Reír o llorar después de un orgasmo, ¿qué significa?

Reír o llorar después de un orgasmo: ¿hasta qué punto es "normal"? ¿Por qué ocurre? Se trata de algo más habitual de lo que creemos, y tiene una explicación tanto biológica como psicológica. ¡Conócelas!
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana.

Última actualización: 23 enero, 2023

Reír o llorar después de un orgasmo: ¿te ha ocurrido alguna vez? ¿Por qué sucede? ¿Qué significa? Una posible explicación, y de hecho, la más habitual, es la explosión emocional que se produce tras el orgasmo.

Dicha explosión viene condicionada por diferentes elementos; entre ellos, la cascada bioquímica y hormonal que recibe nuestro cerebro, y la conexión que sentimos con el otro. Pero, ¿qué más puede significar reír o llorar después de un orgasmo? En este artículo indagamos un poco más en esta cuestión, tomando de referencia a la ciencia y la opinión de expertos.

La cascada bioquímica del orgasmo

Cuando tenemos un orgasmo, tiene lugar una cascada bioquímica en nuestro cerebro y en nuestro cuerpo, y es que las hormonas se liberan en toda su intensidad. Especialmente, la oxitocina. La oxitocina puede inducir un estado de hipersensibilidad que puede causarnos la risa o el llanto después del orgasmo.

En este sentido, la explicación biológica a estas situaciones está ahí. Pero, ¿de qué depende que riamos o lloremos? De otros factores psicológicos y circunstanciales. Por ejemplo, en momentos de gran euforia, la hipersensibilidad suele derivar en risa, mientras que en momentos de preocupación, es más probable que la manifestación sea el llanto.

Las lágrimas tras el orgasmo

En relación al llanto, según la sexóloga Nayara Malnero, las lágrimas tras el orgasmo no suelen corresponder con decepción o disgusto, como muchos creen. Eso sí, en estos casos recomienda aprender a comunicarse en pareja, o pedir ayuda profesional para salir de dudas.

Malnero añade que lo que suele ocurrir es que el orgasmo viene acompañado de una descarga física y emocional. La tensión acumulada se descarga de golpe, lo que hace que nuestros sentidos se revolucionen y las lágrimas sean la manifestación de este estado.

Y es que, en cierta forma, el sexo es una vía de escape (a nivel tensional, nos ayuda a liberar estrés). Por otro lado, esas lágrimas, según la sexóloga, suelen surgir en el período refractario, que es lo que tarda el cuerpo en volver a excitarse después de un orgasmo.

Estado de vulnerabilidad

Como ya avanzamos, a nivel psicológico, después de un orgasmo, el cuerpo y la mente tienden a relajarse. Y en esos momentos es más probable que aparezcan emociones o expresiones emocionales intensas, como lo serían el llanto o la risa.

Emociones en el orgasmo: felicidad y bienestar

No olvidemos que el orgasmo es un estado que provoca emociones como el bienestar y la felicidad. En estos estados, es más probable que aparezcan las lágrimas, pero no unas lágrimas de tristeza, sino muchas veces de la propia emoción.

Sin embargo, ¿qué ocurre? Que esa emoción a veces es tan intensa que se confunde con la tristeza, aunque por norma no hablamos de tristeza. Además, no olvidemos que, cuando tenemos relaciones sexuales con una persona, si esa persona significa algo para nosotros, es normal que nos emocionemos.

El sexo puede abrir una ventana de conexión muy íntima. Según los expertos, en este contexto, las lágrimas tras el orgasmo serían un elemento más de esa conexión, de esa interacción.

Reír o llorar después de un orgasmo: no confundir con la disforia postcoital

La disforia postcoital también puede ser otra posible causa de llanto tras un orgasmo. Esta se define, coloquialmente, como “el bajón tras el orgasmo”. Y es que ante un nivel tan alto de disfrute, es normal que después la bajada sea dura, porque el contraste entre estados y emociones es muy fuerte. Y esa “pena” se traduce en el llanto tras el orgasmo.

Esta disforia postcoital la estudió el psiquiatra Richard Friedman, quien afirmó que la causa de esta tristeza podía “localizarse” en la amígdala. Esa estructura cerebral dejaría de funcionar durante el orgasmo.

Disforia postcoital: más frecuente de lo que creemos

Uno de estos estudios, del 2015, liderado por el Dr. Robert Schweitzer, fue publicado en la revista Sexual Medicine. La investigación analizaba la experiencia sexual de más de 230 mujeres universitarias. Los resultados muestran cómo el 46 % de las mismas aseguraba haber tenido síntomas de disforia postcoital alguna vez en su vida. Y el 5,1 %, los había tenido incluso en el último mes.

Según Schweitzer, los resultados apuntan a que este síndrome tendría funciones evolutivas. Y un detalle que añade el investigador: existiría una correlación entre la disforia postcoital y el nivel de intimidad de las relaciones.

Las emociones a flor de piel tras un orgasmo

Así que, si alguna vez te ha ocurrido, reír o llorar después de un orgasmo, ¡no te alarmes! Tanto biológicamente, como psicológicamente, ¡es normal!

Y es que en el sexo, sobre todo el más íntimo, que mantenemos con esa persona especial, afloran muchas emociones. Emociones intensas que tras el orgasmo están a flor de piel, por lo que es natural dejarnos llevar por la risa o el llanto tras un estado de excitación y liberación tan intensos.


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  • Arcos-Romero, A.I. (2019). Estudio de la experiencia subjetiva del orgasmo. Universidad de Granada.
  • Schweitzer, R. et al. (2015). Postcoital Dysphoria: Prevalence and Psychological Correlates. Sexual Medicine, 3(4): 235-243.

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