Andy Warhol y sus cápsulas del tiempo

Camila Thomas · 25 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 25 abril, 2019
Andy Warhol fue el más importante artista del movimiento pop art, desarrollado en el s. XX. A lo largo de su vida, creó más de 600 cápsulas de tiempo con fechas de apertura. Descubre por qué este artista decidió guardar objetos mundanos en sus cápsulas.

Andy Warhol es quizás el artista más reconocido del pop art durante el s. XX. Rápidamente, su popularidad lo llevó a ser una figura destacada en el panorama artístico a nivel mundial. Nació el 6 de agosto de 1928 en Pittsburgh, Pennsylvania, EE. UU. Además de artista plástico, Warhol también se dedicó al cine.

Se le considera un iniciador y el principal exponente del movimiento de arte pop de la década de 1960.

Sus piezas de arte producido en masa señalaron la supuesta banalidad de la cultura comercial de los Estados Unidos.

Fue un hábil autopublicista que supo proyectar un concepto del artista como una figura impersonal, incluso vacía. Este artista es, sin embargo, una celebridad, un hombre de negocios y un escalador social exitoso. En este artículo, nos acercaremos, en la medida de lo posible, a su figura y a las claves de su arte.

Andy Warhol, vida y legado

Fue hijo de inmigrantes rusos, procedentes de lo que hoy es el este de Eslovaquia. Warhol se graduó en 1949 en el Instituto de Tecnología Carnegie (ahora Universidad de Carnegie Mellon), Pittsburgh, con una licenciatura en diseño pictórico.

Posteriormente, se trasladó a la ciudad de Nueva York, donde trabajó como ilustrador comercial durante aproximadamente una década.

Warhol comenzó a pintar a fines de la década de 1950 y recibió una notoriedad repentina en 1962. En ese momento, exhibió pinturas de las latas de sopa Campbell, botellas de Coca-Cola y réplicas de madera de cajas de almohadillas de jabón de Brillo.

Cuadros de colores con estilo pop art

En 1963, producía en masa estas imágenes deliberadamente banales de bienes de consumo por medio de serigrafías fotográficas. Poco después, comenzó a imprimir infinitas variaciones de retratos de celebridades en colores llamativos.

La técnica de la serigrafía era ideal para Warhol, ya que la imagen repetida se reducía a un icono cultural insípido y deshumanizado. Este icono reflejaba tanto el supuesto vacío de la cultura material estadounidense como la participación no-emocional del artista en la práctica de su arte.

Si repasamos brevemente las principales teorías estéticas, nos daremos cuenta de que, durante mucho tiempo, se asocio la idea del arte a la de belleza. El arte embellecía el mundo, pero también se vinculaba a representaciones más o menos realistas. Se representa lo conocido. Igualmente, con el paso del tiempo, estas tendencias han ido evolucionando, pero siempre se ha mantenido cierta escisión entre lo que consideramos baja cultura y alta cultura. ¿Qué es digno de ser considerado arte?

Los cánones no son estáticos y observamos cierta revalorización otorgada por el paso del tiempo, por ejemplo, lo popular siempre ha quedado marginalizado, asociado a esa cultura baja. ¿Qué ocurre en el siglo XX? Que las influencias artísticas no solo provienen de la cultura elevada, sino también de lo popular y, concretamente, de la cultura de consumo. La televisión, los medios, la música… Todo ello ha dejado una huella en los artistas.

Asimismo, en un mundo en el que todo es susceptible de ser comprado, todo puede comercializarse y, por consiguiente, deshumanizarse. Este arte deshumanizado revolucionaría al mundo, reivindicaría la cultura popular y la sociedad occidental. El arte ya no tiene que responder a la idea de belleza, el arte, como la sociedad, ha evolucionado.

El trabajo de Warhol lo colocó a la vanguardia del emergente movimiento de arte pop en Estados Unidos. Falleció el 22 de febrero de 1987 en Nueva York, Nueva York.

Las capsulas del tiempo de Andy

A partir de 1974, Andy Warhol llenó 610 cajas con sus pertenencias personales, las selló y las envió al almacén. Al hacerlo, creó una vasta colección de cápsulas de tiempo.

El proyecto se considera una obra de arte en serie. Cuando el museo Andy Warhol en Pittsburgh comenzó a exhumar y catalogar cuidadosamente sus contenidos, se descubrió que las cajas contenían objetos cotidianos y efímeros.

Las cápsulas del tiempo de Warhol contienen artículos de periódicos, correo basura, sándwiches comidos a medias y recortes de uñas de los pies. También contienen fotografías de origen para proyectos, cartas para comisiones e incluso alguna que otra obra de arte.

