¿Cómo manejar el estrés antes de la boda?

Los nervios prenupciales no solo surgen cuando estás caminando hacia el altar, es necesario controlarlos desde antes. ¿Quieres lograr que la época previa no sea un tormento? Te ayudamos.
¿Cómo manejar el estrés antes de la boda?
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 04 febrero, 2024

Es normal y habitual sentir estrés antes de la boda. La planificación de detalles como menús, distribución de mesas, lista de invitados, selección de música y otros aspectos generan cierta tensión. Y, a medida que se acerca el día, es natural que los nervios aumenten y la euforia inicial corra peligro de evaporarse.

¿No sería más lógico que, en lugar de subir la ansiedad, la ilusión alcanzara su punto máximo conforme se acerca la celebración?

Y es que tu matrimonio es un evento que protagonizan tú y tu pareja. Esto quiere decir que son los primeros que deben pasárselo bien y crear los mejores recuerdos. Para que así sea, es importante manejar la ansiedad durante todo el proceso, por lo que aquí te ofrecemos una serie de consejos útiles que te ayudarán a lograrlo.

Se acerca tu boda: cómo abordar el estrés antes del gran día

Previo a llegar al altar, tienes mucho que planear. Además, estás a punto de sellar un gran compromiso con una persona, por lo que es normal que también aparezcan dudas fruto del ajetreo.

Pues bien, lo primero que debes saber es que el estrés, como indican en Avances en Psicología Latinoamericana, interfiere en la toma de decisiones y dificulta procesar la información, así que te será más difícil aún resolver los problemas que surjan en el camino.

Por ello, y pensando en tu propio bienestar, es crucial considerar estos consejos para disfrutar la celebración sin tensiones innecesarias.



1. Entrena en técnicas de respiración

El ejercicio más sencillo para mediar la ansiedad es la respiración diafragmática. Su efectividad está probada, pero es importante que empieces a practicarla con tiempo, pues requiere de entrenamiento antes de ser efectiva del todo. 

Si tu estrés prenupcial empeora usando esta técnica o sientes cualquier malestar físico, cesa la práctica. Lo ideal es que te guíe un profesional de la salud mental en todo el proceso.

2. Cumple tus autocuidados

Dormir lo suficiente, tomar periodos para descansar la mente, alimentarte bien y practicar tu deporte favorito, te ayudará a regular correctamente tus emociones. Aunque antes de la celebración haya muchos pendientes, no descuides estos aspectos de tu vida diaria, pues tu salud física y mental podrían resentirse.

Buscar momentos de desconexión también es una buena manera de gestionar el estrés. Una escapada, un día de paseo o alguna actividad de ocio contribuyen a ello.

3. Pide ayuda con los preparativos

No tienen que hacerlo todo tu pareja y tú; esto calma el estrés latente antes de la boda. Si hay alguien de confianza a quien poder pedirle algún favor, háganlo. Muchas pequeñas tareas y decisiones puede tomarlas cualquiera, así que no carguen demasiado peso a sus espaldas y verás cómo la ansiedad disminuye por sí sola.

4. Practica la meditación

Si todavía no te has iniciado en el mundo de la meditación, este es un buen momento para empezar. Existen muchas formas de alcanzar ese estado de tranquilidad e introspección, así que elige la que mejor case con tu estilo emocional y de pensamiento para aliviar los nervios antes de la boda.

Una de las que más se está empleando en los últimos años es el mindfulness. De hecho, los estudios de revisión arrojan resultados positivos sobre la reducción del estrés en personas sanas, así que no dudes en probarlo.

5. Gestiona tus expectativas

Es normal querer la boda más espectacular y especial del mundo. Sin embargo, los imprevistos van a aparecer, pues se trata de una organización compleja y larga. Trata de relativizarlos y centrarte en las soluciones; quizás no te quede una fiesta de película, pero sí uno de los mejores recuerdos de tu vida.

