4 razones por las que el desorden afecta a la salud mental, según la ciencia

27 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
El desorden afecta a la salud mental, o al menos eso sugieren algunas investigaciones. ¿De qué manera se relacionan orden y bienestar? ¿Y desorden y peor salud mental? ¡Te lo contamos!

¿El desorden afecta a la salud mental? ¿De qué manera? ¿Alguna vez has sentido paz al ordenar tu escritorio? ¿Y a nivel mental? ¿Te sientes mejor cuando mantienes tus pensamientos bien “organizados”?

Como veremos, el desorden puede traspasar la dimensión física (del entorno), y es entonces cuando hablamos de desorden mental (ser incapaces de inhibir información irrelevante).

En este artículo, hablaremos sobre algunas interesantes investigaciones centradas en analizar la relación entre el orden y el bienestar, o entre el desorden y la infelicidad o una peor salud mental.

¿El desorden afecta a la salud mental?

Un estudio del 2018, liderado por la investigadora Catherine Roster de la Universidad de Nuevo México, analizó cómo podían relacionarse las percepciones del medio ambiente y el bienestar; concretamente, Roster y sus colaboradores examinaron las posibles relaciones entre el desorden en el hogar y el bienestar subjetivo.

A través del estudio, se pretendía determinar si la percepción que tenemos del hogar (y su orden o desorden) tenía algún impacto en nuestro bienestar y en nuestros sentimientos de satisfacción con la vida. Pero, ¿qué se entiende por hogar? ¿A qué conclusiones crees que llegaron los investigadores?

Habitación desordenada

Hogar y desorden

La investigadora principal del estudio, Roster, definió el concepto de “hogar” como una constelación amplia de experiencias, significados y situaciones que moldean y son moldeados activamente por una persona en la creación de su modo de vida.

Según Roster, el desorden nos dificulta vivir de forma cómoda y desarrollarnos adecuadamente en el mundo. Además, el desorden se relaciona con otros conceptos, como por ejemplo la suciedad.

¿Qué debían hacer los participantes?

Para su experimento, Roster y sus colaboradores seleccionaron una muestra de 1.500 personas adultas (de más de 18 años) con dificultades en el orden (de leves a moderadas).

Los participantes del estudio debían calificar sus propios comportamientos relacionados con el desorden, determinar el grado en el que se sentían apegados a sus hogares y explicar hasta qué punto su hogar les brindaba un cierto consuelo o bienestar psicológico.

Resultados: ¿a mayor desorden, menor bienestar?

Los resultados del estudio mostraron cómo el desorden se relacionaba negativamente con el sentido psicológico del hogar (entendiéndose este como un “refugio» psicológico”), y también con el bienestar. Es decir, a mayor desorden, menor bienestar subjetivo. Según los investigadores, el desorden muchas veces es una consecuencia del deseo natural de las personas de apropiarse de sus espacios personales con posesiones.

Sin embargo, cuando el desorden se vuelve excesivo, este puede amenazar con “atrapar” física o psicológicamente a una persona en entornos domésticos disfuncionales, tal y como afirman también los autores. Esto, a su vez, genera una angustia personal elevada, así como un sentimiento de desplazamiento y alineación.

Razones por las que el desorden afecta a la salud mental, según la ciencia

A través del estudio explicado de la Universidad de Nuevo México y de otros que iremos mencionando, podemos extraer una serie de razones por las que el desorden afecta a la salud mental.

Mala alimentación

Las personas comen peor cuando se sienten estresadas y, además, están en entornos donde lo que prima es el desorden. Así lo sugiere un estudio (2017) australiano-estadounidense de la Universidad de Cornell, liderado por Lenny Vartarian.

A través del estudio, se determinó lo siguiente: cuando la cocina está desorganizada y desordenada (caótica) y, además, se “instaura” una percepción de bajo autocontrol en el participante, este come el doble de galletas que los que tienen una cocina limpia y ordenada.

Peor salud mental y rendimiento

En otro estudio, esta vez realizado por Bliese et al. (2017) de la Universidad de Carolina del Sur, se descubrió cómo un entorno cómodo resulta esencial para una buena higiene. La higiene, a su vez, se relaciona con un buen estado de salud mental.

Además, otro estudio sobre la satisfacción en el lugar de trabajo señala que, cuando los espacios se vuelven desordenados, el rendimiento laboral decae.

Bajo bienestar subjetivo

Los resultados de la investigación de la Universidad de Nuevo México ya mencionada sugieren acumular demasiados objetos en un lugar excesivamente pequeño puede hacernos sentir peor. Es decir, puede disminuir nuestro bienestar subjetivo o psicológico. ¿Por qué? Porque sentiremos que ese espacio es nuestro “enemigo”.

Pensamiento menos eficiente

En este caso nos referiremos al desorden mental y no tanto al físico. Experimentar desorden mental implica no poder inhibir la información irrelevante.

Lynn Hasher, investigador de la Universidad de Toronto, propuso que este desorden mental es uno de los principales causantes de las pérdidas de memoria relacionadas con la edad. Además, la investigación actual de Hasher (Amer, Campbell y Hasher, 2016) sigue reforzando la misma hipótesis.

Mente con muchos pensamientos

El desorden afecta a la salud mental: ¿mayor tranquilidad interna?

Cuando hablamos de desorden, podemos referirnos al desorden mental o al desorden físico (es decir, del entorno). Sin embargo, como hemos visto, la ciencia apunta a que ambos tipos de desorden se relacionan con peores niveles de bienestar subjetivo.

Por otro lado, existe otra manera de relacionar estos conceptos; en cierta forma, cuando tenemos nuestras cosas ordenadas, nuestra mente parece que también lo está. Es decir, a mayor orden externo, mayor orden interno.

Seguro que te ha ocurrido alguna vez, tirar la basura, o tirar trastos que tenías acumulados y sentirte liberado, más tranquilo, más «limpio». Como si te quitaras un peso de encima. Así, hay razones para pensar que ser ordenado en el hogar (y en la mente) pueden resultar factores clave para recuperar el bienestar emocional y la felicidad.

  • Amer, T., Campbell, K. L., & Hasher, L. (2016). Cognitive control as a double-edged sword. Trends In Cognitive Sciences, 20(12), 905-915. doi:10.1016/j.tics.2016.10.002
  • Bliese, P. D., Edwards, J. R., & Sonnentag, S. (2017). Stress and well-being at work: A century of empirical trends reflecting theoretical and societal influences. Journal of Applied Psychology, 102(3), 389-402. doi:10.1037/apl0000109
  • Roster, C. A., Ferrari, J. R., & Jurkat, M. P. (2016). The dark side of home: Assessing possession ‘clutter’ on subjective well-being. Journal of Environmental Psychology, 4632-41. doi:10.1016/j.jenvp.2016.03.003
  • Vartanian, L. R., Kernan, K. M., & Wansink, B. (2017). Clutter, chaos, and overconsumption: The role of mind-set in stressful and chaotic food environments. Environment and Behavior, 49(2), 215-223. doi:10.1177/0013916516628178