La Fundación Andy Warhol contrató un equipo de archivistas, para repasar todo, desde recibos de taxis hasta correos de fanáticos. Los archivistas debían catalogar todos los objetos meticulosamente, fotografiar e investigar los artículos, a menudo extraños, antes de ingresar a una base de datos.

Qué significan las cápsulas de Andy Warhol

El embalaje de objetos extraídos de la superficie de la vida cotidiana se convirtió en la urdimbre y la trama del trabajo creativo de este artista. Las capsulas son un chiste, una broma sobre la cultura de occidente. Un reflejo satírico de nuestra propia forma de vida.

El artista perpetuó hasta después de su muerte lo que solía afirmar en vida: «simplemente puedo ser un artista sin hacer ningún arte: yo soy el arte». De este modo, se elevó la figura del artista creando cierto culto hacia su persona. El artista ya no es aquel que embellece el mundo, sino el visionario y excéntrico que es capaz de encontrar belleza o interés en lo cotidiano.

Las cápsulas del tiempo tratan esencialmente sobre la muerte. Warhol declaró: «todo lo que hago tiene que ver con la muerte». Tanto los retratos de Marilyn y Elvis como las cápsulas del tiempo tratan acerca de la muerte.

La basura se convierte en arte, todo cabe: tarjetas de felicitación, tarjetas de visita, un cenicero levantado de un restaurante de moda, una fotografía de Elvis Presley, papel de regalo y cinta navideños, un letrero de «no molestar» del hotel Beverly Wilshire, etc.

“Un artista es alguien que produce cosas que las personas no necesitan tener”

-Andy Warhol-

Plátanos estilo Andy Warhol

¿A qué equivale todo? Warhol, adelantado a su tiempo de muchas maneras, seleccionó estos objetos con cuidado y decidió darle a cada uno sus propios 15 minutos de fama. Es difícil pensar en otro artista que podría haber guardado toda su basura y considerarla arte.

Un amigo de Francis Bacon almacenó y luego subastó objetos del pintor después de su muerte. Sin embargo, es poco probable que Bacon haya considerado que sus viejos talonarios de cheques tuvieran mérito artístico.

Warhol pensó que su basura en el escritorio era valiosa y, quizás, si el público llegara a verlos como tales, se convertirían en arte. El arte ya no es tanto un ideal, un canon, sino un punto de vista, algo más complejo de experimentar. Ciertamente, las cápsulas ofrecen una visión encantadora de uno de los artistas más importantes del siglo XX.

El modelo Warhol

Warhol no está solo, claramente otros piensan que las cápsulas tiene un valor inherente. Un admirador pagó la asombrosa suma de 30.000 $ para tener el honor de abrir la última de ellas.

“Los seres humanos nacen solitarios, pero en todas partes están en cadenas, cadenas de margaritas, de interactividad. Las acciones sociales son formas improvisadas, a menudo valientes, a veces ridículas, siempre extrañas. Y de alguna manera, toda acción social es una negociación, un compromiso entre ‘su’ deseo y el tuyo.

Estoy aburrido con esa línea. Nunca más lo uso. Mi nueva línea es «En 15 minutos todos serán famosos».

-Andy Warhol sobre su propia obra-

Warhol desarrolló una compleja personalidad artística que jugó con el estatus de celebridad del artista y con la noción del artista como empresario. Este modelo ha sido reproducido por otros artistas, y es uno que muchos continúan minando de manera productiva.

De alguna manera, se convirtió en un icono, en el símbolo de un momento y de una revolución. Ese arte deshumanizado responde a unas nuevas necesidades, a un nuevo consumo y a un nuevo estilo de vida. A su vez, la figura del artista pasó de ser la del artesano que pasa horas en su taller a ser una figura reconocible por el gran público, un personaje excéntrico con una peculiar visión del mundo, convirtiéndose a sí mismo en arte.

  • Ribas, J., & Warhol, A. (1990). Comprar es más americano que pensar. Ajoblanco, 21, 22-41.
  • Honnef, K. (1991). Andy Warhol, 1928-1987: el arte como negocio. Benedikt Taschen.
  • Warhol, A., & Covián, M. (1981). Mi filosofía de A a B y de B a A. Tusquets.
  • Smith, J. W. (2001). Saving Time: Andy Warhol's Time Capsules. Art Documentation: Journal of the Art Libraries Society of North America, Volumen 20, número 8. Pp. 8-10.