El Concursante: la sátira de ser millonario

¿Qué puede suceder si, aparentemente, nuestra posición económica mejora de la noche a la mañana? El Concursante nos da una respuesta esta pregunta, analizando y describiendo situaciones que quizás no somos capaces de anticipar después de un golpe de fortuna...
El Concursante: la sátira de ser millonario
Francisco Jimenez Criado

Escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jimenez Criado el 13 junio, 2021.

Última actualización: 13 junio, 2021

Casi todos hemos fantaseado con la posibilidad de ser millonarios. Nos hemos imaginado ganando el gordo de la lotería o acudiendo a un programa con un buen premio y acertando todas las preguntas. ¿Realmente esto nos complace? Esta idea se cuestiona en la película El Concursante: la sátira de ser millonario.

Por norma, manejamos aspiraciones y sueños en los que el número de nuestras preocupaciones disminuye. En cambio, la vida se plantea como una carrera en la que hay muchos detalles importantes, demasiadas variables que pueden inclinar la balanza hacia uno u otro lado.

En muchos de nuestros esquemas mentales, el éxito está asociado al mérito, al trabajo y al sacrificio, siendo el valor de la recompensa proporcional a la inversión; es decir, lograr un propósito con los logros alcanzados por méritos propios. Sin embargo, todo puede cambiar con un golpe de fortuna.

En El Concursante, una sátira del millonario

El director, Rodrigo Cortés plantea esta película como un ejercicio de autorreflexión para el espectador. Lo que busca es que cuestionemos ciertos estereotipos sociales, como el de ser millonario. ¿Cabe la posibilidad de que este concepto esté sobrevalorado?

El protagonista es Martín Circo, profesor de Historia de la Economía, interpretado por el actor Leonardo Sbaraglia. Este personaje acude a un concurso de la TV y consigue llevarse premios por un valor muy alto. No tardará en verse desbordado con todo lo que ha obtenido, ya que no se siente con la capacidad necesaria para mantenerlo todo.

Su nueva vida le sale muy cara. En otras palabras, aunque nadie pueda discutir el valor del premio, en realidad, él, en el fondo, solo ha conseguido multiplicar sus preocupaciones. Así, podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿ganar muchos premios es algo bueno para las personas?

“La riqueza no consiste en tener grandes posesiones, sino en tener pocas necesidades”.

-Epicteto-

La sociedad y su obsesión por el dinero

La sociedad se encuentra estrechamente ligada a unas ganancias. Todo se hace con un fin y, si hay dinero de por medio, entonces es cuando la gente se esfuerza más por las cosas. Veamos 3 aspectos ligados a esta premisa y que están presentes en la película:

  • Los concursos televisivos son un arma de control sobre las mentes. En ellos se trata de ofrecer la idea de lograr un futuro mejor simplemente con participar. Aparecen personas con las que el espectador empatiza y se pone en la situación de que él podría ser el siguiente.
  • Según el filósofo Serafín Aldea, el mensaje que se lanza a la juventud con estos programas es que se pueden lograr buenos premios sin esfuerzo; sin embargo, detrás del espejismo hay otra realidad.
  • Claudia Hammond indaga también en el factor de atracción por el dinero. ¿Por qué ocupa un lugar tan alto en nuestra escala de prioridades? Considera que el hecho de tener muchas posesiones no hace que las personas se sientan mejor; el efecto inmediato en muchas ocasiones en la sensación de vacío.

La lección de Edmundo Figueroa

En El Concursante aparece otro personaje clave, Edmundo Figueroa, representado por el actor Chete Lera. Ofrece una lección sobre los postulados sociales en cuanto a la gestión del dinero y el endeudamiento, algo que no merece la pena por los problemas que acarrea.

En el fondo, se hace una crítica directa a los bancos, los préstamos y los intereses; es decir, el sistema financiero en general que provoca esa ansiedad financiera en la que se ve envuelta la gente. A partir de ahí surgen las deudas que tanta desesperación generan entre la población. En realidad, ¿merece la pena hipotecarse por aquellas cosas que son superfluas?

Según el Colegio de Psicólogos de Andalucía Oriental, las consultas en psicología se han disparado un 30 % en los últimos meses. En su gran mayoría, los personas incluyen, entre algunas de sus frustraciones, los motivos económicos, ya sea por precariedad laboral o, por el contrario, por tenerlo todo y no haber llegado al deseado estado de la felicidad.

Mente de un hombre con dinero

La felicidad no está en tenerlo todo

El Concursante nos habla de aquellos que se hacen millonarios de la noche a la mañana. Por detrás, flota una crítica al materialismo dominante. Una persona recibe un gran premio, pero, en realidad, no necesita nada de lo que le ha tocado; de hecho, solo es una fuente de problemas.

La escritora Vicki Robin decía que “si vives para tenerlo todo, lo que tienes nunca es suficiente”. En este sentido, la película hace reflexionar sobre esa idea. No es cuestión de tener más, sino de vivir tranquilos y a gusto con lo que se tiene.

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  • Hammond, Claudia (2016):
  • , Taurus, Madrid. Labra, Iván (1973):
  • , LOM, Santiago de Chile.