6. Cuidado con la necesidad de complacer

Querer contentar a todo el mundo también es un deseo natural y que nace del cariño, pero es algo que debe controlarse. No olvides que la boda es tuya y que es imposible que el 100 % de los asistentes te den un 10/10. Equilibra la toma de decisiones entre la complacencia y tus deseos.

7. Apunta todo lo pendiente y ordena por prioridades

Organizar una boda consta de tantos pasos, elecciones, llamadas y eventos que es fácil que saturen tu memoria de trabajo y, antes de culminar, acabes en un cuadro de estrés. Por eso, y para no olvidar nada, anota todo lo que quede por hacer y selecciona qué tareas son las más urgentes. Esto te ayudará a ordenar tus ideas y despejar la mente para otros asuntos.

Dudas antes de la boda, ¿cómo resolverlas para no caer en el estrés?

Las bodas son muy idealizadas, teñidas de rosa por millones de contenidos publicitarios. Aunque es de por sí un momento muy especial, no se deben reprimir las dudas que surgen ni descuidar la relación. Por eso, echa un vistazo a estos otros consejos.

1. Continúa las actividades placenteras con tu pareja

A veces, la preparación de la fiesta da lugar a desacuerdos y momentos tensos. Es por ello que las interacciones de los novios en este periodo no pueden limitarse a esta actividad, pues las tensiones podrían llevar a las dudas antes del matrimonio. Recuerda seguir buscando ratos de desconexión y de placer con tu pareja.

2. No descuides la comunicación

Es normal sentir dudas antes de casarse. No quiere decir que no desees estar con esa persona o que estés cometiendo un error. Lo mejor en estos casos es comentarlas con tu pareja de una forma abierta (o recibirlas con empatía). Si además esto contribuye a resolver algún problema que tengan pendiente, mejor aún.

3. Intenta mantener una actitud positiva

Aunque los imprevistos y los retrasos siempre parecen catastróficos, previo a las nupcias, lo cierto es que todos se acaban por solventar en algún momento. Por eso, es mejor evitar los pensamientos catastrofistas y centrarte en las soluciones. 

4. Comparte tus inquietudes con alguien cercano que no sea tu pareja

También puede ser de utilidad contar con una visión externa a la relación, como la de un mejor amigo o un familiar cercano. Así visualizas esas dudas desde fuera de la caja y sopesas soluciones que antes no habrías contemplado.

5. ¡Ojo con tomar decisiones en estados de ánimo negativos!

Quizás haya momentos tan desesperantes que te hagan plantearte cancelar el compromiso. Eres libre de hacerlo si lo crees necesario, pero es una decisión que no debes tomar en caliente. Piénsalo cuando tengas serenidad para examinar tus emociones y pensamientos y elegir tu camino.



Por sobre todo, disfruta

Tu boda es tu gran momento. El momento de adornarte y lucir tu belleza, de comer cosas deliciosas, de bailar, de compartir tu alegría y disfrutar de una merecida luna de miel.

No sabes qué te depara el futuro con la persona que elegiste, pero el presente es brillante: te vas a casar. Así que, por encima de todo, vive cada segundo como si fuera el último y disfruta de este comienzo del compromiso con tu pareja.


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  • Cote Rangel, L. P., & García Becerra, A. M. (2016). Estrés como factor limitante en el proceso de toma de decisiones: una revisión desde las diferencias de género. Avances en Psicología Latinoamericana34(1), 19-28. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=79943294003
  • García Moreno, A. (2020). Beneficios de los ejercicios respiratorios en el control de la ansiedad. Una revisión bibliográfica. [Tesis de pregrado, Universidad de Coruña]. https://ruc.udc.es/dspace/handle/2183/26874
  • Sharma, M., & Rush, S. E. (2014). Mindfulness-based stress reduction as a stress management intervention for healthy individuals: a systematic review. Journal of evidence-based complementary & alternative medicine, 19(4), 271-286. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25053754/

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