Colombofobia: el pánico a las palomas

El pánico a las palomas, o colombofobia, es una fobia bastante frecuente. Produce rechazo, miedo y asco desproporcionado a este animal. ¿Qué más sabemos sobre ella y cómo se trata en psicoterapia?
Colombofobia: el pánico a las palomas
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana el 06 junio, 2021.

Última actualización: 06 junio, 2021

Las fobias específicas son trastornos de ansiedad, y según un estudio de ESEMeD-España (2006), tienen una prevalencia anual del 3,6 % (vs. un 4,52 % de la prevalencia vital). Son los trastornos de ansiedad más prevalentes en la población; una de estas fobias es la colombofobia o pánico a las palomas.

Las fobias específicas, y más concretamente, las fobias animales como esta, suelen aparecer en la infancia, y si no se tratan, difícilmente desaparecen de forma espontánea. ¿Qué síntomas presenta este trastorno y cómo se puede abordar desde la terapia?

Colombofobia: ¿en qué consiste?

La colombofobia o pánico a las palomas es una fobia específica de tipo animal, y las fobias específicas son trastornos de ansiedad. Se caracterizan por un miedo irracional, intenso y desproporcionado a un determinado estímulo o situación; en este caso, a las palomas.

Aparece también evitación (síntoma conductual), síntomas psicológicos (malestar ante la sola idea de pensar en una paloma) y síntomas fisiológicos como taquicardia, sudoración o presión en el pecho cuando se piensa en el estímulo fóbico o cuando se está delante del mismo. A mayor gravedad de la fobia, antes aparecen los síntomas. Por ejemplo, ante la sola idea de pensar en palomas.

Muchas palomas

Miedo desproporcionado a las palomas y evitación

Las fobias específicas van más allá del miedo, ya que más que miedo hablamos de pánico o de una ansiedad excesiva teniendo en cuenta el objeto que produce estas reacciones. En general, las fobias se producen ante objetos o situaciones que, de por sí, no tienen por qué ser peligrosas (y si son potencialmente peligrosas, los síntomas de la fobia son desproporcionados).

Por otro lado, en las fobias específicas, como el caso de la colombofobia, aparece una evitación del estímulo fóbico (o una “resistencia” del mismo con elevado malestar). Así, la persona que sufra colombofobia evitará, a toda costa, estar cerca de palomas.

Causas del pánico a las palomas

Las fobias específicas aparecen por múltiples causas, aunque la más frecuente es una experiencia traumática con el estímulo fóbico. En este caso, la causa más probable es una mala experiencia con las palomas (por ejemplo, haber sufrido un daño por parte de este animal).

También el animal, en algún grado, produce asco, lo que incrementa la activación emocional asociada a la fobia. Otros orígenes frecuentes de la colombofobia tienen que ver con recibir, ver o escuchar de manera repetida noticias de personas que han sido “atacadas” por palomas, por ejemplo, o en familiares o amigos.

Por otro lado, cierta predisposición personal (biológica) a los trastornos de ansiedad también podría estar en la base de la colombofobia.

Tratamiento de la colombofobia o pánico a las palomas

Según la Guía de tratamientos psicológicos eficaces de Marino Pérez (2010), existen dos tratamientos eficaces y validados para las fobias específicas: la terapia por exposición y la terapia cognitiva.

Terapia de exposición

En la colombofobia, si se trabaja a partir de la terapia de exposición, se animará al sujeto a exponerse de forma progresiva a las palomas. Primero, a través de la imaginación, luego a través de la realidad, acercándose primero a ellas, después un poco más, etc.

Normalmente se elabora una jerarquía de ítems de menos a más ansiógenos, y se van “superando” los ítems poco a poco. El objetivo de la exposición es que la persona sea capaz de enfrontarse al estímulo fóbico sin que aparezcan todas esas reacciones fisiológicas propias de las fobias específicas (sudoración, presión en el pecho, náuseas, mareos, etc.).

Terapia cognitiva

Por otro lado, a través de la terapia cognitiva, se trabaja sobre todo mediante la reestructuración cognitiva. Su objetivo es ir modificando los pensamientos disfuncionales que tiene la persona en relación a las palomas, y cambiarlos por otros más realistas y adaptativos.

Entre los pensamientos que podemos encontrar en alguien que sufre colombofobia, tenemos: “las palomas son peligrosas”, “las palomas me harán daño”, “me asustarán”, “perderé el control cuando las tenga cerca”, etc.

Hombre en terapia para tratar la colombofobia

Otros enfoques: terapia breve estratégica

Los dos tratamientos mencionados son los más validados desde la terapia cognitivo conductual, aunque desde otras orientaciones se emplean otros métodos. Por ejemplo, desde la terapia breve estratégica, se trabaja desde la curiosidad.

Así, se fomenta que el paciente pueda desarrollar curiosidad, y no tanto miedo, al objeto temido. También se trabaja, desde este enfoque, a partir de soluciones prácticas y creativas y, sobre todo, valorando las estrategias ya utilizadas por el paciente.

El papel del asco en las fobias

Y tú, ¿tienes pánico a las palomas? ¿Has intentado combatirlo alguna vez? Es importante diferenciar aquí el auténtico pánico a este animal del simple asco hacia el mismo, ya que en este segundo caso no hablamos de una fobia (si no aparece miedo o temor).

Sin embargo, no es menos cierto que las fobias a los animales (como por ejemplo, a las cucarachas) llevan asociado cierto asco al estímulo temido. Y es que en la base de muchas fobias se encuentra el asco, una sensación física de desagrado que producen ciertos estímulos como el olor o la visión de algo que no nos gusta en absoluto.

“No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo”.

-Giacomo Leopardi-

 



  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • López, A. (2005). Fobias específicas. Facultat de Psicologia. Departament de Personalitat, Avaluació i Tractament Psicològics.
  • Pérez, M., Fernández, J.R., Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I y II. Madrid: Pirámide.