Cuatro errores comunes a la hora de fijarse metas personales

24 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Es muy común caer en errores graves cuando uno intenta marcarse metas personales. Pero, en este artículo, queremos ofrecerte soluciones para que consigas lo que te propongas

Cuando termina el verano, son muchas las personas que se marcan una serie de metas personales para así comenzar su nueva temporada de trabajo, estudios u ocio de la mejor manera posible. Ponerse a hacer ejercicio, dejar de fumar, aprender idiomas… Hay un sinfín de actividades que seguro que, tanto a corto como a largo plazo, pueden ser beneficiosas para nuestra salud física y mental.

Sin embargo, cuando llega septiembre, en muchas ocasiones, no hacemos ni la mitad de lo que nos hemos propuesto. Obviamente, esto nos produce una cierta decepción, con la consecuente bajada de autoestima, por habernos fallado a nosotros mismos.

Cuatro errores comunes a la hora de fijarse metas personales

¿Quieres conseguir tus metas personales a través de unos sencillos pasos? Pues no pierdas de vista estas ideas que te queremos transmitir a través de estos párrafos.

1. Objetivos poco verídicos

Imagina que quieres ponerte a hacer ejercicio, pero antes de ponerte a practicarlo ya estás pensando cómo, dónde, cuándo y cuánto harás sin estar seguro de que podrás abarcarlo todo tal y como te lo has propuesto.

¿No crees que esto te va a agobiar a la larga, y provocará que lo dejes de lado? Está bien que te marques objetivos ambiciosos, pero procura tener los medios y la disponibilidad necesaria para llevarlos a cabo. De lo contrario, acabarás agobiándote y renunciado a realizar este tipo de metas personales.

La mejor manera es ir marcándose metas de dificultad media que podamos cumplir. Posteriormente, podrás añadir dificultad e ir subiendo el nivel, siempre con base en tus capacidades y recursos.

2. Lo queremos abarcar todo

A medida que llega septiembre puede empezar a invadirnos el estrés por culpa de todas las cosas que se nos vienen encima. Es del todo normal. Sin embargo, debes estar tranquilo y priorizar las actividades. ¿Has oído hablar de la matriz de Eisenhower? Este método puede enseñarte a priorizar todas tus actividad y a aumentar tu productividad.

Debes cubrir aquellos frentes que puedes abarcar. Por desgracia, en esta vida no lo podemos abarcar absolutamente todo. En palabras de Sun Tzu: «El buen estratega es aquél que libra únicamente las batallas que puede ganar».

3. Demasiadas metas a corto plazo

Cuando ya nos hemos decidido finalmente a realizar lo que nos hemos propuesto, es normal que elijamos en primer lugar lo más sencillo. Sin embargo, también hay que mantener cierto esfuerzo y dedicación para realizar aquellos objetivos y metas que son de más difícil consecución. Y es que si hacemos lo contrario, tarde o temprano caeremos en la desidia. Para evitar esto, ve intercalando entre objetivos principales y otros más a largo plazo para que así te dé tiempo a hacer de todo.

4. Menos es más

En muchas ocasiones, para causar buena impresión en el trabajo, ganar más dinero, o simplemente a hacer más felices a los demás, establecemos una cantidad de objetivos que, en realidad, son demasiados para el día a día. ¿Y qué pasa con esto? Pues que finalmente no consigamos muchos de ellos, o simplemente los hacemos mal o medias, para nuestra decepción personal.

Por esta razón, es mejor “la calidad que la cantidad” ya que primero lidiarás con aquello que realmente es relevante, para después dar paso a otras metas de segundo nivel. De esta forma conseguirás lidiar con todo de una forma eficiente, y sobre todo sin apenas estrés.

En resumen, te hemos presentado 4 maneras de no hacer las cosas, con su correspondiente corrección. Esperamos estos ejemplos te sirvan y puedas aplicarlos a tu vida diaria. Marcarse metas personales correctamente, asegurándose de que pueden realizarse, es como tener la mitad del camino recorrido.