Relaciones de amistad: ¿cómo evolucionan a lo largo de la vida?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 19 diciembre, 2017
Alejandro Sanfeliciano · 19 diciembre, 2017

La relaciones de amistad juegan un papel fundamental en nuestras vidas. Todos nos preocupamos por tener vínculos de afecto y confianza. Necesitamos a los demás para desarrollarnos y vivir una vida placentera. Pero ¿qué es exactamente la amistad? ¿Cómo son estas relaciones a lo largo de las etapas vitales?

La amistad es una relación afectiva basada en las dimensiones confianza y compromiso de la teoría de Sternberg. Sin embargo, existe una amplia variabilidad acerca de lo que cada individuo piensa sobre las relaciones de amistad. Esto se debe a los factores constructivos existentes en torno a este concepto. La subjetividad de cada persona va a influir en gran medida, alterando los criterios que definen la amistad.

En general, para los adultos una relación de amistad no es una relación unidireccional, sino que debe de ser bidireccional. La amistad implica una satisfacción psicológica mutua caracterizada por la comprensión de los sentimientos y pensamientos de ambas personas. Sin embargo, durante la infancia observamos unas relaciones de amistad muy distintas. A continuación, explicamos cómo evolucionan las relaciones de amistad a lo largo de la vida,

Desarrollo de las relaciones de amistad

Según Damon y Fuentes, la amistad tiene diferentes etapas, cada una de ellas con unas características específicas:

Relaciones de amistad en la primera infancia

Hablamos del periodo entre los 0 y 2 años de edad. En esta etapa es difícil hablar de amistad en sentido estricto, pero tenemos las primeras aproximaciones a la vida social. Los estudios nos indican que los niños pequeños inician y mantienen más interacciones con personas conocidas que con quienes le resultan desconocidos. Esta preferencia supone la adquisición de confianza con aquellos que identifica como conocidos.

Además, los niños prefieren relacionarse con otros iguales con los que han tenido experiencias positivas y placenteras, en lugar de con aquellos que supusieron algún tipo de conflicto. Por lo tanto, podríamos hablar de un inicio de las relaciones de amistad, donde el niño elige con quién mantener intercambio de juego y manifestar un afecto positivo.

Niños pequeños con las manos agarradas

Relaciones de amistad en la etapa preescolar

La etapa preescolar está comprendida entre los 2 y los 6 años, justo antes de empezar la educación primaria. En este tramo de edad, los niños presentan una visión egocéntrica a la hora de entender y analizar las relaciones de amistad. No distinguen la propia perspectiva de las de los demás, ya que aun no se ha desarrollado una teoría de la mente.

Por lo tanto, estas relaciones de amistad se caracterizan por encuentros inestables donde la ruptura llega con facilidad, sobre todo cuando hay conflictos interpersonales. Generalmente, los niños son amigos de quienes viven cerca o de compañeros de clase. En resumen, son relaciones inestables basadas en la cercanía y en gran medida, dirigidas y controladas por los padres o cuidadores de los niños.

Relaciones de amistad en la etapa escolar

Esta etapa evolutiva comprende desde que el niño empieza la escuela hasta alcanzar la adolescencia, entre los 6 y 12 años. Estas relaciones de amistad se caracterizan por mantener una relación de cooperación y de ayuda recíproca.

A estas edades, los niños empiezan a entender a los demás, abandonando así su visión egocéntrica de la amistad. Ahora, eligen a iguales que les muestran cariño y se preocupan por sus necesidades y demandas.

Niños jugando

En esta etapa, el concepto de amistad se aproxima al que tienen la mayoría de los adultos. Las relaciones son de un carácter más duradero. Si se mantienen hasta la adolescencia pueden crear un vínculo estrecho y altamente afectivo.

Relaciones de amistad en la adolescencia

Este periodo se inicia aproximadamente a los 12 años y dura hasta los 18 años. Las relaciones de amistad se conciben como los adultos. Los adolescentes consideran la amistad como una relación duradera basada en el conocimiento mutuo y donde el afecto toma un papel principal.

En este etapa las relaciones de amistad se vuelven mucho más profundas, expresándose valores de lealtad, confianza, intimidad y sinceridad. Los amigos se eligen en función de características psicológicas e intereses y aficiones similares.

A partir de la adolescencia las relaciones de amistad se van enriqueciendo debido a la multitud de experiencias vividas. La distancia y los conflictos ocasionales dejan de ser un obstáculo para mantener y disfrutar del vínculo afectivo creado.

Amigas sonriendo felices

Según esta clasificación las relaciones de amistad van cambiado con el paso del tiempo, influenciadas por el desarrollo evolutivo del individuo. Ahora bien, no podemos olvidar que la amistad es un concepto subjetivo que cada persona construye teniendo en cuenta diferentes variables. Lo importante es comprender qué es la amistad para cada uno de nosotros para relacionarnos de manera adecuada y satisfactoria.