¿Qué es la clinomanía?

22 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Sabes qué es la clinomanía? Se trata de un deseo irrefrenable de permanecer en la cama. Pero, ¿es patológico? ¿Cómo se manifiesta? Aquí encontrarás todas las respuestas.

¿Has escuchado hablar alguna vez sobre la clinomanía? Se trata de un trastorno de ansiedad en el que el síntoma principal es un deseo irrefrenable de querer quedarse acostado en la cama. Este síntoma genera malestar y tristeza, además de otros síntomas, y todos ellos acaban interfiriendo de forma importante en la vida de la persona que padece clinomanía.

Pero, ¿qué síntomas añadidos conlleva la clinomanía? ¿Qué más sabemos? Aunque se trate de un trastorno en sí mismo, es decir, puede (y suele) aparecer aislado, lo cierto es que también puede aparecer de forma comórbida a otros trastornos mentales. ¿En cuáles? ¡Descúbrelo todo aquí!

“La cama ha sido nido y aposento de la civilización, tentación de mujeres y niños, de ricos y pobres. La cama ha sido el santo sacramento del momento más grande que yo, he vivido, amado y compartido con todos los hombres. Quien la inventó no dijo ni su nombre”.

-J. C. Aragón-

Hombre con clinomanía en la cama

¿Qué es la clinomanía?

La palabra clinomanía proviene del griego y se traduce literalmente como ‘la obsesión con el sueño’. Así, también denominada clinofilia, la clinomanía consiste en una obsesión o necesidad extrema de permanecer en la cama durante muchas horas al día sin una causa orgánica (enfermedad o medicación) que lo explique. Se clasifica como un trastorno de ansiedad. Pero, ¿cómo sabemos que padecemos clinomanía? ¿Cómo se manifiesta?

La realidad es que a muchas personas les gusta permanecer en la cama; ya sea justo cuando se despiertan (esos “cinco minutitos más”), durante la siesta o cuando se van a dormir. Esto es bastante habitual y no tiene por qué suponer un problema. Sin embargo, podemos hablar ya de la existencia de una problemática; en este caso, padecer clinomanía cuando el deseo de permanecer en la cama acaba convirtiéndose en una obsesión.

Por otro lado, también debemos preocuparnos por el hecho de que permanecer en la cama más horas de las habituales interfiere en el día a día y en el funcionamiento habitual; un ejemplo sería llegar tarde al trabajo varios días seguidos por esta razón, dejar de atender a nuestros hijos, que se nos queme la cena, etc. Todo esto, se entiende, debería ocurrir en más de una ocasión para pensar que padecemos clinomanía (todos podemos tener un despiste).

Síntomas de la clinomanía

Hemos visto una definición genérica de la clinomanía. Pero, ¿cuáles son sus síntomas asociados? Resultará útil, para saber si padecemos este problema, observar si manifestamos alguno(s) de ello(s). Los más habituales son los siguientes:

  • Obsesión creciente por todo lo relacionado con la cama y sus accesorios: cojines, sábanas, colchas, etc.
  • Dificultades para levantarse de la cama cada vez que lo intentamos, como si una fuerza invisible tirara de nosotros y nos lo impidiera.
  • Aparición de cambios de humor repentinos; por ejemplo alegrarnos cuando debemos quedarnos en casa (o en la cama) y sentirnos decaídos cuando hemos de salir de ella.
  • Sensación de profundo confort cuando nos acostamos en la cama.
  • Cada vez más, en el tiempo libre nos limitamos a permanecer acostados en la cama, reduciendo el número de actividades fuera de casa y con amigos o familiares.

¿Cómo afecta la clinomanía a nivel psicológico?

Hemos visto los síntomas más frecuentes de la clinomanía, que pueden detectarse fácilmente durante nuestro día a día. Pero, de forma más concreta, ¿sabemos cómo nos afecta este trastorno a nivel psicológico? Veamos de forma resumida los síntomas psicológicos que origina,

  • Sentimientos de culpabilidad: éste aparece por el hecho de permanecer tantas horas en cama. Puede convertirse incluso, o ir asociado a, un sentimiento de inutilidad. Es decir, en la clinomanía la persona puede sentirse culpable por tantas horas sin hacer nada más que dar vueltas y dormitar dentro de la propia cama.
  • Sentimientos de tristeza: como en un círculo vicioso, la persona está más horas en cama, lo que hace que pierda interés en otras cosas, y el no interesarse por nada hace que tienda a estar más en la cama. Todo esto acaba originando sentimientos de tristeza, apatía, abulia y desmotivación.
  • Sentimientos de soledad e incomprensión: siguiendo con el círculo vicioso comentado, la persona deja de hacer cosas y de relacionarse con los demás, lo que acaba generando más apatía y un profundo sentimiento de incomprensión y soledad.
  • Aislamiento social: finalmente, la persona acaba aislándose del resto del mundo, en su propia cama. Esto sería un signo de alerta que nos indica que realmente tenemos un problema de clinomanía.
Mujer en la cama con clinomanía

¿La clinomanía se asocia a otros trastornos?

La realidad es que la clinomanía constituye, por sí misma, un trastorno de ansiedad. Sin embargo, también es cierto que es frecuente que vaya asociada a otros trastornos mentales característicos. Dos de los más comunes son: la depresión y la esquizofrenia.

En la depresión, aparecen síntomas como la anhedonia, la abulia o la apatía. A su vez, estos síntomas se relacionan con la clinomanía, ya que implican una pérdida de ganas, de disfrute y de voluntad para hacer nada. Así, la persona con depresión que presenta estos síntomas, es más probable que manifieste también clinomanía y que tienda a quedarse largas horas en cama.

Además, en la depresión aparecen numerosos trastornos del sueño (insomnio, somnolencia diurna, sueño no reparador…). De hecho, el Instituto del Sueño afirma que el 80 % de los pacientes con depresión se queja de un deterioro tanto en la cantidad como en la calidad del sueño. Según el propio Instituto, la alteración del sueño que más se asocia con la depresión es el insomnio, donde aparecen dificultades para iniciar y/o mantener el sueño.

En el caso de la esquizofrenia, es posible que aparezca clinomanía en la esquizofrenia de subtipo catatónico, con síntomas relacionados como: catalepsia o inmovilidad, rigidez corporal, etc. Si estos síntomas aparecen en la cama, aunque su naturaleza sea diversa, podemos hablar de clinomanía.

Igual que ocurre con la depresión, en la esquizofrenia también pueden aparecer alteraciones del sueño. Según Lundbeck Institute, la esquizofrenia altera el sueño y los ritmos circadianos. Lógicamente, el tratamiento de una clinomanía a otra variará (sin trastorno mental de base), porque como vemos, aquí sí existe un trastorno mental subyacente.

“Recuerda dormirte con un sueño y levantarte con un propósito”.

-Anónimo-

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