Brian Josephson, el Nobel de física que habla de paranormalidad

Edith Sánchez·
04 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
04 Septiembre, 2020
Para Brian Josephson lo llamado “paranormal” no es algo sobrenatural, sino que corresponde a fenómenos que no han sido completamente dilucidados por la física, pero de los cuales asegura tener evidencia empírica.

Brian Josephson es un científico al que se le puede catalogar como un genio en su área. Ganó el Premio Nobel de Física cuando tenía tan solo 33 años, por un trabajo sobre la superconductividad que había elaborado cuando tenía 22.

Sin embargo, años después de haber obtenido el galardón y de haberse convertido en una figura muy respetada dentro del mundo de la ciencia, Brian Josephson dio un giro en su pensamiento y en su carrera. En principio, se interesó en los fenómenos eléctricos del cerebro humano y luego cruzó la barrera de la ciencia convencional.

A finales de los años 70, comenzó a estudiar los vínculos entre la física cuántica y los llamados “fenómenos paranormales”. En particular, ha trabajado con los conceptos de telepatía y percepción extrasensorial. Esto, por supuesto, le ha valido el rechazo de muchos de sus colegas.

Aun así, se convirtió en director del Proyecto de Unificación de la Mente-Materia de la Teoría del Grupo de la Materia Condensada, en el Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge.

Creo que el escepticismo finalmente se verá socavado por el advenimiento de teorías más profundas sobre el papel de la mente en el mundo natural”.

-Brian Josephson-

Telepatía

Brian Josephson y la física

Brian Josephson ha alcanzado grandes logros en la física. Una historia de éxitos que comenzó en 1962, con su brillante trabajo de posgrado. Propuso una teoría revolucionaria sobre la corriente eléctrica. Probó que esta podía fluir entre dos materiales que fueran superconductores de la electricidad, aunque estos estuvieran separados por barreras aislantes, no superconductoras.

Antes de que llevara a cabo su trabajo, se pensaba que ese paso de la electricidad era imposible. A su hallazgo se le conoce como “efecto Josephson” y fue el que le permitió ser galardonado con el Premio Nobel de Física, en 1973.

Más allá del Premio, Brian Josephson mostró que era alguien dispuesto a involucrarse en terrenos considerados “imposibles” para la ciencia institucional. Esa actitud, y un creciente interés en la física cuántica, le llevó a explorar terrenos tabú para los científicos. Se dedicó a analizar los llamados “fenómenos paranormales”. Su propósito fue el de encontrar en ellos puntos de conexión con la ciencia.

Los fenómenos paranormales

Brian Josephson piensa que muchos de los fenómenos paranormales realmente ocurren y que tienen que ver con la física cuántica. Está convencido de que son hechos inexplicables, no porque sean sobrenaturales, sino porque todavía no se dispone del cuerpo teórico que los explique.

Josephson ha declarado públicamente que él, junto con su equipo, ha llevado a cabo varios experimentos que “han tenido éxito” y en los que interviene la telepatía. Indica que personalmente verificó cómo algunas imágenes eran transmitidas de una persona a otra sin que mediara comunicación “física” entre ellas; es decir, a través una comunicación mente a mente.

Este científico también ha defendido la validez plena de la homeopatía, una rama de la medicina que no ha sido plenamente reconocida por la ciencia. También se ha declarado partidario del concepto de “memoria del agua”, una idea fascinante en la que también se han involucrado otros ganadores del Nobel.

¿Una ciencia paralizada?

Brian Josephson también ha sido muy crítico con la ciencia más dogmática. Señala que la mayoría de los hombres y mujeres de ciencia tienen una respuesta muy emocional cuando se habla de fenómenos que se sitúan fuera de su campo de estudio habitual. Piensa que no se toman en serio la evaluación de la evidencia, sino que mantienen una actitud dogmática al respecto.

Josephson ha hecho hincapié en que la mayoría de los fenómenos paranormales no son replicables en las condiciones normales de un laboratorio científico. Por lo mismo, no ha sido tenido en cuenta o tomado en serio por sus pares. En los métodos tradicionales de la ciencia, ese aval es absolutamente necesario para que la teoría adquiera reconocimiento.

Este físico piensa que solo hace falta comprender mejor estos fenómenos y descubrir las condiciones que hagan posible replicar los experimentos que él ya ha realizado. A su juicio, arrojan evidencia suficiente como para incorporar la “paranormalidad” dentro del campo de estudio de la ciencia.

Piensa que con el tiempo surgirán teorías de la mente que expliquen mejor su comportamiento e implicación en el mundo natural. Cree que hay “algo” que interfiere y que todavía no se ha identificado con la suficiente precisión como para tener un control sobre él. Confía en que se llegará a teorías más profundas que expliquen mejor y de manera más completa la realidad.

Campanario, J. M. (2004). Científicos que cuestionan los paradigmas dominantes: algunas implicaciones para la enseñanza de las ciencias. Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias, 3(3), 257-286.