4 formas de tomar el control de tu vida

Okairy Zuñiga · 23 noviembre, 2015

¿Tienes el control de tu vida o solo te dejas llevar?, ¿qué tan a menudo te sientes insatisfecho con tu vida?, ¿es común que al terminar tu día te preguntes qué estuviste haciendo? A veces parece que la vida se nos va sin que nos demos cuenta. Esto te deja con la sensación de que no estás haciendo lo que debes y parece que todas las obligaciones te aprisionan.

Perder el control de nuestra vida es algo que hacemos sin darnos cuenta. Un día simplemente te despiertas y descubres que las obligaciones que llevas a cuestas son demasiadas. Las expectativas que el resto del mundo tiene con relación a ti son imposibles de llevar y tú… bueno te sientes más perdido que si estuvieras en la luna.

Llegado a este punto es probable que sientas que no puedes continuar. Y es cierto. No puedes continuar por el mismo camino si quieres encontrar la felicidad. Si estás decidido a hacer un cambio radical y tomar el control de tu vida, sigue estos consejos y poco a poco te reencontrarás.

1. Identifica claramente lo que quieres

Desear cosas es algo muy común. El lunes puedes pensar que quieres un nuevo par de zapatos y haberte olvidado de ellos el viernes. Sin embargo, existen deseos que son más profundos y que son la clave para retomar el control de tu vida.

Hombre en el campo

Han estado ahí por mucho tiempo y aunque ahora los hayas olvidado por las obligaciones de la vida diaria, no puedes evitar recordarlos de vez en cuando. Cuando los recuerdes, debes crear una ruta para alcanzarlos. Tu meta es este deseo y el camino está conformado por pequeñas decisiones y pasos que te acerquen cada vez más.

Cada día date un momento para hacer algo que te acerque. Si consideras que las personas que te rodean no ayudarán en el proceso no necesitas decirles lo que estás haciendo. Pero si crees que alguien está dispuesto a ayudarte, está bien pedir ayuda.

2. Invierte en tus deseos

No importa si eres hombre o mujer, sabrás que has perdido el control de tu vida cuando todo tu dinero esté destinado a satisfacer las necesidades de otros. Claro que si tienes hijos y pareja debes pensar en sus gastos, pero si al final no te queda nada para un pasatiempo personal o algún gustito que te quieras dar hay un problema.

De ninguna forma estamos diciendo que te vuelvas un desobligado, pero sí deberías buscar la forma de tener una suma para ti. No hablo de los gastos personales como transporte o alimentos, sino para comprar un libro o cualquier otra cosa que te pueda distraer sanamente.

Si deseas tomarte un año sabático comienza a ahorrar para ello. Tienes que recordar que los deseos más importantes en tu vida son los tuyos y una buena forma de recuperar el control de tu vida es invirtiendo en ellos.

3. Haz un análisis de tus relaciones

Dicen que uno se convierte en la clase de persona con las que sale. Si sientes que has perdido el control de tu vida pregúntate con quienes sales y cómo te hacen sentir. ¿Te apoyan?, ¿su amor y compañía están determinados por lo que haces o estarían ahí a pesar de todo?, ¿cuentas con ellos?

Es complicado y doloroso aceptar que parte del control de tu vida que has perdido lo han tomado otros. Pero si es así, lo mejor es reconocerlo y preguntarte si estás dispuesto a seguir así.

Pareja esperándose en el bosque

En el proceso de reencontrarte posiblemente terminen algunas relaciones y otras cambien de forma drástica. No tengas miedo, parte de crecer implicar dejar ir a ciertas personas de tu vida.

4. Prepárate para avanzar

El gran reto al momento de recuperar el control de tu vida es adoptar los cambios y evitar dar marcha atrás. Debes estar preparado para momentos de tensión, miedo y reclamos. Todo esto va a aparecer en algún momento cuando decidas volver a ser tú y va a ser la prueba de fuego.

No te permitas sentirte pequeño respeta tus decisiones y deseos. Si lo necesitas, date tiempo para reconsiderar tus decisiones pero no las cambies solo porque te sientas presionado.

Recuerda que el momento más difícil será justo cuando estás abriendo la puerta de la libertad. Una vez que lo hagas, te sentirás feliz y liger@ de tensiones y miedos.