Cómo salir de la rutina en 6 claves

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 diciembre, 2017
Ines Gómez · 16 diciembre, 2017

Cada vez es más común encontrar gente que se queja de que es incapaz de salir de la rutina. Las interminables horas de trabajo, el estrés, el poco tiempo libre y los problemas personales son muchas veces más fuertes que el deseo de cambiar. 

Con la cercanía del fin del año no paramos de hacer listas de buenos propósitos. Algunos de ellos conseguirán llegar hasta primavera, pero casi ninguno hasta otoño. Esto, en parte, se debe al sentimiento de agobio que nos embarga cada noche antes de irnos a dormir. Nos impide actuar con coraje, nos vuelve infelices y, en definitiva, evita que consigamos esa paz que tanto ansiamos.

No deberíamos tener que conformarnos con lo básico. Merecemos ser felices y poder salir de la rutina siempre que podamos. Pensar que nuestra situación va a seguir igual interminablemente es falso. Tenemos el poder de hacer de nuestra vida algo maravilloso.

Aunque sea difícil, dejar de lado el estrés y el agobio es una meta alcanzable. Solo tenemos que ser flexibles, querer organizarnos y comenzar a actuar.

Mujer pensando en cómo salir de la rutina

Cómo salir de la rutina en 6 claves

Encuentra tiempo para ti

Encontrar tiempo para nosotros a veces es complicado. Sentarse a leer un libro, ver una película o tomar una cerveza con los amigos muchas veces pasa a un segundo o tercer plano. Y es normal: los compromisos diarios requieren casi toda nuestra atención.

Para que salir de la rutina sea un sueño al alcance de tu mano tienes que esforzarte. Nadie va a venir a solucionar tus quehaceres, así que implícate en conseguir tu propia felicidad.

“Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal”

-Paulo Coelho-

Mujer con un libro en el campo

Organiza un viaje a un lugar nuevo

Siempre estamos gastando el dinero en objetos innecesarios así que, ¿por qué no invertirlo en uno o dos viajes al año? Tampoco tienes que irte a la otra parte del mundo si no tienes suficiente dinero. Basta con organizarte una escapada a algún lugar cercano pero en el que nunca hayas estado.

Si puedes, procura ir acompañado, pues las experiencias conjuntas siempre se disfrutan el doble. Por supuesto, no olvides llevarte la cámara de fotos.

Haz una locura

¿Quién no se ha planteado hacer una locura de vez en cuando? Deja que la emoción llegue a tu vida y comprobarás que eres mucho más feliz. Cómprate un billete a un lugar con un nombre impronunciable, hazte con ese jersey caro que tanto te gusta o tíñete el pelo de un color que te apetezca.

Salir de la rutina puede ser muy fácil si nos lo planteamos con originalidad. La vida es muy corta para pensar en el qué dirán. Además, si no lo haces ahora no lo harás nunca. Aprovecha un momento de felicidad absoluta para lanzarte a la piscina, así no tendrás miedo de echarte atrás.

Mujer saltando frente al mar

Mantente en contacto con la naturaleza

Estar en contacto con la naturaleza es muy importante. Salir a menudo a pasear por el campo, la playa o la montaña beneficia a tu sistema respiratorio y cardiovascular. Además, respirar aire puro es una buena forma de relajarse y olvidar los problemas.

Si es posible, intenta salir a correr o pasear treinta minutos al día. Pronto empezarás a notar los cambios y además, te servirá para fortalecer las articulaciones. Estos pequeños cambios físicos te ayudarán a evitar inconvenientes como el sobrepeso o la obesidad.

Modifica tus horarios

Una acción tan simple como modificar tus horarios puede marcar una enorme diferencia. Nuestro cuerpo está acostumbrado a no salir de la rutina, por eso cuando haces pequeños cambios, a tu mente le parecen gigantescos.

Minúsculos gestos como cambiar tu ruta del trabajo a casa; quedar para cenar con un amigo al que hace mucho tiempo que no ves; plantarte en casa de tus padres para darles una sorpresa o, simplemente, acostarte una hora más tarde pueden ser muy significativos en tu estado de ánimo.

Amigas tomando un café

Escribe un diario

Escribir un diario nos ayuda a comprender nuestras emociones, pero también funciona como salida de escape. Releer lo que escribimos hace tiempo le da a nuestra vida un color distinto. ¿Realmente esto ocurrió así? ¿Realmente aquella tontería me preocupaba tanto?

Cambiar de perspectiva ante una misma visión tiene mucho mérito, sobre todo cuando aceptamos a ese otro yo del pasado. Sin juzgarle, aprendemos de él para no caer en los mismos errores.

Cambiar nuestra rutina conlleva algo de sacrifico, pero es un sacrificio que merece la pena asumir. Está en juego nuestro bienestar mental y emocional, y eso vale mucho más que cualquier trabajo u obligación.

Tenemos el deber de querernos y de luchar por tener una vida digna, así que no le des la espalda a la persona más importante que vas a tener en tu vida: tú.