte a las circunstancias tienes que viajar ligero de carga, especialmente de carga emocional. Debes ser capaz de soltar lastre y de dejar atrás complejos y sentimientos de culpa.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para [email protected] los que leéis este blog.

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