9 beneficios de la terapia sexual

Un terapeuta sexual no solo te ayuda en cualquier problema vinculado a esta área, además, te ofrecerá herramientas para cultivar relaciones sexoafectivas más sólidas. Te damos todas las claves en la siguiente lectura.
9 beneficios de la terapia sexual
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 11 julio, 2024

En la actualidad, una parte significativa de la población desconoce todos los beneficios de la terapia sexual. Todavía existe cierto estigma y la clásica creencia de que solo acuden a estos profesionales quienes presentan alguna disfunción, como la anorgasmia o la eyaculación precoz. Sin embargo, esta metodología aborda múltiples dinámicas y necesidades.

Te gustará saber que su propósito más relevante es que te sientas bien. Tal objetivo implica lograr desde que tengas relaciones íntimas satisfactorias, hasta que construyas vínculos más felices con tu pareja.

Abordar inquietudes, posibles traumas o, incluso, darte pautas para orientar a tus hijos adolescentes en temas relativos al sexo, son también algunas de sus metas. En este artículo, te explicamos todo lo que hace por ti esta forma de terapia.

«Aquellos que manejan con habilidad los aspectos sexuales de una relación, cuentan con una baza importante para estimular el amor».

~ Helen Fisher (Por qué amamos, 2004) ~

¿Cuáles son los beneficios de la terapia sexual?

La terapia sexual se desarrolló en los años 60, gracias al matrimonio conformado por William Masters y Virginia Johnson. Su libro Human Sexual Response (1966) fue toda una revolución, porque derribó muchos prejuicios y tabús. Desde entonces, este enfoque se consolida e integra el modelo médico con el psicológico.

La técnica es factible individual o en pareja, tiene base en la conversación que crea un marco de confianza desde el cual aportar soluciones y herramientas, para tener una vida más armoniosa en el plano afectivo y sexual. Además, presenta un gran aval científico y, cada día, contribuye a recuperar el bienestar a miles de personas. A continuación, describimos sus principales beneficios.



1. Contribuye a tener una vida sexual más satisfactoria

Puede que la vida sexual con tu pareja ya no sea tan excitante o satisfactoria como antes. A veces, sin existir ningún problema fisiológico, hay algo que falla y cuesta recuperar esa sintonía especial. Un trabajo publicado en Archives of Sexual Behavior señala que una de las causas más comunes por las que se busca terapia es la discrepancia en el deseo sexual.

El hecho de que un miembro de la relación quiera tener sexo con mayor frecuencia, mientras que el otro lo evita, es algo habitual. Por tanto, algo en lo que te guiará y ayudará un terapeuta sexual es a que tengas una vida íntima plena. Ello implica resolver cualquier dificultad, desacuerdo o inconvenientes en este ámbito.

2. Tratamiento de problemas sexuales

A lo largo de nuestra vida, las personas podemos pasar por diferentes problemas en lo sexual. A veces, cuesta llegar al orgasmo, otras, factores como la menopausia, las épocas de estrés o padecer alguna enfermedad, actúan como condicionantes a la hora de disfrutar de las relaciones íntimas.

Mayo Clinic Proceedings refiere en una investigación algo importante. Una parte significativa de las disfunciones sexuales en las mujeres no se reconocen ni se tratan. También los hombres suelen ser reticentes en este tema. Por esto, es relevante que la sociedad se sensibilice de los beneficios de la terapia sexual. Enseguida, detallamos las afecciones que suele abordar la metodología:

  • fobias,
  • parafilias,
  • vaginismo,
  • eyaculación precoz,
  • impotencia masculina,
  • trastorno sexual hipoactivo,
  • trastorno orgásmico femenino,
  • trastorno orgásmico masculino,
  • atender posibles adicciones sexuales,
  • problemas sexuales en la menopausia,
  • dispareunia (relaciones sexuales dolorosas),
  • dificultades sexuales asociadas al envejecimiento,
  • problemas sexuales asociados a otras enfermedades,
  • mejorar la vida sexual de la pareja durante y después del embarazo,
  • mejorar la vida sexual en personas con discapacidades físicas o psicológicas.

3. Descubrimiento del órgano sexual más poderoso

El órgano sexual más decisivo es tu cerebro y lo mejor para tener una vida sexual satisfactoria es estimular tu imaginación. De este modo, un aspecto que trabajarás en la terapia son tus fantasías y deseos.

Estas dimensiones son canales extraordinarios para despertar el erotismo y avivar tu relación de pareja, desactivando los prejuicios y despidiendo la vergüenza.

