¿Por qué hablamos en sueños?

Valeria Sabater · 29 marzo, 2014

Los estudios nos dicen que, en algún momento de nuestra vida, todos nosotros habremos pronunciado al menos una palabra mientras dormíamos. La verdad es que resulta curioso todo lo que somos capaces de hacer mientras estamos sumidos en ese estado onírico: nuestro cerebro sigue estando increíblemente activo, organizamos información, seleccionamos y borramos datos, soñamos, e incluso es posible que hasta tú mismo, además de hablar en sueños, también seas sonámbulo.

Sigmund Freud fue sin duda uno de los pioneros en ahondar en esos mares de lo inconsciente, en el poder de lo onírico y de todo aquello que se esconde tras el velo de nuestros párpados dormidos.

“Los sueños son un reflejo alucinatorio de deseos y, por consecuencia, una vía privilegiada de acceso al inconsciente”

-Sigmund Freud-

Hoy no queremos buscar el significado de los sueños, ni entender qué misteriosas tareas realiza nuestro cerebro mientras descansamos. En esta ocasión buscamos respuesta a algo tan sencillo como inquietante… ¿Por qué hay personas que hablan en sueños?

La somniloquia, un trastorno de la conducta

Complejo nombre para un complejo comportamiento. La somniloquia es un tipo de parasomnia, es decir, un tipo de trastorno de conducta que se sucede mientras estamos dormidos. Pero no te alarmes por la palabra “trastorno”. No es nada grave ni peligroso ni tiene consecuencias psicológicas, en absoluto.

Mujer durmiendo

 

Es un fenómeno que se sucede mientras estamos en la fase REM (rapid eye more o movimiento ocular rápido), también llamado sueño paradójico, ese instante mágico en que, sencillamente, se abre la puerta de los sueños.

Es en este momento en el cual nuestras neuronas trabajan de un modo muy intenso, casi al mismo nivel que cuando estamos despiertos. Las ensoñaciones aceleran su funcionalidad, soñamos que corremos, que volamos, que acariciamos, que volamos… y que hablamos.

“Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco”

-Sigmund Freud-

Si pronunciamos palabras mientras estamos dormidos, es precisamente porque en esta fase de estado REM se rompe “momentáneamente” ese equilibrio del sueño. Es decir, lo normal es que nuestros músculos, boca y cuerdas vocales estén inactivas, pero durante un brevísimo instante se rompe el control y esas palabras de nuestros sueños son pronunciadas en voz alta. Una súbita desconexión de lo onírico donde el sistema motor vuelve a estar activo.

Mujer en sueños

 

Pero aún hay más. Todavía puede existir una segunda opción mediante la cual, dejar escapar parte de nuestro discurso mientras estamos dormidos. Hay otro tipo de sueño llamado “transitorio”, fuera del estado REM. Es un estado en el que estamos semi-despiertos, ahí donde se activan de pronto algunos estados de la vigilia que nos permiten de nuevo hablar en voz alta.

Lo que decimos cuando estamos dormidos

Los datos nos dicen que al menos el 50% de la población habla en sueños. Pero de hecho casi todos lo hacemos en unos momentos determinados: cuando estamos atravesando periodos de ansiedad y estrés.

Es en esos instantes en que la presión de nuestra vida diaria se refleja también en nuestros sueños, acelerando aún más la tensión de nuestras neuronas provocando efectos como este. Hablamos, nos despertamos precipitadamente, nos rechinan los dientes, y puede que hasta tengamos episodios de sonambulismo.

¿Pero qué decimos durante esos instantes? ¿tiene algún sentido? Si alguna vez has convivido con alguien que ha afirmado que hablabas en sueños, probablemente te haya dicho que ha tenido una conversación contigo o que ha aprovechado esta condición para sonsacarte cosas. Pero, ¿es eso verdad? ¿Se puede mantener una conversación coherente y normal?

Mujer encima de un pez soñando

 

La verdad es que no, lo que se dice no son más palabras aisladas que emergen en voz alta en medio del discurso onírico, expresiones que tal vez sean emocionalmente significativas para nosotros en ese instante, pero totalmente incomprensibles para la persona que tengamos al lado.

Así que cuidado con esas súbitas palabras que emergen involuntariamente mientras dormimos…

“Nuestros complejos son la fuente de nuestra debilidad, pero con frecuencia son también la fuente de nuestra fuerza”

-Sigmund Freud-

Si deseas dejar de hablar en sueños, puede conseguirse. Te animamos a que veas el vídeo que a continuación te presentamos para que no se te escape sin querer algo que jamás, de forma consciente, querrías expresar en voz alta.

Ilustraciones cortesía de Nicoletta Ceccoli