¿Cómo cambian los hombres cuando son padres?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 17 marzo, 2015
Yamila Papa · 17 marzo, 2015

Lo normal es que nos encontremos con estudios sobre cómo afecta la maternidad a las mujeres mientras que los hombres quedan relegados a un segundo plano en investigaciones de este tipo. Esto era comprensible quizás hace unas décadas atrás pero hoy día ya no tiene mucho sentido seguir confinando esta parcela de conocimiento por falta de información.

Así es que las Universidades de Yale  y Denver (ambas en Estados Unidos), realizaron un interesante estudio que obtuvo resultados que muestran cómo el cerebro de los hombres se modifica una vez que nace el primer hijo.

Para ello, se realizó el escaneo del cerebro de un grupo de 16 nuevos padres antes del primer mes del nacimiento de sus primogénitos. Pasados de 3 a 4 meses, se llevó a cabo una segunda exploración en estos jóvenes padres, cuya edad media era de 36 años.

Investigaciones anteriores habían indicado que la actividad neuronal aumentaba en los padres cuando tenían a sus hijos delante. Esto se debe a que en ese momento tienen que hacerse cargo de todo lo que ocurre con ellos; la responsabilidad de criar a un bebé pone en estado de alerta al cerebro.

Cuando un hombre o una mujer se convierten en padres, sus cerebros empiezan a estar más alerta, no importa donde se encuentren. En el caso de la madre es más comprensible puesto que durante las primeras semanas del bebé está a su lado y se encarga de alimentarlo, cambiarlo, asistirlo, etc. Pero en el caso de los padres, no es tan obvio, sobre todo porque la gran mayoría de ellos tienen que volver al trabajo a los pocos días del nacimiento del niño.

padres

La importancia de estas nuevas investigaciones radica en que es la primera vez que se han documentado cambios de estructura en el cerebro de los padres no estando cerca de sus pequeños.

Al realizarse el segundo escaneo se comprobó que el volumen de materia gris había aumentado en relación a la primera exploración, es decir antes del primer mes de haberse convertido en padres. Las áreas que se expandieron participan de diversas funciones: recompensa, control hormonal, proceso emocional, memoria y toma de decisiones…

Esta investigación a su vez afirmó que los voluntarios que se sometieron a la prueba experimentaron una reducción en ciertas regiones del cerebro. Las áreas que se redujeron son aquellas que se activan al “desconectarse” del mundo exterior. Esto quiere decir que la capacidad de atención aumenta en cuanto aparece la responsabilidad de ser padres.

Otras regiones en las que la materia gris se redujo fueron las que se relacionan con la ansiedad. En los últimos días de embarazo los hombres, al igual que las mujeres, presentan gran “aceleración” ante la proximidad del acontecimiento. Sin embargo, cuando el niño nace, esto parece desaparecer y ambos se tranquilizan. Es cierto que, posteriormente, aparecen otras cuestiones como la ocupación o la incertidumbre, pero eso es un tema aparte.

 

¿Por qué ocurren estos cambios?

 

Podemos únicamente remitirnos a lo que dicen los estudios científicos o bien analizarlo desde el punto de vista sociológico. Es verdad que los hombres ahora son más participativos en la crianza de los niños y eso puede relacionarse a un cambio a nivel cerebral, por ejemplo.

A diferencia de lo que ocurría en las generaciones anteriores, ahora los varones se hacen más cargo de los bebés, los cambian, alimentan, hacen dormir, llevan al parque, acompañan al pediatra, se quedan con ellos cuando la madre va hacer la compra, etc. Esto no pasaba hace unos 20 o 30 años atrás.

Esto también ha generado, por ejemplo, depresión post parto en los hombres. Este es un trastorno que se pensaba que únicamente estaba reservado para las mujeres, pero también lo sufren los padres.

Aún no se comprende bien la razón de este sentimiento, ya que se supone que el aumento de ciertas partes del cerebro elimina la depresión y la ansiedad. Como sabemos, en lo que se refiere a la mente, es como si tuviéramos una “caja de sorpresas” en frente.

Hemos de reconocer que el avance generacional en cuestiones parentales es inmenso. Y es que ellos, aunque no lleven 9 meses dentro a sus niños, conocen la importancia de la protección, del amor y del cariño  de un padre; porque todos, antes de ser padres, han sido hijos.