Cinco claves para que tu relación de pareja funcione mejor

01 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
En cuanto empezamos una relación nos planteamos la mejor forma para hacer que funcione. Y es que a veces no resulta tan fácil. Aquí te damos una serie de claves que pueden ayudar.

Cuando llevamos cierto tiempo en una relación, es normal que con la confianza y la rutina del día a día vayan surgiendo ciertas diferencias, enfados o simplemente distintos puntos de vista. Por ello, que la relación de pareja funcione se convierte en una preocupación fundamental.

De hecho, esto es algo completamente normal, ya que al fin y al cabo somos humanos que sentimos y padecemos. Simplemente es importante saber cómo gestionar esas diferencias que pueden surgir, y que más que crear distancia deberían unir. A continuación, te exponemos cuáles son los pilares básicos de una relación y cómo funcionan para mejorarla.

Comunicación

La comunicación es el pilar más importante que tiene que existir para que una relación de pareja funcione. Muchos pensarán que simplemente basta con poder contarse todo, pero no es solo eso.

En una pareja es clave tener una conversación profunda, en la que “desnudemos” nuestro interior para que la otra persona nos conozca tal y como somos. Dar nuestra opinión, expresar lo que sentimos y recibir la misma parte de información por parte del otro, nos permite seguir conociéndonos.

Pareja tomándose café agarrándose las mano

Asimismo, con una buena comunicación y confianza, conseguiremos resolver los problemas mucho antes. Si los dejamos encerrados dentro de nosotros mismos, es normal que a la larga salgan pero con rabia y rencor por nuestra parte.

Respeto y empatía

De nada sirve comunicarnos si no lo hacemos de la manera correcta. Es decir, tenemos siempre que exponer nuestros puntos de vista de manera respetuosa, argumentada y sin hacer chantaje emocional.

También es importante que cuando la otra parte exponga su opinión, en la medida de lo posible hay que ponerse en el lugar del otro para comprenderla. Recuerda que la persona que tienes delante es supuestamente a la que más amas. Por ello, resulta muy importante darle el respeto que se merece.

Juntos pero no fusionados

Muchas parejas sienten al principio de su romance que tienen que estar juntos las 24 horas del día, algo completamente normal en los inicios de una relación de pareja cuando los miembros suelen estar eclipsados por la etapa de enamoramiento. Pero tenemos que tener cuidado con esto.

Estar juntos todo el tiempo puede convertirnos en auténticos dependientes emocionales que solo encuentran la felicidad estando con sus parejas. Para evitar esto, sal de vez en cuando con tus amigos, haz planes con gente distinta y en definitiva, ten vida social más allá de tu pareja.

Tan importante es dedicar tiempo a tu pareja como a tus amigos y en general, a ti mismo. Sin embargo, ambos miembros de la pareja tienen que respetar el espacio individual que el otro tenga.

El sexo es importante

Antes hablaba de la importancia de desnudar nuestro interior, pero también hay que mantener viva la atracción y el deseo por el otro. Mantener relaciones sexuales debe tomarse como un aspecto más de nuestra relación que hay que ir explorando poco a poco y sobre todo juntos.

Además, el sexo es una gran vía de escape para liberar estrés y algunas tensiones, incluso muchas parejas después de reconciliarse suelen tener relaciones sexuales. Pero también el sexo es una vía para conocer y conectar con nuestra pareja de otro modo.

Dar y recibir casi a partes iguales

Pareja agarrada de la mano al atardecer

En una relación de dos, como bien su nombre indica, tiene que haber amor y afecto en partes iguales. Con esto no me refiero que tenga que ser un 50% continuo. No está bien contabilizar absolutamente todo lo que nos regalan. Simplemente, hay que darse cuenta de que si nuestra pareja nos regala algo, no estaría de más que cuando nosotros buenamente podamos, hagamos lo mismo.

Para que la relación de pareja funcione no tiene que existir la dominancia de uno por encima del otro. Tenemos que intentar ser iguales, mantener el equilibrio y no tener más beneficios o poder. Las relaciones de igual a igual fortalecen el vínculo, mientras que en las que hay posiciones de superioridad o inferioridad lo debilitan.