¿Somos víctimas del apego? - La Mente es Maravillosa

¿Somos víctimas del apego?

José Maria Tabares 15 Octubre, 2013 en Emociones 0 compartidos
Mujer junto a un abismo víctima del apego

¿Somos capaces de soportar cualquier cambio adverso que surja en nuestras vidas? Si no es posible, uno se convierte en víctima del apego, un sentimiento que hace que echemos de menos cualquier vivencia positiva que hayamos experimentado.

“Si no aprendemos a soltar, si no dejamos ir, si el apego puede más que nosotros y nos quedamos ahí atados, pegados a esos sueños, fantasías e ilusiones, el dolor crecerá sin parar y nuestra tristeza será la compañera de ruta.”

-Jorge Bucay-

Hay situaciones en la vida que todo ser humano está “obligado” a vivir, desgraciadamente. Hablamos de decepciones con los amigos, el primer desamor, infidelidades, mentiras, pérdida de nuestro puesto de trabajo, etc.

Todas estas situaciones, que son potencialmente negativas, pueden tener un reverso positivo, cuando la persona aprende de ellas, y luego se tiene que enfrentar de nuevo a estas situaciones o similares.

Sin embargo, hay muchas personas que no son capaces a veces de salir del pozo. ¿Estás en esta situación? A continuación encontrarás una serie pautas que pueden ayudarte a superar algunos momentos emocionalmente negativos que atravieses en tú vida.

La autocompasión no lleva a nada

Jaula con un corazón representando el apego

Imagina por un instante que te ha dejado tu pareja, o que has perdido tu puesto de trabajo. Al principio, es más o menos común echarle la culpa a la otra parte para sentirse mejor. Sin embargo, resulta claro que no sirve de nada lamentarse ante lo ocurrido y tampoco que te sitúes en el lugar de víctima permanentemente.

Una ayuda para este momento puede ser hacer autocrítica, y saber qué has hecho mal para así subsanar los errores y no volver a repetirlos en el futuro. Mucha gente tendría que preguntarse lo siguiente: ¿Qué he hecho mal? ¿En qué podría mejorar?

De esta forma, seguramente alcanzaras una visión más completa de tu problema, consiguiendo así que lo puedas superar o solucionar de una forma más rápida y menos dañina.

¿Estás abierto al cambio?

Hay personas a las que les gusta o sienten cierta predilección por momentos pasados, frente a los presentes o los esperados. Habitualmente se convierten en personas que anhelan con frecuencia e intensidad tiempos pretéritos. Y a menudo, con ellos cosas que son superficiales y que con el mero paso del tiempo están condenadas a desaparecer o perecer.

¿Y qué pasa cuando ya no se tienen? Pues que los momentos de desdicha son más comunes y los de felicidad menos. Esto también pasa mucho con las rupturas de pareja cuando una de las partes le dice a la otra: “Pues ya no siento lo mismo”, “Ya no tenemos la misma pasión…”.

No todo queda inmutable en el pasado para que después se quede igual en el presente. Algunas veces hay que aceptar los nuevos cambios como llegan y saber adaptarse a las situaciones como auténticos camaleones. Y si no se consigue, pues ya habrá más oportunidades para conseguirlo.

Mujer con los pies atados simbolizando apego

Liberarse del apego

El cambio es algo presente en tú vida y una buena adaptación a él, probablemente te hará más fuerte, tanto física como emocionalmente. De esto sabe mucho el pensamiento budista, y una de sus “cuatro nobles verdades absolutas”.

Esta afirma que para ser felices, no hay que ser esclavos del apego. Es decir, no se puede tener ese sentimiento de echar siempre de menos aquellos sentimientos o vivencias que tan felices nos hicieron en el pasado. Si se consigue simplemente recordar esos tiempos mejores como una etapa pasada de nuestra vida, será mucho más fácil ser felices y abrir nuevas puertas a experiencias mucho mejores.

Imagen por cortesía de Rasmustein

José Maria Tabares

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