7 razones por las que cuesta tener amigos - La Mente es Maravillosa

7 razones por las que cuesta tener amigos

Eva Maria Rodríguez 5 Septiembre, 2016 en Psicología 0 compartidos
Niña sola en el campo

Tener amigos en la edad adulta puede ser complicado para muchas personas. Entender las nuevas “normas del juego” en relación a las amistades entabladas en la infancia y la adolescencia es un primer paso. Comprender qué cuestiones pueden hacer difícil entablar nuevas amistades es el siguiente.

Se necesita trabajo para mantener la amistades a lo largo del tiempo. Conocer gente puede ser ya una cuestión complicada para algunas personas a medida que se hacen mayores. Pero una cosa son los conocidos o las “amistades” y otra muy diferente es tener amigos.

Hacer amigos en la edad adulta es mucho más difícil que en la adolescencia. Es más, muchas de esas relaciones que teníamos como relaciones de amistad se destapan y descubrimos que no había verdadera amistad. Así muchas personas llegan a la edad adulta y se dan cuenta que no tienen apenas amigos, aunque muchos anhelan tener este tipo de relaciones.

Motivos que dificultan la amistad

Las personas que sienten que no tiene muchos amigos deben tener en cuenta las posibles razones por las que ocurre esto. Para empezar hay que tener en cuenta que las reglas del juego cambian con los años. Las personas evolucionan, crean su vida en torno a su trabajo y su familia y pasan por diferentes experiencias. Todo esto influye en sus relaciones con los demás.

tres amigos

Además, cuando somos niños y adolescentes, seguimos unas pautas de conducta dictadas por el entorno, haciendo lo que creemos que debemos hacer. Pero, con el paso del tiempo, vamos entendiendo las cosas de otra manera y muchas situaciones que antes aceptábamos como válidas dejan de serlo. 

En este sentido, hay cierto tipo de cuestiones y actitudes que dificultan mucho hacer amigos y mantener relaciones de amistad que se refieren; sobre todo, al carácter y forma de ser de cada uno. Hazte las siguientes preguntas para descubrir los motivos que pueden estar haciendo difícil que tengas amigos.

¿Te quejas mucho? 

¿Eres una de esas personas que está quejándose constantemente de su trabajo, la falta de dinero o la de lo injusta y ruin que es la vida? A la gente no le gusta malgastar su tiempo con gente negativa y pesimista. Trata de desarrollar una actitud más positiva y buscar temas más interesantes para discutir en lugar de hablar siempre de tus problemas y lo mal que está el mundo.

¿Eres egoísta?

La amistad conlleva dar y recibir. A veces toca dar más de lo que se recibe. Esto incluye escuchar, ceder y compartir, tanto en lo material como en lo espiritual. Pero si solo estás dispuesto a recibir la balanza se desequilibra. Ten en cuenta que ser egoísta es una actitud y que nadie querrá ser tu amigo si actúas solo pensando en ti.

¿Te preocupas por la gente?

Si no te importa lo que ocurre en la vida de las personas que te rodean es muy difícil que consigas construir y mantener cualquier amistad. Si quieres hacer amigos debes empezar por mostrar interés genuino en ellos.

¿Dramatizas? ¿Causas problemas?

Si eres una persona problemática y que dramatiza en exceso los problemas te encontrarás que la gente no muestra interés en lo que te pasa, es más, que procura desaparecer. Si te gusta hacer las cosas para irritar a otros, no sabes guardar secretos, criticas o buscar culpar a los demás es muy difícil que la gente sienta interés en entablar cualquier tipo de relación contigo.

¿Llevas la cuenta del daño que te hacen los demás?

La amistad es un tipo de relación que implica perdonar. Pero si eres de ese tipo de gente que lleva la cuenta de las injurias y perjuicios de los demás estás dando a entender que te sientes el centro del universo y que consideras que todo debe girar en torno a ti. Así no se puede mantener ni iniciar ningún tipo de relación, y mucho menos una relación de amistad.

mujer

¿Chismorreas?

Chismorrear de los demás da muy mala imagen de las personas. Puede resultar divertido en un principio, pero cuando oyes a alguien hablar mal de otras personas, contar cosas personales o reírse de sus defectos y problemas no puedes evitar pensar: ¿hablará así de mal de mí también?

¿Eres un mandón? ¿Escuchas a los demás? ¿Respetas los límites?

Ser un mandón tampoco te ayudará a tener amigos. Una cosa es tener iniciativa y querer ayudar y otra muy diferente organizar la situación o hablar ex cátedra, diciendo a todo el mundo lo que tiene que hacer.

Para hacer amigos, escuchar y no pasarte de la raya siempre son buenas ideas. Ir de listo, saltarte los límites del respeto y actuar como si todo el mundo tuviera que hacer lo que tú dices no es lo más recomendable si quieres entablar relaciones saludables.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para tod@s los que leéis este blog.

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