4. Reducción de los miedos y la ansiedad

¿Has oído hablar de la ansiedad por rendimiento sexual? Hay muchas personas que dudan de su capacidad de ofrecer placer a sus parejas. El miedo por no estar a la altura, de fallar o de parecer torpe o inexperto, es una realidad frecuente en la práctica clínica.

Por otro lado, uno de los beneficios de la terapia sexual es abordar los miedos vinculados con el sexo. Hay múltiples estrategias que facilitan resolver de forma efectiva las inseguridades para tener una vida sexual gratificante.

Asimismo, los terapeutas crean siempre un espacio de empatía, seguridad y confianza desde el cual aclarar tus dudas y recibir un asesoramiento eficaz sobre cualquier área. La psicoeducación en materia sexual también entra dentro de sus cometidos.

La industria farmacéutica busca dar solución a disfunciones sexuales que pueden abordarse desde la terapia sexual. Muchos de los problemas en este ámbito, tienen más que ver con factores mentales que con afecciones fisiológicas.

5. Superación de traumas sexuales

Un artículo de la revista científica Frontiers in Psychology resalta que el paciente con un trauma sexual necesita un tipo de atención especial que le brinde la adecuada seguridad y respeto a su historial personal. La terapia sexual aborda desde siempre realidades tan delicadas como son los abusos, violaciones o el maltrato en las relaciones de pareja.

6. Mejora de la intimidad y la conexión emocional

El auténtico placer en el sexo no se produce en el cuerpo, sino que tiene su origen en el cerebro, como ya sugerimos. Si estás en crisis con tu pareja y hay rencores no abordados o discrepancias, será difícil disfrutar la intimidad. Ante ello, un terapeuta sexual te guía para favorecer la convivencia y conexión con el ser amado, mediante las siguientes estrategias:

  • Enseña recursos para resolver problemas.
  • Ofrece técnicas que mejoran la comunicación.
  • Proporciona estrategias para revivir el deseo en la relación.
  • Facilita espacios en los que se puedan conocer de una manera más íntima y profunda.
  • Colabora en regular mejor las emociones, con el fin de conectar de manera significativa.

7. Permite conocerte mucho mejor

Uno de los beneficios de la terapia sexual más destacables es el impacto en tu salud mental. El sexo va más allá del ámbito biológico: es también una dimensión psicológica y, sobre todo, cultural. A veces, la forma en que te educan o, incluso, los prejuicios que tengas sobre este tema, condicionan para tener una vida plena en este aspecto.

El especialista en este marco permitirá explorarte y conocerte mejor como persona. Podrás comprender tu sexualidad, fantasías y deseos. No importa tu edad o el momento personal en el que te encuentres, siempre estás a tiempo de mirar en tu interior, dejar caer las defensas, reformular ideas erróneas sobre el sexo y disfrutar de él.

8. Es una terapia inclusiva

La terapia sexual actual también es inclusiva. ¿Qué significa esto? Puedes encontrar terapeutas formados en diversidad sexual. La Universidad McGill, en Montreal, alude a los avances que hay ahora mismo. Este ámbito clínico avanza con nuestros tiempos y trabaja en desafiar los estereotipos y promover una visión más inclusiva y equitativa de la sexualidad.

De este modo, las personas LGBTIQ+ se benefician de una atención más sensible, formada y eficaz en sus necesidades y realidades particulares.

9. Prevención de problemas futuros

La terapia sexual no solo aborda problemas y educa en el ámbito sexual, además, tiene un papel decisivo en la prevención. Aunque ahora mismo te sientas bien en tu vida en pareja y tengas una buena salud íntima, nunca está de más aprender nuevas herramientas para evitar o abordar posibles problemas futuros.

Saber, por ejemplo, cómo afecta el estrés cotidiano a la sexualidad o cómo responder ante la monotonía en tu vínculo afectivo mediante nuevos enfoques, son estrategias que los terapeutas te enseñan.



¿Cómo encontrar un terapeuta sexual que me pueda ayudar?

Recuerda, no hace falta esperar a que aparezcan problemas graves para iniciar una terapia sexual. Lo ideal es acudir en cuanto tengas una inquietud, dudas o no sientas satisfacción con tu vida íntima. Si deseas buscar un terapeuta en este sector, fíjate en los ámbitos en los que está especializado. Hay algunos profesionales que abordan en exclusiva aspectos orgánicos o médicos.

No obstante, la mayoría están preparados para tratar tanto posibles disfunciones, como problemas relacionales y asesorarte en cualquier aspecto relativo a la sexualidad. Contacta siempre con especialistas que sigan técnicas avaladas por la ciencia y no te olvides de lo más decisivo: sincérate. No temas expresar tus necesidades e inquietudes. Solo así recibirás la mejor atención.


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