Guía completa para crear tu proyecto de vida en 7 pasos

¿Quieres hacer realidad tus sueños y objetivos? Con las siguientes claves lograrás crear la mejor hoja de ruta vital para llegar al destino que deseas y mereces. ¡Empieza hoy mismo!
Guía completa para crear tu proyecto de vida en 7 pasos
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 28 agosto, 2023

¿Te sientes perdido? ¿Te cuesta tomar decisiones? ¿Tienes la sensación de que ninguno de tus objetivos se cumple? Si es así, crear un proyecto de vida permitirá tener un mayor control de tu realidad para llegar donde desees. Con él sabrás a qué lugar dirigir los esfuerzos en cada momento. Además, te sentirás más motivado porque recordarás cuáles son tus valores y propósitos.

Esta herramienta de la psicología positiva contribuye a centrarte en lo prioritario y actuar, a su vez, es una brújula cotidiana. Te hará ver que, en este viaje existencial tan repleto de curvas, lo más importante eres tú. Proponemos, por tanto, dejar de actuar en piloto automático, para coger los mandos de la realidad y decidir dónde quieres ir. Los siguientes consejos serán de gran ayuda.

«La vida no es como se supone que debe ser, es como es. La forma en que la enfrentas es lo que marca la diferencia».

~ Virginia Satir (Autoestima, 1975) ~

Claves para crear tu proyecto de vida

Seguro que cuando te preguntaban en tu infancia qué querías ser de mayor, lo tenías claro. Sin embargo, con el paso de los años, descubres que ser adulto es más difícil de lo que pensabas. No todo lo que se desea se cumple y, por mucho que te esfuerces, el destino en ocasiones tiene sus propios planes. ¿Qué hacer cuando ves que no conquistas tus aspiraciones?

Crear tu proyecto de vida es una estrategia que permite definir tus propósitos para trabajar en ellos y alcanzarlos de forma más eficaz. Es más, en la revista Journal of Career Development describen que esta estrategia mejora, incluso, la satisfacción general, el sentido de dirección y la calidad de las experiencias futuras. Descubre cómo llevar a cabo la presente tarea.



1. Reflexionar en tu momento vital

Crear un proyecto de vida requiere empezar desde un escenario decisivo: el de la autorreflexión. No puedes decidir hacia dónde vas si no sabes desde dónde partes. Tal estrategia requiere un ejercicio de introspección a partir del cual analizar no solo en qué punto estás, sino qué has logrado hasta el momento. Las siguientes preguntas pueden ayudarte:

  • «¿Cómo describes tu vida actual?».
  • «¿De qué aspectos sientes orgullo?».
  • «¿Cuáles son los aprendizajes más valiosos obtenidos?».
  • «¿Qué experiencias no deseas repetir?».
  • «¿Cómo te ves en el momento presente?».
  • «¿Cuáles realidades te gustaría cambiar?».
  • Por último, evalúa tu satisfacción vital del 1 al 10.

2. Visualizar tu futuro

A menudo, cuando en la práctica clínica se le pide a un paciente que clarifique sus metas, experimenta dudas y ciertos bloqueos. No siempre es fácil desplazar tu mente del presente al futuro con el fin de clarificar qué objetivos deseas lograr.

En su lugar, para trazar tu plan de vida será enriquecedor realizar un sencillo ejercicio de visualización y relajación. Con tal fin, procura darte una hora de descanso en un escenario tranquilo. A continuación, visualízate a ti mismo dentro de cinco años.

Crea en tu mente una visión de tu propia persona, feliz y satisfecha con su existencia. Después, pregúntate a qué se dedica, qué es lo que le hace sentir bien, a quién tiene en su vida y en qué lugar se encuentra.

Diseñar un plan de vida es como trazar un puente hacia tus sueños. Para ello, es necesario hacer un ejercicio de introspección y convertir tus metas en realidades. Cada paso que tomes será un peldaño hacia tu versión más plena y realizada.

3. Clarificar valores

Una investigación del Medical Decision Making enfatiza la relevancia de ayudar a las personas a clarificar sus valores para tomar mejores decisiones. Esto es esencial, porque cuando quieres trazar un rumbo más óptimo para tu existencia, debes hacerlo desde aquello que te da sentido y te define como ser humano. Apunta cómo concretarlo:

  • Autoexploración: tómate unos días para reflexionar sobre tus creencias, experiencias pasadas y prioridades actuales. Pregúntate qué es lo más importante en tu vida y qué te hace sentir realizado/a. Considera tus intereses, pasiones y lo que te motiva en el presente.
  • Reflexiona sobre experiencias pasadas: lleva tu mente al retrovisor del ayer y profundiza en los instantes en los que te sentiste realizado/a, satisfecho y en armonía. Analiza qué aspectos de esas situaciones contribuyeron a esos sentimientos y cómo se relacionan con tus valores.
  • Elaborar una lista: escribe en un papel esas dimensiones que resuenan en tu interior, te inspiran y te hacen sentir bien. Ejemplo de ello puede ser la justicia, el arte, la integridad, la sencillez, la bondad, las relaciones, el trabajo, la salud, la espiritualidad, etc. Anota todo lo que venga a tu mente y piensa en ello sin juzgarte.

