Cómo desarrollar una personalidad más atractiva y carismática

16 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
El carisma es la capacidad de atraer, encantar e influir en las personas que te rodean de manera auténtica y espontánea. ¿Te gustaría potenciar un poco más estas dimensiones en ti mismo? Te explicamos las claves.

¿Es posible tener una personalidad más atractiva y carismática? Queda claro que nadie puede dar un giro de 180º a su forma de ser para transformarse de pronto en alguien completamente diferente. Ahora bien, en realidad, dimensiones como el carisma o la habilidad para influir en los demás, sí pueden entrenarse, despertarse y actuar como la luz de un faro para guiar e inspirar a otros.

Decía la recientemente desaparecida escritora P.D. James que hay personas con un encanto genuino. Y ese matiz que tanto embelesa y llama la atención tiene un secreto: la autenticidad, el emerger directamente del corazón y sin falsedad alguna. Por tanto, una de las claves para disfrutar de ese pegamento social, de esa chispa que atrae miradas e inspira, es hacer uso de la sinceridad.

Lo que se fuerza crea distancia. Lo que parte de la falsedad se percibe al segundo. De hecho, las personas tenemos un detector casi infalible para identificar la falsa sonrisa, la actitud ensayada que busca atraer la atención de manera declarada… Todo ello son puntos rojos que debemos evitar en caso de que deseemos desarrollar una personalidad más atractiva.

Porque las personalidades atrayentes existen y tienen poco que ver con la belleza física. En realidad, no hay nada más atrayente que la persona que confía en sí misma, que transmite positividad y esa sencillez amable en la que uno siente que puede confiar desde el minuto cero. Profundicemos un poco más en este tema.

Hombre sonriendo feliz por desarrollar una personalidad más atractiva y carismática

Claves para desarrollar una personalidad más atractiva y carismática

¿Qué es realmente una personalidad carismática? Esta es, seguramente, la primera pregunta que nos podemos hacer. Cuando hablamos de carisma nos referimos básicamente a una habilidad social. Es la capacidad para atraer, impactar en los demás y hacerlo de manera natural, pero con el suficiente acierto (y encanto) como para no dejar indiferente a nadie.

Algo así nos permite, por ejemplo, mejorar profesionalmente. Por no hablar también de nuestras relaciones sociales, puesto que el carisma nos permite añadir a nuestra personalidad esa pincelada de positivo entusiasmo con el cual, llegar mejor a las personas. De ese modo, dejamos en ellas esa impronta de emociones positivas que tanto mejora la comunicación, el trato, el poder llegar a acuerdos, etc.

Si nos preguntamos ahora si uno nace siendo carismático o si esta habilidad puede entrenarse, la respuesta es clara: todos podemos aprender a serlo. Las estrategias para desarrollar una personalidad más atractiva y carismática no son tan complejas ni desconocidas.

Si bien es cierto que hace más de un siglo, el filósofo y psicólogo Max Weber describía el carisma como un don sobrenatural, hoy esa idea ha cambiado. John Antonakis de la Universidad de Lausana (Suiza) lleva más de una década investigando este tema. Su trabajo de investigación del 2011 Can Charisma Be Taught? Tests of Two Interventions es una de las mejores referencias.

Descubramos ahora qué áreas deberíamos trabajar.

Entusiasmo y comunicación asertiva

La gente que ama lo que hace siempre atrae. De algún modo, el entusiasmo se relaciona con esa idea, con la de sentir pasión por la vida, por las personas, por aquello en lo que uno cree. Esa energía positiva envuelta en motivación es una de las mejores claves para desarrollar una personalidad más atractiva y carismática.

Al entusiasmo se le añade otra competencia primordial: la comunicación asertiva. No buscamos esa amabilidad desmesurada que a menudo empalaga. Tampoco nos hace falta ser graciosos, abusar en exceso del humor y el chiste para despertar sonrisas en los demás. Lo que queremos es demostrar carisma y el carisma encierra en su interior seguridad personal y elevada resolución.

Es por ello que debemos desarrollar una adecuada comunicación asertiva: hablar con seguridad, respeto y sabiendo defender los propios derechos.

Confianza en uno mismo (pero combinada con la sencillez)

En ocasiones, la excesiva confianza en uno mismo puede interpretarse por otros como un rasgo de soberbia. Hay que dominar muy bien esta dimensión para no caer en el exceso o el narcisismo.

La finalidad es desarrollar una personalidad más atractiva y carismática, pero desde un punto de vista saludable, respetuoso y siempre humilde. Es así como se desprende el auténtico encanto: de la autoconfianza y  la sencillez.

Saber escuchar y saber mirar

La personalidad atractiva y carismática no se distingue únicamente por sus buenas dotes comunicativas. Algo que la define es saber escuchar y comprender el arte de la mirada. ¿Qué queremos decir con esto?

  • Quien sabe escuchar hace sentir cómodo a su interlocutor. Logra también que quien está en frente se sienta validado, aceptado y con la sensación de que aquello que está diciendo es importante e interesante.
  • Por otro lado, es esencial saber mantener siempre el contacto visual. Y no solo eso. Debemos intentar «sonreír» con la mirada.

Para desarrollar una personalidad más atractiva y carismática necesitas inteligencia emocional

La personalidad atractiva, la que deja huella y no se olvida, es una gran maestra en inteligencia emocional. Lo es en primer lugar, porque sabe regular muy bien su estado de ánimo para mostrar serenidad, positivismo y una actitud cercana. Nada de eso sería posible si uno quedará atrapado por sus frustraciones, sus ansiedades y miedos.

Por otro lado, la persona carismática es una gran entendida en tres componentes muy concretos de la inteligencia emocional: la empatía, las habilidades sociales y la conexión. Para dejar impronta en alguien hay que llegar a su corazón y para ello está la comunicación empática, el saber reconocer emociones en el otro y hacerle sentir confianza.

Mujer alegre con gafas de sol

No temas mostrar tu vulnerabilidad

Las personas que se esfuerzan por mostrarse infalibles, resistentes y tremendamente eficaces no suelen despertar demasiado nuestra cercanía. Quien busca ser invulnerable se aleja de lo que es propio del ser humano, de lo que son nuestras esencias y emociones. Por tanto, para desarrollar una personalidad más atractiva y carismática no debemos temer mostrar nuestra vulnerabilidad.

Eso nos hace ser más auténticos. No nos hace falta por tanto aparentar algo que no somos. A un lado queda el temor a equivocarnos, a emocionarnos, a caer y fracasar. La persona carismática es esto y mucho más. Es alguien que hace de su humanidad su estandarte y lo reviste de encanto, de cercanía y una actitud siempre positiva.

No es tan difícil entrenar y despertar esta habilidad social. Está al alcance de todos nosotros el intentar crear impacto en quienes nos rodean para dejar huella en su corazón.

  • Antonakis, J. (2017). Charisma and the "New Leadership". In J. Antonakis & D. V. Day (Eds.), The nature of leadership(3rd ed., pp. 56-81). Thousand Oaks: Sage Publications.
  • Antonakis, J., d’Adda, G., Weber, R. A., & Zehnder, C. (2015). Just words? Just speeches? On the economic value of charismatic leadership. NBER Reporter, 4.
  • Antonakis, J., Fenley, M., & Liechti, S. (2011). Can Charisma Be Taught? Tests of Two Interventions. The Academy of Management Learning and Education, 10(3), 374-396.