7 razones por las que un niño puede mentir

Pedro González Núñez·
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
¿Qué mentiras cuentan los niños?¿Cuándo y por qué las cuentan? ¿Es distinta la mentira en un adulto que en un niño? ¿Cuándo debemos preocuparnos? En este artículo, intentaremos responder a estas y otras preguntas.
 

Un niño puede mentir por diferentes razones. De hecho, a veces no es fácil que digan la verdad, o se pueden confundir las mentiras con las bromas. Sin embargo, subyace bajo esta actitud infantil alguna que otra razón interesante que merece la pena conocer a fondo.

Y es que, en ocasiones, una mentira de un niño no es ni mucho menos lo que parece. Más allá de las bromas o el evitar llevarse una ‘bronca’, podría existir algún tipo de problema psicológico que hay que estudiar a fondo.

Por qué un niño puede mentir

Una de las expertas que más ha estudiado el tema de la mentira infantil es Ana Roa. Esta pedagoga, autora de diferentes libros sobre el mundo de los niños, considera el acto de mentir como algo voluntario que implica una ocultación de la verdad.

Ana Roa disecciona las mentiras de los niños en su libro ¡Vive la vida! En el mismo explica cómo varia este acto dependiendo de la edad de los pequeños, ya que no en todas las etapas se repite el fenómeno por los mismos motivos.

 

Así pues, es importante saber que el motivo principal detrás de la mentira infantil no siempre está la motivación de engañar. A veces, los pequeños solo quieres agradar, ser el centro de atención, imitar a sus mayores o manejar ciertas situaciones, evitar castigos o represiones o sencillamente dejar salir sus deseos más ocultos.

Niño cruzando los dedos mientras miente

La mentira en los primeros años de vida del niño

Durante los primeros años de vida, las mentiras de los niños se interpretan como exageraciones o errores, en muchos casos de forma inconsciente y no intencionada.

El niño no ha desarrollado su capacidad de abstracción, y tampoco sus deseos independientes. Es decir, no es consciente del todo de lo que sucede a su alrededor, en la realidad, todo es muy imaginativo y no comprende del todo que mentir sea una forma de infringir una norma.

No es algo preocupante, en principio, si este fenómeno no se repite con frecuencia y no es una norma en las conversaciones con el niño. Es decir, no se convierte en un problema y en un trastorno que debiera ser tratado por un especialista a no ser que se exceda y se convierta casi en una costumbre.

 

Cómo actuar ante la mentira del niño

Por lo general, ya sabemos por qué un niño puede mentir. Es importante notar que no es frecuente y, si se detecta, no levantaremos la voz ni reforzaremos negativamente la actitud para no empobrecer su autoestima.

La tarea real de los padres será demostrar a los niños la importancia y lo atractivo de decir la verdad. Por eso, es interesante mostrarse de forma comprensiva, confiada y cordial, demostrando buenos sentimientos, actitud dialogante y creando el ambiente adecuado para enseñar a los pequeños el porqué de no mentir.

Recordemos, si un niño persiste en su actitud de mentir, no debemos humillarlo o abroncarlo. Sin embargo, sí que seremos firmes en nuestros postulados y, además, añadiremos un plus de cariño para que vea que estamos en lo cierto y lo que le decimos es positivo para él.

“Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve”.

-Martin Lutero-

Figura de Pinocho

Las razones por las que un niño miente

La autora Ana Roa ha estudiado las clásicas frases que los niños suelen utilizar para mentir. Analizándolas, explica lo que suele querer decir cada una de ellas:

 
  • Yo no he sido. Se produce por el miedo tras haber transgredido una norma. Quiere eludir el castigo.
  • Sí que sé. Está combatiendo su vergüenza por no saber hacer algo. El niño no se acepta y tiene sentimiento de culpa.
  • No sé quién lo hizo. El niño está demostrando lealtad por amor o temor. Demuestra miedo o afecto.
  • Me duele la tripa. Está evitando situaciones complejas, lo que demuestra temor e inmadurez.
  • A Fulano sí le han comprado ese juguete. Intenta obtener algo que le ha sido negado y demuestra pocos recursos negociadores.
  • Como me insultaron, yo les insulté. Llama la atención para impresionar y puede ser un signo de problemas de autoestima.
  • Me voy solo con papá, luego vendrá mamá. Encubre una realidad dolorosa que no asume y demuestra tristeza.

Estas son 7 razones por las que un niño puede mentir en ciertos momentos. Así que, si las escuchas de forma continua, será mejor tomar medidas. Si no, forman parte de lo que podríamos considerar un desarrollo normal; por otro lado, pensemos que los niños confunden a menudo la realidad con sus deseos, que cuando mienten muchas veces no son conscientes de que lo hacen y simplemente su prepósito, aunque falten a la verdad, no es engañar.

 
Roa, A. (2014). ¡Vive la vida!. Pasión por los Libros: Valencia.