7 frases de Emilio Duró que te harán pensar

Arantxa Alvaro Fariñas · 2 julio, 2016

Emilio Duró es un profesor, empresario y conferenciante español que desde hace años trabaja asesorando a todo tipo de empresas. En un momento de su vida, Emilio Duró tuvo un problema personal y comenzó a preguntarse qué le pasaba y por qué había gente que a pesar de tener aparentemente todo en la vida, era infeliz.

Muchos de nosotros hemos oído hablar de sus conferencias motivadoras sobre el optimismo y la ilusión. Emilio Duró parte en esas conferencias de un pilar fundamental que es el siguiente: lo que más ha cambiado en los últimos años, es que ha aumentado la esperanza de vida. Esto influye en todo lo demás.

A continuación, os proponemos 7 frases de Emilio Duró que os harán reflexionar sobre vuestra vida, e incluso sobre vuestra forma de actuar.

Emilio Duró dando una conferencia

La importancia de sonreír

“Vivimos en un mundo donde la gente ha dejado de reír.”

Cuando vamos en metro, en autobús o estamos en una reunión y miramos los rostros de la gente, por lo general son serios. Se ha perdido la sonrisa y la ilusión. Muchas personas viven vidas que no desean y se quejan, pero no hacen absolutamente nada por cambiar.

¿Cuántas veces has escuchado a un amigo tuyo que no le gusta su trabajo? Probablemente no ha hecho nada por cambiar eso y el motivo es el miedo al cambio, a la incertidumbre a lo nuevo. El famoso “más vale lo malo conocido”, ese es el miedo que nos quita la sonrisa.

Mujer sonriendo feliz

Emilio Duró y la motivación

“Yo ficho a la gente por cómo sube las escaleras.”

Desde que escuché a Emilio Duró por primera vez, me fijo en cómo sube la gente las escaleras y es muy curioso. Por ejemplo, en el metro, la gente siempre sube por las escaleras mecánicas y los pocos que suben por las normales lo hacen como si tuvieran un fardo de 100 kilos a la espalda.

Muy poca gente sube con energía, saltando los escalones de dos en dos y con ganas de comerse las escaleras, la vida y todo lo que se les ponga por delante.

Sin embargo, esa es la actitud: valentía, energía, ilusión y ganas de vivir. La próxima vez que subas unas escaleras fíjate, es muy curioso.

Relativiza lo que te preocupa

“El 99% de todo lo que preocupa a la gente son cosas que nunca han pasado ni pasarán.”

La preocupación por lo que pueda suceder con un examen, con un problema de trabajo, con una relación amorosa, con un viaje… Es el día a día de todos nosotros. Párate un momento y piensa ¿Lo que me ha preocupado hasta ahora ha sucedido? Lo más probable es que la respuesta sea no.

Por lo tanto, cuando te preocupe algo piensa en que probablemente nunca ocurra y que estás perdiendo tu precioso tiempo en una preocupación que te va a crear sentimientos negativos y no te va a dejar disfrutar. Sal ahí fuera y continúa con tu vida sonriendo.

Cambia tu forma de actuar

“No hagas lo de siempre, porque ocurrirá lo de siempre.”

Esto ya lo decía Albert Einstein: “No esperes resultados distintos si siempre haces lo mismo.” Es algo muy obvio pero que olvidamos a menudo. Tendemos a hacer exactamente lo mismo en situaciones parecidas y cuando el resultado no cambia nos quejamos.

Cuando te enfrentes a una situación y tengas que actuar, detente un momento y piensa: ¿Qué he hecho en ocasiones anteriores? Y haz algo distinto, a lo mejor el resultado no es el que esperas, pero desde luego será diferente. ¿Te atreves?

Mujer con globos

Emilio Duró y el corazón como motor

“Sigue a tu corazón”

El cerebro y el corazón, el eterno binomio fantástico. Pensamos demasiado y no nos dejamos llevar. Si tienes que tomar una decisión y tienes dudas, tu corazón ya te habrá dicho cuál es la respuesta, pero no la has escuchado.

 

Seguir a tu corazón es complicado, porque arriesgarás y podrás equivocarte, pero tendrás la satisfacción de hacer lo que realmente deseas, lo que pone una sonrisa en tu cara y hace que tu corazón se acelere. Busca tu pasión y deja latir fuerte a tu corazón.

Toma el timón de tu vida, puedes hacerlo

“La vida te da las cartas, no puedes cambiarlas, pero tú decides cómo jugarlas.”

Esta frase es, en cierto modo, la conclusión de todas las demás. Hay cosas en la vida que no podemos cambiar, pero sí podemos controlar cómo nos sentimos o cómo jugar con las cartas que tenemos. Es esencial la actitud que tomemos ante la vida.

El secreto es no tener miedo y saber que la vida no es eterna y hay que disfrutar cada momento. No vivas la vida de otro o en base a lo que otro quiere o desea. Piensa en lo que tú deseas y ve a por ello sin temor. El miedo lo puedes gestionar y hacer que actué como motivación.