7 hábitos de las personas emocionalmente inteligentes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 25 abril, 2015
Eva Maria Rodríguez · 25 abril, 2015
Las personas emocionalmente inteligentes son optimistas, saben decidir con efectividad y utilizan sus emociones a su favor y en bienestar de los demás.

Las personas emocionalmente inteligentes son hábiles en reconocer, gestionar y comprender las propias emociones y las de los demás. Son además, muy efectivas a la hora de crear impacto en el resto, y representan sin duda, ese grupo poblacional con mayor probabilidad de ganar en calidad de vida y en éxito social.

Como bien sabemos este campo tan interesante de la psicología y el crecimiento personal, tuvo su auge con el libro de Daniel Goleman “Inteligencia Emocional”. Ahora bien, por llamativo que nos parezca a día de hoy los expertos todavía no se ponen de acuerdo a la hora de definir con total exactitud en qué consiste esta dimensión.

La razón de que esto sea así se debe a una sencilla razón. Más allá de la conciencia emocional y saber identificar las realidades personales y ajenas en este componente, lo más importante es otro aspecto. La auténtica facultad que caracteriza a las personas emocionalmente inteligentes es ser proactivo.

Es decir, aspectos como saber resolver problemas, animar o ayudar a otros generando calma y bienestar, y a su vez, crear entornos sociales más respetuosos y productivos, sería en realidad la auténtica valía de estos perfiles. Veamos más datos a continuación

“Cuando digo controlar las emociones, quiero decir las emociones realmente estresantes e incapacitantes. Sentir emociones es lo que hace a nuestra vida rica”

-Daniel Goleman-

chica con hojas representando a las personas emocionalmente inteligentes

1. Las personas emocionalmente inteligentes prestan atención a lo que están sintiendo

Daniel Goleman identifica la autoconciencia como uno de los componentes clave de la inteligencia emocional. La autoconciencia consiste en la capacidad de reconocer los estados de ánimo, emociones y sentimientos.

Parte de la esta dimensión también implica ser consciente de cómo las emociones y estados de ánimo influyen en otras personas. Esta capacidad de controlar los propios estados emocionales es un requisito básico para la inteligencia emocional.

Así, expertos en el tema como la doctora Tasha Eurich señalan que pocas realidades psicológicas son tan relevantes. La autoconciencia es el arte de comprenderse a sí mismo, reconocer los estímulos a los que se enfrenta y luego prepararse para manejarlos de manera proactiva y reactiva.

2. Las personas emocionalmente inteligentes cómo se sienten otras personas

La empatía es otro de los elementos principales que Goleman relaciona con la inteligencia emocional. La empatía implica la capacidad de comprender las emociones de otras personas.

Con el fin de interactuar con otras personas en múltiples ámbitos de la vida, como en el trabajo o en la escuela, las personas emocionalmente inteligentes son capaces de saber lo que otros están sintiendo. Si un compañero de trabajo está molesto o frustrado, sabiendo lo que siente, se le puede dar una mejor idea de cómo responder.

Por otro lado, estudios como los llevados cabo en la Universidad de Harvard por el doctor Simon Baron-Cohen, nos indica que esta dimensión va más allá incluso de nuestra educación o experiencia. La empatía también está en nuestros genes.

figuras representando a las personas emocionalmente inteligentes

3. Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de regular sus emociones

La autorregulación es absolutamente fundamental para la inteligencia emocional. La comprensión de sus emociones es grande por parte de las personas emocionalmente inteligentes, pero no es particularmente útil si no se puede hacer uso de este conocimiento.

Por eso, las personas emocionalmente inteligentes piensan, antes de actuar, sobre sus sentimientos. Estas personas están en sintonía con lo que sienten, pero no permiten que sus emociones gobiernen sus vidas.

4. Las motivación, la clave del éxito

Las personas emocionalmente inteligentes se sienten motivadas para lograr sus metas y son capaces de manejar sus comportamientos y sentimientos con el fin de lograr el éxito a largo plazo.

Podrían estar nerviosos a la hora de hacer un cambio en sus vidas, pero ellos saben que la gestión de este miedo es importante. Al dar un salto y realizar el cambio, saben que pueden hacer su vida mejor y eso les hace estar un paso más cerca de la consecución de sus objetivos.

5. Las habilidades sociales

Otro factor que caracteriza a este perfil son las habilidades sociales. Probablemente, esto sea debido, al menos en parte, a que saben estar en sintonía con sus propios sentimientos, así como con los de los demás.

Ellas saben cómo tratar con la gente de manera efectiva, mantener de relaciones sociales saludables y ayudar a los que les rodean a tener éxito. Saben comunicar, actuar con asertividad, llegar a acuerdos, tomar decisiones…

figuras representando a las personas emocionalmente inteligentes

6. Son capaces de hablar de sus sentimientos con los demás

Compartir miedos, inquietudes y necesidades, es un aspecto clave dentro de la Inteligencia Emocional. Porque a veces aunque seamos empáticos y estemos en  sintonía con las emociones, es esencial también saber compartir sentimientos con los demás.

Sin embargo, las personas emocionalmente inteligentes no solo entienden los sentimientos, sino que saben cómo expresarlos adecuadamente y, además, lo hacen.

7. Saben identificar correctamente el origen de sus emociones

Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de ver la situación e identificar correctamente la verdadera fuente de sus sentimientos. Al principio esto puede parecer una tarea fácil, pero en la realidad no lo es, porque la vida emocional suele ser complicada. Localizar la fuente exacta de los sentimientos puede ser particularmente difícil en casos relacionados con emociones fuertes, como el amor o la ira.

 

Para concluir, algo que debemos saber es que todos podemos entrenar y potenciar esta dimensión. Hacerlo, invertir tiempo y esfuerzo en ello puede cambiar nuestra vida.

  • Brackett, MA, Rivers, SE, y Salovey, P. (2011). Inteligencia emocional: implicaciones para el éxito personal, social, académico y laboral. Brújula de psicología social y de la personalidad , 5 (1), 88-103. https://doi.org/10.1111/j.1751-9004.2010.00334.x
  • Mayer, JD, y Salovey, P. (1995). Inteligencia emocional y la construcción y regulación de los sentimientos. Psicología aplicada y preventiva , 4(3), 197-208. https://doi.org/10.1016/S0962-1849(05)80058-7