Chicago, el precio de la fama

Leah Padalino · 23 diciembre, 2017

Chicago es uno de esos musicales que nunca pasan de moda. Se ha representado infinidad de veces y hasta se ha llevado al cine. La película, dirigida por Rob Marshall, ganó seis Oscar, entre ellos, el de mejor película y el de mejor actriz de reparto para Catherine Zeta Jones, además de otros premios.

La película tuvo un gran éxito y fue alabada por la crítica. Los números musicales con los que cuenta son magníficos y la estética tiene un aire a Cabaret que nos engancha desde los primeros minutos. Pero, ¿qué hay detrás de esta película?

La película Chicago de 2002 es una adaptación de un musical, pero este musical no surgió de la nada, sino que es, a su vez, la adaptación de una obra de teatro de 1926, escrita por la periodista Maurine Dallas Watkins.

Esta periodista trabajaba para el diario Chicago Tribune cubriendo unos asesinatos que estaban revolucionando la ciudad, toda la prensa sensacionalista se estaba haciendo eco y convirtió a las asesinas en auténticas celebridades. Las asesinas eran Beulah Annan y Belva Gaertner, ambas habían asesinado a sus amantes.

Tras la publicación de la obra teatral, vinieron adaptaciones cinematográficas (la primera de ellas, todavía en cine mudo) y, posteriormente, Chicago se convertiría en el musical que es hoy y en la película homónima que vamos a comentar.

Dos mujeres

La mujer en el Chicago de los años 20

Nos situamos en los años 20, en la ciudad de Chicago. Estamos en el periodo de entreguerras, antes de la gran depresión, es la Era del Jazz, la época de las flappers, se ha aprobado el voto femenino en Estados Unidos, algunas mujeres eran económicamente independientes y se avecina un periodo de cambios, especialmente, para la mujer.

Tan solo debemos pensar en el cambio radical experimentado por estas mujeres en su forma de vestir, dejando los corsés a un lado, con un estilismo que ya no resaltaba sus curvas, las faldas se volvieron más cortas igual que sus melenas. Sin duda, los años 20 fueron años de grandes cambios para las mujeres.

Algunas comenzaron a beber, fumar, dedicarse a la música y acudir a locales como hacían los hombres. Como consecuencia, las aspiraciones de estas mujeres iban mucho más allá de las tareas domésticas y de ser mujeres ejemplares… Por desgracia, no todo era tan fácil para las mujeres y no tardarían en encontrar resistencias.

Chicago es un extraordinario musical que reflejará muy bien lo que significa todo esto a ritmo de jazz. Sus dos protagonistas son dos mujeres de los años 20, con vidas muy distintas, pero aspiraciones similares, sus caminos se cruzarán en prisión:

Velma Kelly

Velma Kelly es una cantante y bailarina del club Onyx en Chicago, es toda una celebridad y tiene un número junto a su hermana, Verónica. Las dos hermanas siempre actuaban juntas y eran todo un espectáculo para los ciudadanos de Chicago. Sin embargo, un día, Velma llega tarde a su actuación y acude sin Verónica, mientras actúa, la policía acude a arrestarla por el asesinato de su hermana y su marido, a quienes se encontró manteniendo relaciones sexuales y, por este motivo, los asesinó. Velma irá a la cárcel y, allí, coincidirá con Roxie Hart.

Roxie Hart

Roxie Hart es una joven ambiciosa que vive en Chicago, donde la fama lo es todo. Roxie vive mantenida por su esposo Amos Hart, un hombre de buen corazón, pero con “pocas luces” y sin ninguna aspiración importante.

Roxie sueña con ser famosa y brillar con luz propia en los locales más populares de Chicago; su ambición es tan grande… que hará cualquier cosa para lograrlo. Entonces, aparece Fred Caseley, un hombre que le promete a Roxie hablar con sus contactos y conseguirle un número a cambio de mantener relaciones.

Ambos inician una relación clandestina; hasta que Fred se cansa de Roxie y le confiesa que apostó que se acostaría con ella y que jamás tuvo contactos ni interés real en ella. Roxie, totalmente fuera de sí y en un ataque de ira, dispara contra Fred matándolo en el acto. Roxie irá a la cárcel por este crimen, lugar en el que conocerá a Velma Kelly.

“¿Quién dijo que el asesinato no fuera un arte?”

-Roxie Hart, Chicago-

Chicago, puro teatro

Al principio, la relación entre ambas no es buena. Roxie siempre ha admirado a Velma y hará todo lo posible por acercarse a ella, algo que a Velma no le importará en absoluto y despreciará a Roxie. Sin embargo, los roles se invierten cuando el caso de Roxie comienza a despertar un gran interés en la prensa, llegando a desbancar a la gran Velma Kelly. En este momento, Velma hará todo lo posible por acercarse a Roxie, quien la despreciará.

Chicago plantea los peligros de la fama y del exceso de ambición. A lo largo de la película, asistimos a una interesante disputa entre ambas asesinas. Las dos comparten abogado, Billy Flynn, y las dos están teniendo éxito en los medios, sus juicios serán los más esperados de la ciudad. Roxie por fin está cumpliendo su sueño, es famosa y está superando a Velma Kelly.

La fama lo es todo en Chicago y como dice el dicho “toda publicidad es buena”. Roxie no era nadie antes de entrar en prisión y, al cometer el asesinato, se convierte en toda una celebridad; por ello, está convencida de que, cuando salga de la cárcel, le lloverán las ofertas y será una gran estrella de la música. Roxie ve en el asesinato la puerta que se abre para alcanzar su sueño.

Por el contrario, Velma ya era una estrella en el momento del crimen y, aunque al cometer el asesinato, acaparó portadas, ha ido perdiendo su magia conforme Roxie la ganaba.

La prensa jugará un papel crucial en la película, veremos su poder de manipulación e influencia. A veces, ensalzamos personajes subjetivamente y condenamos a otros, simplemente por lo que se escucha en la prensa. No somos críticos y nos dejamos llevar por el sensacionalismo, algo que refleja muy bien la película Chicago, donde vemos que hasta las niñas quieren parecerse a Roxie Hart.

Personas sentadas en una escalera

Lo mismo ocurre con el papel de la justicia y del abogado, Billy Flynn, un hombre sin escrúpulos que nunca pierde un juicio y que no le importa si su cliente es inocente o culpable, únicamente le importa que tenga 5000 dólares. Para Billy, todo es teatro y él desempeña su papel a la perfección, entrena a sus “actrices” y les da la libertad. Dejando así morir a inocentes en la horca y a criminales en libertad; la justicia no es igual para todos.

El dinero es otro de los protagonistas, y no solo vinculado al abogado Billy Flynn, sino que también irá de la mano de Mama Morton, una funcionaria de la prisión corrupta. En Chicago no existe la moral; los periodistas solo quieren noticias, “sangre fresca”, el resto no importa. Esto no solo ocurre en la película, sino también en nuestra vida, pues son muchos los ejemplos de asesinos que han sido celebrados, como Charles Manson.

Roxie y Velma verán que su enemistad, en realidad, no las beneficia y que juntas pueden conseguir mucho más que separadas. Al fin y al cabo, como suele ocurrir con la prensa sensacionalista, la fama de ambas ha sido efímera, cosa del momento y, en cuanto surge otro foco de interés, son relegadas al olvido. Fama, justicia, dinero y prensa se pondrán en el punto de mira en la película, y harán de atrezo para el auténtico teatro que se representa en Chicago a ritmo de Jazz.

“El mundo entero es un espectáculo. Pero nena, tú has contratado a una estrella”

-Billy Flynn, Chicago-