3 verdades absolutas - La Mente es Maravillosa

3 verdades absolutas

Edith Sánchez 29, agosto 2016 en Otros 718 compartidos
mujer con mariposa

Las verdades religiosas, así como las ideológicas, políticas y hasta científicas, muchas veces han demostrado tener poca base a lo largo de la historia. Son varias las historias que nos hablan de que algo, que es considerado absolutamente cierto, de pronto queda sin ningún piso, en razón a un descubrimiento, o una innovación.

El tema de la verdad ha sido fuente de profundas polémicas e, incluso, de guerras cruentas y de enormes abusos. Galileo tuvo que retractarse de una verdad probada, porque contradecía la verdad de la iglesia en su momento.

La Biblioteca de Alejandría fue incinerada porque, a juicio de los invasores, podía contener verdades que contradijeran El Corán. Así mismo, muchos hombres y mujeres en el mundo han sufrido el destierro, la persecución y hasta la muerte, por defender verdades incómodas para otros.

En las últimas décadas se ha impuesto la idea de que la verdad es un concepto relativo. Aunque esto es cierto (que la verdad es relativa a una serie de factores), también es cierto que aún existen verdades con valor absoluto. Se trata de hechos incontrovertibles que dan constancia de que también es relativo el hecho de que la verdad es relativa. Estas son tres de esas verdades absolutas.

Una de las verdades absolutas: todos moriremos

Esta es una de esas verdades que nos acompañan desde el comienzo de los tiempos y que ni siquiera con todos los avances de la tecnología, ni con todas las explicaciones religiosas, se puede rebatir. Es un hecho absolutamente cierto que todos moriremos. Tú, yo, y todas las personas que amamos y los que vemos pasar por la calle, o miramos en la televisión.

mujer vestido blanco

Los creyentes pueden aducir que después de esta vida terrenal sigue otra vida y que esta es eterna. O que tras esta vida reencarnaremos en otro ser y que, por lo tanto, la vida es eterna. Pero lo cierto es que esta vida que tenemos, acabará. Lo que siga después, no hay forma de saberlo. La certeza de que este cuerpo y esa persona que somos morirá, es incuestionable.

Que todos moriremos es una de esas verdades absolutas que siempre deberíamos tener presentes. El capítulo final de nuestra historia es la muerte. Si fuésemos más conscientes de ello, quizás tomaríamos en cuenta que cada día de existencia tiene un valor incalculable, porque también es un día menos de vida.

Todos nacemos de la unión entre hombre y mujer

Sin que importe la orientación sexual de cada quien, y sin entrar en el debate de si pueden haber familias con padres del mismo sexo, lo cierto es que para que haya vida humana tiene que existir la unión de óvulo y espermatozoide. Es decir, de la célula sexual femenina y la masculina.

Una nueva vida puede ser diseñada en un laboratorio, o en un vientre alquilado, o donde sea. Sin embargo, siempre requerirá de la unión de un gameto femenino y otro masculino para que sea posible la generación de un nuevo ser humano.

pareja

Puede que alguien argumente que la clonación es una vía reproductiva. Y que hay rumores de que ya se está aplicando. Lo cierto es que en el eventual caso de que esto fuera cierto, lo que se produce con la clonación no es un nuevo ser en sentido estricto, sino la repetición de un ser que ya existe.

Nacemos de una mujer

Todos los seres humanos nos hemos gestado en el vientre de una mujer. Ni con todos los avances de la ciencia ha sido posible, al menos hasta ahora, que esto cambie. La fecundación “in vitro” es precisamente eso: fecundación. Pero el producto de esa fecundación debe ser implantado en el vientre de una mujer para que se desarrolle un nuevo ser humano.

Pese a que desde hace miles de años lo que se impuso en el mundo es una discriminación de género para la mujer, todos le debemos el comienzo de la vida a ellas. Ningún hombre puede gestar y dar a luz, ni tampoco es posible que este proceso se dé en un vientre artificial.

mujer entre nubes

Como resulta evidente, estas tres verdades absolutas tocan con la esencia de la existencia humana. Todos moriremos, todos nacemos de la unión entre hombre y mujer, y todos nacemos de una mujer, hablan de los dos momentos más importantes de la existencia: el comienzo y el final. Las conclusiones que cada quien derive de esas verdades, son completamente personales. Pero ahí están, para la reflexión.

Edith Sánchez

Escritora y periodista colombiana. Ganadora de varios premios de crónica y de gestión cultural. Algunas de sus publicaciones son "Inventario de asombros", "Humor Cautivo" y "Un duro, aproximaciones a la vida".

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