Chuck Feeney, biografía de un filántropo

Edith Sánchez·
12 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
12 Mayo, 2020
Lo más admirable de Chuck Feeney es que se trata de un hombre íntegro, que vive acorde con sus convicciones. Los millones que logró acumular no cambiaron su forma de ser y de pensar. Regalarlos tampoco supuso un gran cambio para él. Todo un ejemplo.
 

Es por casualidad que hoy podemos hablar de Chuck Feeney como un extraordinario filántropo, modelo para el mundo. No es posible saber a cuántas personas ha ayudado, pero sí se puede presumir que se cuentan por miles, o quizás millones. Él se encargó de repartir toda su fortuna, de manera secreta, y solo el azar hizo que su nombre fuera revelado.

Se ha dicho que Chuck Feeney es exactamente el polo opuesto a Donald Trump. Este último nunca ha ocultado su particular debilidad por el dinero y su pragmatismo mercantilismo. Ferney, en cambio, ha hecho todo lo contrario: le tienen sin mayor cuidado los bienes materiales y apuesta por causas humanistas que, incluso, van en contra de lo políticamente correcto en su país.

Es inteligente ser frugal”.

-Chuck Feeney-

Así mismo, mientras que Trump ha trabajado por estar dentro de la lista de los más ricos, Chuck Feeney ha buscado estar fuera de ella. También se dice que Feeney ha hecho y regalado su propio dinero, pero el actual presidente de los Estados Unidos ha amasado su fortuna trabajando con el dinero de otros.

Monigotes dibujados en una escalera ayudándose

Chuck Feeney, un origen humilde

 

Chuck Feeney no es el heredero de una gran fortuna, sino que logró obtener millones de dólares gracias a su propio esfuerzo. Nació el 23 de abril de 1931 en Nueva Jersey (Estados Unidos). Venía de una humilde familia irlandesa, recién llegada a Norteamérica, compuesta por una madre que era enfermera y un padre que vendía seguros.

Feeney nació en plena época de la Gran Depresión, en Estados Unidos. Todo escaseaba en aquel entonces, por lo que fue criado en medio de grandes limitaciones. Su primer trabajo lo tuvo a los 10 años y consistía en vender tarjetas de Navidad puerta a puerta, para conseguir algún dinero adicional.

Más adelante se alistó en la Fuerza Aérea de su país y sirvió como efectivo en la guerra de Corea. Luego aprovechó un programa gubernamental de beneficios para los veteranos y así pudo hacer estudios superiores en la Universidad de Cornell, en Nueva York. Allí se licenció como administrador hotelero y fue la primera persona de su familia en obtener un título universitario.

Una gran fortuna

Chuck Feeney, junto con Robert Miller, fundaron la compañía Duty Free Shoppers (DFS), en 1960. Esta fue la pionera en los comercios Duty Free y comenzó vendiendo mercancías a las tropas de Estados Unidos en otros países. El negocio empezó a crecer y pronto se convirtió en un emprendimiento más que exitoso.

En pocos años Feeney estaba al frente de los mercados Duty Free en el mundo y se convertía en un millonario que, para algunos, tenía algunas “excentricidades”. No era de los que tenía gustos extravagantes, desafiaba el peligro o pagaba millones en subastas de objetos ridículos. Lo exótico en él era que seguía comportándose de una forma austera.

 

No era aficionado a los restaurantes costosos y siempre viajaba en clase económica. Portaba un reloj que costaba 15 dólares y jamás se le veía en los grandes eventos. Cuando ya tenía una gran fortuna, decidió que era más de lo que él y su familia necesitaban. Por eso, y en secreto, creó la fundación The Atlantic Philanthropies y empezó a regalar su dinero.

Chuck Feeney

Un gran ser humano

Al día de hoy, Chuck Feeney es el ciudadano estadounidense que proporcionalmente ha donado más dinero en toda la historia del país. Se calcula que en total ha regalado 8.000 millones de dólares. Otros han donado cifras más altas, pero siempre se reservan la mayor parte de la fortuna para sí. Feeney no: básicamente ha dado todo lo que tiene.

Simplemente se reservó dos millones de dólares, que consideró suficientes para que él y su familia pudieran vivir el resto de la existencia. Actualmente vive en un departamento alquilado, en San Francisco. No tiene coche, sigue viajando en clase económica y siempre come en sitios modestos.

Chuck Feeney quiso que toda su obra se mantuviera en secreto. Sin embargo, el trámite con algunas de sus acciones hizo que se revelara lo que había sucedido con su fortuna. Esta terminó, por ejemplo, mejorando el sistema de salud en Cuba y Vietnam; también contribuyendo a la paz en Irlanda y financiando programas en Sudáfrica.

 

Cuando se le pregunta por qué ha hecho todo esto, simplemente responde que se siente feliz al saber que el mundo es un mejor lugar, gracias a lo que ha hecho. No tenía un propósito en particular al hacer sus donaciones, simplemente quería hacer felices a otros. Él mismo vive feliz con lo que es y lo que ha logrado.

Panasiuk, A. (2018). El hombre más rico del mundo: Y las ideas que construyeron su patrimonio. Grupo Nelson.