4. Establecer metas claras

Después de llevar a cabo los valiosos ejercicios de autorreflexión sobre los valores, llega un punto crucial: definir tus metas. Desde Consulting Psychology Journal refieren que, por lo general, establecerlas es fácil; lograrlas ya no tanto. ¿La razón? Hay una maquinaria compleja de aspectos psicológicos como la motivación que, a veces, obstaculiza el conquistarlas.

Sin embargo, disponer de un adecuado plan de vida actuará de excelente guía cotidiana para comprometerte en tales objetivos. Con este fin, es interesante que tengas en cuenta una serie de claves:

  • Objetivos SMART: divide tus propósitos en metas específicas, medibles, alcanzables y relevantes; así trabajas en tus sueños y aspiraciones con una metodología efectiva.
  • Tiempos: pauta con claridad los objetivos a corto, a mediano y a largo plazo en cada área de tu vida. Considera la dimensión profesional, la personal, las relaciones, la salud, etc.
  • Asócialas a motivantes: a la hora de clarificar estas dimensiones, piensa en ellas como pequeñas cajas. En su interior deben incluirse tus motivaciones, sueños y valores. De manera que, cuando te ronde la idea de renunciar, puedas abrirlas para recordar por qué te esfuerzas cada día.

5. Planificar para actuar

A la hora de crear tu proyecto de vida existe un pilar: la buena planificación. Sin ella no hay plan de ruta ni esa brújula que te guía en los pasos que darás en cada instante. De este modo, el siguiente escalón en el presente cronograma, será trazar un plan detallado para cada meta, identificando la metodología necesaria con el propósito de alcanzarlas.

Ten a mano un calendario y marca qué tarea llevar a cabo en cada momento temporal. Esos plazos y su visualización te animarán a comprometerte. También permitirá saber cómo diversificar tus esfuerzos y qué esperar de ti en cada etapa del proyecto personal. Por otro lado, no olvides recompensarte por todo logro conseguido; grande o pequeño. Mantener la ilusión es esencial.

6. Mejorar tu desarrollo personal

Visualiza este proyecto vital como si fueras un escalador que se prepara para ascender el Everest. Llevas tu mapa, conoces la meta y sabes qué pasos seguir; pero debes equiparte. Por tanto, con objeto de conquistar tus propósitos del mejor modo, es recomendable que desarrolles nuevas habilidades y conocimientos.

Aprende técnicas de gestión del tiempo, recursos para regular el estrés y la ansiedad. Adquiere competencias asociadas a tu área de trabajo y no te olvides de mejorar tu inteligencia emocional de manera que tus relaciones sean más felices. Por último, valora la posibilidad de hacer determinados cursos e incluso de contar con un mentor.

7. Ajustar y evaluar tu plan de vida

La psicología positiva, tal y como señalan en Frontiers in Psychology, es ese modelo que más se ha interesado por los beneficios de tener un propósito de vida y de crear los planes de logro aquí descritos. Ahora bien, es importante revisar de forma periódica esos valores, metas y proyectos de futuro que establezcas.

A veces, en ese trayecto por conquistar tus sueños, puedes experimentar nuevos intereses o tener otras inquietudes. Reformular es parte de tu crecimiento, no un paso atrás. Por otro lado, es útil que, cada cierto tiempo, evalúes tus progresos y realices ajustes en tu plan, si es pertinente. Esos pequeños matices actuarán como impulsores en la escalada hasta tus deseos.



Planear tu vida, para crecer en la dirección correcta

Llegados a este punto esperamos que la idea de crear tu proyecto de vida te resulte algo inspirador. Se trata, al fin y al cabo, de un proceso transformador capaz de guiarte hacia una existencia más significativa y satisfactoria. Es un ejercicio enriquecedor de autoexploración y de reflexión que ayudará a definir con claridad quién eres y lo que deseas; de este modo trabajarás mejor en ello.

Asimismo, procura no dejar de lado el autocuidado, la persistencia y la búsqueda de apoyo cuando lo necesites. Piensa que, con esta tarea, no solo dibujas el mapa para tu éxito personal, también cultivas un sentido profundo de dirección y realización, con el fin de alcanzar la plenitud. Disfruta del viaje.


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