Cómo crear futuros alternativos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 22 octubre, 2018
Roberto Muelas Lobato · 24 octubre, 2018
No podemos saber cómo será el futuro. Sin embargo, sí que podemos especular diferentes futuros alternativos. ¿Quieres saber cómo?

El futuro, por definición, es incierto. En otras palabras, el futuro no se puede conocer. En muchos casos es un mundo de posibilidades infinitas. Estos futuros alternativos, narrados por diferentes fuentes, pueden estar más o menos fundamentados; esto es, pueden estar basados en evidencias del presente y del pasado, o, por otra parte, pueden apoyarse en supersticiones.

Para creer en uno u otro futuro, podemos pensar que lo mejor es basarse en la evidencia del presente. En consecuencia, a continuación se explican tres formas de crear futuros alternativos. Estos futuros bien pueden servir para crear historias literarias como para un análisis estratégico. Lo que tienen en común es que se basan en la evidencia que el presente nos aporta.

El análisis de escenarios

La creación de futuros alternativos sirve para reducir la incertidumbre y gestionar el riesgo. Los futuros alternativos determinan diferentes formas en las que una situación puede evolucionar, lo cual puede servir para tomar decisiones o acotar riesgos. También pueden servir para conocer qué pasos dar para alcanzar un determinado objetivo.

Hay que ser conscientes de que los escenarios de futuros alternativos no predicen el futuro. Sin embargo, sí que pueden limitar los posibles futuros. Estas técnicas se usan cuando existe una incertidumbre considerable sobre lo que va a pasar. Cuando la incertidumbre es muy baja o la situación es tan caótica que es imposible determinar el futuro, estas técnicas no se recomiendan. Estas técnicas son útiles en la medida que obligan a pensar en factores y futuros que de otra forma no se tendrían en cuenta.

Mujer mirando por la ventana

Escenarios simples

La técnica de escenarios simples es la más sencilla. Consiste en definir bien cuál es el objeto que se va a tratar. Puede ser desde el futuro del mundo hasta el de un continente o una pequeña ciudad. Una vez que hemos identificado el objeto, tenemos que seleccionar las fuerzas, factores y/o acontecimientos que se relacionan con el objeto. Así, en el caso del futuro de un país puede ser determinante la economía o el sistema político. De la misma forma, una revolución sería un factor que podría tener una clara influencia de cara al futuro.

Una vez hemos elegido el objeto y determinado todos los factores, creamos cuatro escenarios de futuro. Uno en el que todo sigue igual, otro en el que todo va a peor, uno en el que todo va a mejor y, por último, otro alternativo que sea diferente a los anteriores.

A continuación, hay que crear una tabla con los escenarios por un lado y los factores por otro, e ir asignando a cada factor valores positivos, negativos o neutros dependiendo de cómo serían esos factores en cada uno de los cuatro escenarios. Por último, después de eliminar los factores que tengan la misma valoración en todos los escenarios, podemos comenzar a escribir nuestros futuros. Para ello, hay que tener en cuenta los factores y sus valoraciones, ellos son los que van a condicionar en buena medida cómo será el futuro.

“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen”
-Anatole France-

Análisis de futuros alternativos

En el análisis de futuros alternativos se empieza igual que en los escenarios simples. Se define el objeto y se buscan las fuerzas, factores y/o acontecimientos más importantes. En este punto hay que valorar los factores para quedarnos solo con los dos que se consideren más importantes para el futuro. Estos dos factores van a representar dos líneas que dibujaremos en forma de cruz, las cuales definirán cuatro cuadrantes. Esto es, los cuatro futuros alternativos.

De este modo, los factores van a ser positivos a un lado de la línea y negativos en el opuesto. Así, en uno de los cuadrantes los dos factores serán positivos, en otro negativos y en los restantes uno será negativo y el otro positivo. En consecuencia, nuestros futuros alternativos los vamos a crear dependiendo de cómo se desarrollen los dos factores escogidos, de forma positiva o negativa atendiendo a cada una de las posibles combinaciones.

Ejemplo de la creación de escenarios futuros alternativos
Ejemplo de la creación de escenarios futuros alternativos

Generación de escenarios múltiples

Por último, la generación de escenarios múltiples es similar al análisis de futuros alternativos. La diferencia está en que en lugar de escoger dos factores, seleccionamos tres. De la misma forma, los factores se agrupan de dos en dos formando un total de doce futuros alternativos diferentes.

Aunque puedan parecer simples, estas estrategias son muy efectivas. La mayor dificultad radica en encontrar qué fuerzas factores o acontecimientos son los más importantes. Una vez seleccionados, solo hay que dejar volar la imaginación para describir un futuro en el que esos factores cambiarán. Por ejemplo, entre las series del momento encontramos El hombre en el castillo, la cual sitúa un acontecimiento como fuerza impulsora, la muerte del expresidente estadounidense Franklin D. Roosevelt. Ahora solo queda decidir qué evento cambiará el futuro de forma tan drástica.