Relaciones afectivas con las personas altamente sensibles (PAS)

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 19 diciembre, 2018
Las personas altamente sensibles deben aprender a cuidar de su autoestima para disfrutar de sus relaciones afectivas, entendiendo a su vez, que el que la pareja no sienta las cosas con su misma intensidad emocional, no significa que las quieran menos.

Las relaciones afectivas con las personas altamente sensibles son complejas. Su modo de sentir la realidad es más intenso, son más empáticos, conectan con mayor profundidad con las emociones ajenas, sufren por las contradicciones… A menudo, tras ellos llevan también un amplio historial de decepciones y todo ello, dificulta el poder mantener de las relaciones afectivas.

Enamorarse, es para muchos un carrusel de nerviosas emociones difíciles de ordenar. Es un caos intenso de felicidad salpicado a veces, de la más insoportable de las tristezas, lo sabemos. Sin embargo, algo así puede ser aún más desbordante para las llamadas «personas con alta sensibilidad»  (PAS).

Recordemos, las personas altamente sensible ocupan el 20% de nuestra población y engloban una serie de particularidades psicológicas y emocionales, que los diferencian del resto.

Enamorarse de una persona altamente sensible

Características de las personas con alta sensibilidad

La visión del mundo de las personas con alta sensibilidad parte desde el mismo corazón, y aunque muchos lo califican como un «don», en ocasiones dicha aura, no aporta una auténtica felicidad.

  • Son intuitivos, creativos, son capaces de percibir las emociones de los demás en todos sus matices, pero ello provoca a su vez que sean más reactivos, es decir, que se sienten más afectados y heridos ante determinadas cosas que el resto de personas.
  • Las personas altamente sensibles disfrutan en ocasiones mucho más de su soledad, prefieren emprender actividades en solitario desde donde apreciar el mundo en su auténtica realidad.Ellas disponen de su propio ritmo, su propio tiempo muy diferente al acelerado materialismo del resto, donde no siempre se sienten integrados.
  • Asimismo, estudios como los llevados a cabo en el Departamento de Ciencias Psicológicas y del Cerebro, de la Universidad de California, nos señalan que este perfil presenta además un procesamiento sensorial diferente. Esta particularidad cerebral los hace más sensibles a todo lo que acontece en su entorno.
  • Son observadores, intuitivos, detallistas, autoexigentes y tienen un umbral más bajo al dolor.
  • Les molestan los sonidos fuertes, e incluso es habitual ver niños pequeños a los que incluso les provoca dolor determinada ropa, determinados roces o incluso voces.

Como podemos ver, las personas altamente sensibles, tienen una visión de la realidad más afinada pero a la vez, este don, este rasgo de carácter, los hace mucho más vulnerables. En especial en el amor…

Las relaciones entre personas PAS y no PAS

Puesto que las personas PAS suponen el 20% de la población, es normal que existan numerosas relaciones afectivas con personas no PAS, es decir, personas no altamente sensibles.

Obviamente existen muchas diferencias individuales, hay personas altamente sensibles que han decidido que es mejor estar solas dadas las incompatibilidades, dado el sufrimiento que ello provoca.

Hay casos en que este cúmulo de sensaciones u emociones, les genera un alto nivel de estrés y ansiedad que deriva en dolor físico. Un dolor tan insufrible que les ha hecho valorar, que es mejor «no enamorarse».

Pero también hay que decir que las personas altamente sensibles se enamoran con facilidad. Su virtud para apreciar a las personas en todos sus matices, hace que se sientan atraídas de inmediato y llenas de esa reconfortante energía que es la atracción física y emocional.

Pero corren varios riesgos que hay que tener en cuenta:

Manos con un corazón de piedra para representar las relaciones afectivas

Las diferencias de personalidad entre las personas PAS y no PAS

Si tú eres una persona altamente sensible, es posible que poco a poco te des cuenta de que tu pareja, no aprecia las mismas cosas que a ti te agradan. Es más, a tu parecer, no llega a la misma profundidad emocional e intelectual que tú.

  • Ello hará que en ocasiones, te sientas frustrado/a y que llegues a demandarle determinadas cosas a tu pareja, que, sencillamente no puede ofrecerte o que no es capaz de ver o intuir.  
  • Piensas que vuestras personalidades son tan diferentes que es normal sentir desilusión, la incomprensión…

Si eres una persona PAS, debes tener muy en cuenta que los demás no tiene por qué sentir el mundo como tú lo aprecias. Ello, a su vez, no significa que la otra persona te quiera menos.

Las personas PAS y su gran afectividad

Otra realidad que suele darse, es que a la persona altamente sensible le cuesta vigilar sus límites personales y suele tener la tendencia de ofrecerlo todo a la otra persona, olvidándose de si misma.

  • Es un riesgo muy grande. Obviamente es maravilloso conseguir esa unión simbiótica donde ofrezcamos todo nuestro afecto, todas nuestras emociones, tiempo y vivencias por la persona amada…
  • Ahora bie, hau que protegerse cuidando los límites.
  • Si lo damos todo a la otra persona perderemos nuestra identidad, y seremos aún más vulnerables a cualquier desengaño, a cualquier desaire, a cualquier diferencia.
  • Poco a poco puede aparecer la frustración y el desencanto…
  • Estas dimensiones, para una persona con tanta sensibilidad y autoexigencia, puede llegar a ser muy destructivo.

Cualquier fracaso o desilusión es vivido de un modo muy traumático a todos los niveles. Tanto físico como psíquico, corriendo el riesgo de caer en una depresión.

Ser una persona altamente sensible puede ser una virtud

Hay que tenerlo en cuenta. Ser una persona PAS puede ser una virtud, un don. Ahora bien no deja de ser en realidad un rasgo de personalidad que requiere de un autoconocimiento.

Entiende que el resto de personas no van a sentir lo que tu sientes, que no van ver lo que tu ves… pero aún así, también serán capaces de amarte y de ofrecerte esa felicidad que también mereces.

Mantén en un buen nivel tu autoestima disfrutando de quién eres y de cómo eres. Es posible que dicha sensibilidad sea en ocasiones sinónimo de sufrimiento, pero no siempre es así.

A medida que te comprendas mejor te verás más capaz de sobrevivir en esta realidad que en ocasiones, no luce con toda la sensibilidad que debería.

Pareja agarrada de la mano

Para concluir, no dudes también en solicitar ayuda experta cuando así lo necesites. Recuerda a su vez que tienes a tu disposición libros como los de Karina Zegers de Beijl y Elaine Aron para trabajar estrategias cotidianas para ganar en bienestar y autoconocimiento.

  • Aron, Elaine (2006) El don de la alta sensibilidad. Madrid: Obelisco