La psicología de la remontada: por qué algunos equipos (y algunas personas) no se rinden nunca

Hay una escena que se repite en cualquier partido de fútbol: un marcador adverso, veinte minutos por delante y dos reacciones opuestas. Un equipo encaja el tercer gol. El otro se reorganiza y consigue empatar. Las condiciones externas son las mismas. Lo que cambia está dentro del grupo.
La psicología lleva décadas estudiando lo que ocurre en esos momentos de adversidad. Y es que lo que pasa en un equipo cuando todo va mal también permite ver de cerca algo que nos pasa en la vida: ¿qué hace que algunas personas sigan intentándolo cuando todo parece ir en contra?
La creencia de control es el punto de partida
El primer factor que puede marcar la diferencia entre remontar o venirse abajo es sentir que nuestras acciones todavía pueden cambiar el resultado. Cuando esa sensación se pierde, también cambia la forma de actuar. Se arriesga menos y se dejan de buscar soluciones. Esto hace que la atención se centre en evitar que las cosas empeoren.
Esta idea está relacionada con la indefensión aprendida, un concepto desarrollado por el psicólogo Martin Seligman. Puede aparecer cuando una persona acumula experiencias en las que siente que sus acciones no sirven para cambiar lo que sucede. Con el tiempo, deja de intentarlo incluso cuando todavía tiene opciones para actuar.
En el fútbol ocurre algo parecido. Un equipo que recibe dos goles seguidos puede perder iniciativa y empezar a jugar con más cautela. A veces sigue teniendo recursos, pero sus jugadores pueden sentir que ya no pueden cambiar el partido.
Qué hacen distinto los que remontan
Algunos estudios sobre rendimiento bajo presión han señalado varios factores que pueden ayudar a los deportistas a responder mejor cuando las cosas se complican. Esto se puede ver en tres formas de afrontar los momentos difíciles:
1. Reducir el objetivo
Los equipos que remontan dejan de pensar en el marcador global y se concentran en la siguiente acción. Es una forma de recuperar la sensación de control: el resultado final no depende de mí, pero sí puedo centrarme en la próxima jugada.
2. Repartir la responsabilidad
Cuando todo el peso recae sobre una sola persona, el equipo se vuelve más vulnerable. Confiar en que cada compañero hará su parte permite afrontar mejor los momentos difíciles y responder como grupo, en lugar de depender del rendimiento individual.
3. Gestionar el error sin castigo
En los equipos que se vienen abajo, un error puede generar reproches y aumentar la presión. En los que remontan, el jugador puede equivocarse y seguir adelante. La diferencia está en cómo el grupo responde al fallo, algo que se construye con el tiempo.
Momentum: real, pero no mágico
En el deporte se utiliza mucho el concepto de momentum o “impulso psicológico” para describir cuando un partido cambia de repente y todo empieza a salir mejor. Durante años se ha discutido hasta qué punto se trata de un fenómeno real o un sesgo de percepción del espectador.
La explicación es más sencilla. Un pequeño éxito puede recuperar la sensación de control, lo que hace que el equipo juegue con mayor confianza y aumenta su disposición a intentarlo de nuevo. Si esa acción genera otra oportunidad y llega otro resultado positivo, puede crearse un círculo que favorezca la remontada.
Por eso, las grandes remontadas del fútbol español resultan tan interesantes desde la psicología. Más allá del resultado, muestran cómo puede cambiar el comportamiento de un equipo cuando recupera la confianza y vuelve a percibir que todavía tiene opciones.
Cómo se entrena esto fuera del deporte
Lo interesante es que ninguno de estos mecanismos es exclusivo de una cancha. Una persona que atraviesa un proceso largo y difícil (como una enfermedad, un duelo, una etapa profesional complicada o un cambio importante en su vida) puede enfrentarse a una pregunta parecida: ¿sigue teniendo sentido intentarlo?
Una forma de afrontarlo es dividir el objetivo en pasos pequeños y buscar apoyo cuando sea necesario. También ayuda aprender a ver los retrocesos como parte del proceso. Un error no significa que no seamos capaces. Entrenar la perseverancia también implica seguir avanzando y cambiar de estrategia cuando algo no funciona.
La psicología también habla de tenacidad mental, relacionada con la capacidad de afrontar la presión y las dificultades. No significa sentirse siempre bien ni ser inmune al estrés. Se trata de poder seguir adelante sin dejar que un mal resultado defina cómo nos vemos.
También hay que saber cuando soltar
Es importante tener presente que perseverar no es sinónimo de aferrarse a un objetivo a cualquier precio. Si una meta ya no es alcanzable o ha dejado de tener sentido, cambiar de rumbo también puede ser una buena decisión.
La psicología habla de desenganche adaptativo para referirse a esa capacidad de dejar atrás un objetivo y buscar otra opción. Ser flexible también implica saber cuándo seguir y cuándo es mejor parar.
En el fútbol hay que aprender a leer el partido. En la vida ocurre algo parecido. No siempre se trata de aguantar, sino también de saber dónde queremos seguir poniendo nuestra energía.
Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.
- Hufton, J. R., Vella, S., Goddard, S., & Schweickle, M. J. (2024). How do athletes perform well under pressure? A meta-study. International Review of Sport and Exercise Psychology, 19, 150 - 173. https://doi.org/10.1080/1750984x.2024.2414442
- Maier, S., & Seligman, M. (2016). Learned Helplessness at Fifty: Insights from Neuroscience. Psychological Review, 123, 349 - 367. https://doi.org/10.1037/rev0000033
- Martínez González, N. (2024). Metas adaptativas y desadaptativas en el deporte universitario: antecedentes sociales y personales e implicaciones en la experiencia deportiva (Doctoral dissertation, Universitat de València). https://producciocientifica.uv.es/documentos/686eafebeffc8b569507724a
- Mei, Z., Cai, C., Wang, T., Lam, C., He, R., & Luo, S. (2025). Bounce back from adversity: a narrative review and perspective on the formation and consequences of athlete resilience. Frontiers in Psychology, 16. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2025.1599145
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







