Causas psicológicas del absentismo laboral

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 19 marzo, 2018
Sara Clemente · 19 marzo, 2018

¿Sabías que mirar por costumbre el correo privado en horas de trabajo es un tipo de absentismo laboral? A grandes rasgos, esta última práctica se puede definir como la ausencia deliberada del puesto de trabajo dentro de la jornada legal del mismo. También como un abandono de los deberes, derechos y funciones propios de un cargo específico. Pero, ¿qué hay detrás de esta dejación? ¿Por qué una persona se convierte en irresponsable en términos laborales? ¿Sabías que mirar el correo privado por costumbre en horas de trabajo es un tipo de absentismo laboral?

Es uno de los problemas más complejos de abordar por su gran complejidad. Además, es un fenómeno endémico que no filtra por sexo, religión o edad. Está influenciado por numerosos factores, entre los que destacan los psicosociales, aunque dependiendo del caso específico, pueden variar mucho. A continuación, profundizaremos en sus causas.

Tipos de absentismo laboral

De manera general, se suele clasificar el absentismo laboral en los siguientes tipos:

Mesa de un trabajador con el ordenador

  • Presencial: se produce cuando el trabajador realiza tareas que no son las propias de su jornada laboral. Es decir, cuando compra por internet, lee su correo electrónico privado, habla por teléfono con amigos o familiares, etc. Representa pérdidas importantes para la empresa porque suele prolongarse en el tiempo. El trabajador no rinde, no se esfuerza y esto afecta a la productividad empresarial. Después de varios avisos, puede terminar en un despido o en una suspensión.
  • Justificado: el empleado no acude a su puesto tras haber avisado a su organización del motivo de ausencia. Por ejemplo, cuando ha de acudir al médico, días de vacaciones, permisos de nacimiento o defunción, accidentes laborales…
  • Injustificado y no avisado: es la antítesis del anterior. El trabajador ni avisa ni justifica su ausencia en la empresa. Es decir, no es autorizado por la misma y, por tanto, no tiene permiso para abandonar su puesto de trabajo. Al igual que el presencial, puede conllevar el despido del trabajador justificadamente.

Causas psicológicas del absentismo laboral

Es fundamental conocer todas estas causas para lograr entender por qué se considera un mal endémico y cuáles son las consecuencias que puede acarrear, tanto para la propia persona como para su entorno. Como hemos mencionado anteriormente, los factores psicosociales son los que mejor explican el absentismo laboral. Pero, dentro de ellos, existe gran variabilidad individual, dependiendo de cada persona.

Despersonalización, desmotivación y baja autoestima

Durante las últimas décadas, el trabajo ha dejado de ser un valor por sí mismo. Es decir, ha sido instrumentalizado hasta tal punto que carece de todo tipo de valor intrínseco. La temida “crisis” ha convertido a muchos empleados en autómatas. Su puesto de trabajo es la única manera que tienen de seguir adelante y de poder hacer frente a sus obligaciones.

Esto deriva en que, en última instancia, lo único que pasa a importarles a los empleados es el pago de la nómina a final de mes. Dejan, por tanto, de prestar tanta atención al desempeño, y se centran en recibir la nómina para seguir haciendo frente a todos sus gastos. El efecto más directo de este fenómeno es la despersonalización del trabajador. No vive su cargo como propio, sino como algo “para”. A su vez, genera desmotivación, lo que supone un impacto negativo en su estado de ánimo.

“El absentismo es un fenómeno universal, es costoso, tanto para la organización como para el individuo. Y está influenciado por una constelación de diferentes factores interrelacionados”.

-Rhodes y Steers, 1990-

Estrés laboral

Actualmente, algunas compañías siguen adoptando políticas de producción basadas en la reducción de personal. Es decir, o despiden o no contratan a nuevos trabajadores, queriendo mantener el mismo nivel de producción. Con ello, se les pide a los trabajadores que aumenten sus responsabilidades y tareas, en el mismo tiempo y con la misma remuneración.

¿El resultado? Sobrecarga de las funciones en el puesto de trabajo, falta de motivación y el denominado estrés laboral. Este último es la principal causa psicológica del absentismo laboral.

Mujer estresada porque sufre acoso laboral

El estrés se produce cuando existe un desequilibrio entre lo que nos demanda el ambiente y los recursos que tiene la persona para hacerles frente. En lo relativo únicamente al ámbito laboral, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo define como una enfermedad que comporta “un peligro para las economías de los países industrializados”.

Consecuencias del estrés laboral

Algunas de las consecuencias de este estrés laboral se manifiestan a corto, medio o largo plazo, dependiendo de cada persona y de sus estrategias de afrontamiento. Entre los efectos psicológicos, se encuentra la dificultad para concentrarse, atender, ansiedad o depresión, deterioro cognitivo, insomnio o incluso desórdenes mentales.

Las físicas pueden manifestarte en alteraciones cardiovasculares (hipertensión, arritmias) o dermatológicas (dermatitis, alopecia, urticaria). También sexuales (disfunción eréctil, eyaculación precoz) o musculoesqueléticas (calambres, tics, tensión muscular).

Vemos que este trastorno biopsicosocial no es algo baladí, ni para las organizaciones ni para los trabajadores. Así pues, las empresas han de ayudar a sus empleados a liberarse de ese estrés. Un problema añadido es la simulación. Es decir, fingir una enfermedad o trastorno para justificar ese absentismo laboral, ya que es un fenómeno muy difícil de comprobar y controlar.

Por tanto, el absentismo laboral es un problema directamente relacionado con la política de la empresa, la calidad del entorno de trabajo y la insatisfacción de los trabajadores. Y como todos los problemas, demanda de soluciones eficaces e inteligentes, en el sentido de que serán mejores cuánto más específicas sean para cada caso.